Las recompensas que vienen después de hacer cuanto podamos

hacer cuanto podamos bendiciones

“Después de hacer cuanto podamos” ha sido una frase que he meditado a lo largo de mi vida, es un recordatorio de que el Señor valora nuestros esfuerzos

Después de la gran enseñanza de Aarón, Ammón y sus hermanos, muchos lamanitas aceptaron la verdad y se arrepintieron de sus “pecados y de los muchos asesinatos que [cometieron]” (Alma 24: 11). 

Ellos afirmaron su determinación de guardar sus nuevos convenios enterrando físicamente sus espadas en las profundidades de la tierra para evitar la tentación de volver a sus viejas costumbres.

Mientras leía su increíble historia de redención y gracia, una frase me llamó la atención:

“Pues he aquí, hermanos míos, en vista de que (por ser nosotros los más perdidos de todos los hombres) nos ha costado tanto arrepentirnos de todos nuestros pecados y de los muchos asesinatos que hemos cometido, y lograr que Dios los quitara de nuestros corazones, porque a duras penas pudimos arrepentirnos lo suficiente ante Dios para que él quitara nuestra mancha”.

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“Después de hacer cuanto podamos” ha sido una frase que he meditado a lo largo de mi vida. Viene del versículo 23 en 2 Nefi 25.

“Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos”.

Tiene mucho sentido.

¡Sabemos que es por la gracia de Jesucristo que somos salvos después de haber hecho cuanto podamos, lo que nos ha costado tanto y logrado a duras penas al arrepentirnos lo suficiente ante Dios como para que Él nos quite nuestra mancha!

La salvación que buscamos es la vida eterna, que es vivir con el Padre Celestial y Jesucristo por la eternidad. Jesús, mientras realizaba Su oración intercesora, dijo:

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.

Enoc enseñó que el Señor le mandó a Adán lo siguiente:

“Enséñalo, pues, a tus hijos, que es preciso que todos los hombres, en todas partes, se arrepientan, o de ninguna manera heredarán el reino de Dios, porque ninguna cosa inmunda puede morar allí, ni morar en su presencia; porque en el lenguaje de Adán, su nombre es Hombre de Santidad, y el nombre de su Unigénito es el Hijo del Hombre, sí, Jesucristo, un justo Juez que vendrá en el meridiano de los tiempos”.

El arrepentimiento limpia nuestra mancha para que podamos morar en la presencia de Dios.

Todas las cosas

Por curiosidad, quise descubrir las bendiciones que podía encontrar en versículos redactados de manera similar.

En 1 Nefi 17: 30-31, Nefi relata cómo Jehová hizo todas las cosas por Israel.

“Y a pesar de ser guiados, yendo el Señor su Dios, su Redentor, delante de ellos, conduciéndolos de día y dándoles luz de noche, y haciendo por ellos todo cuanto al hombre le era propio recibir, endurecieron sus corazones y cegaron sus mentes e injuriaron a Moisés y al Dios verdadero y viviente…

Y aconteció que según su palabra los destruyó; y según su palabra los guió; y según su palabra hizo por ellos todas las cosas; y no se hizo nada salvo que fuese por su palabra”.

Todo lo que la gente podía hacer era arrepentirse y guardar los mandamientos, ¡porque el Señor se ocuparía de todo lo demás! ¡Él hizo todo por ellos!

Mormón señaló otras formas temporales en que el Señor hizo todo por Su pueblo.

“Sí, y podemos ver que es precisamente en la ocasión en que hace prosperar a su pueblo, sí, en el aumento de sus campos, sus hatos y sus rebaños, y en oro, en plata y en toda clase de objetos preciosos de todo género y arte; preservando sus vidas y librándolos de las manos de sus enemigos; ablandando el corazón de sus enemigos para que no les declaren guerras; sí, y en una palabra, haciendo todas las cosas para el bienestar y felicidad de su pueblo; sí, entonces es la ocasión en que endurecen sus corazones, y se olvidan del Señor su Dios, y huellan con los pies al Santo; sí, y esto a causa de su comodidad y su extrema prosperidad.”.

En Alma 7: 8-9, Alma enseñó que Dios hace todas las cosas conforme a Su palabra y nuestro bienestar si es que estamos dispuestos a hacer nuestra parte.

“Esto sí sé: que el Señor Dios tiene poder para hacer todas las cosas que van de conformidad con su palabra,

Mas he aquí, el Espíritu me ha dicho esto: Proclama a este pueblo, diciendo: Arrepentíos y preparad la vía del Señor, y andad por sus sendas, que son rectas; porque he aquí, el reino de los cielos está cerca, y el Hijo de Dios viene sobre la faz de la tierra”.

¡El Señor tiene poder para hacer todas las cosas, así que lo que podemos y debemos hacer es arrepentirnos! Alma continuó su discurso describiendo algunas de las increíbles “cosas” que Jesús haría por nosotros.

Podéis hacer todas las cosas

Después de haber hecho todo lo que está a nuestro alcance, de arrepentirnos y haber sido limpiados por la sangre de nuestro Mesías, ¡sucede otra cosa milagrosa! ¡Él nos da poder para actuar en Su nombre!

Una manera de actuar en el nombre del Señor es cuando guardamos Sus mandamientos. Al guardar los mandamientos, crecemos en experiencia, fe y comprensión hasta que podemos hacer todas las cosas según Su palabra.

“Y Cristo verdaderamente dijo a nuestros padres: Si tenéis fe, podréis hacer todas las cosas que me sean convenientes”. -Moroni 10: 23

padres celestiales

“Sí, yo sé que nada soy; en cuanto a mi fuerza, soy débil; por tanto, no me jactaré de mí mismo, sino que me gloriaré en mi Dios, porque con su fuerza puedo hacer todas las cosas; sí, he aquí que hemos obrado muchos grandes milagros en esta tierra, por los cuales alabaremos su nombre para siempre jamás”. – Alma 26: 12

“Después de haber recibido tan grandes bendiciones de la mano del Señor —teniendo el conocimiento de la creación de la tierra y de todos los hombres, conociendo las grandes y maravillosas obras del Señor desde la creación del mundo, habiéndoseles dado el poder para hacer todas las cosas por la fe…” –2 Nefi 1: 10

Ánimo y tranquilidad

Una frase similar que comprende el “hacer todas las cosas” forma parte de una de mis escrituras favoritas.

“Por tanto, muy queridos hermanos, hagamos con buen ánimo cuanta cosa esté a nuestro alcance; y entonces podremos permanecer tranquilos, con la más completa seguridad, para ver la salvación de Dios y que se revele su brazo”.

¡Me encanta eso!

Podemos ser de buen ánimo al hacer todas las cosas que estén a nuestro alcance y entonces, quedarnos tranquilos (¡con la mayor seguridad!) de que nuestro Dios hará todas las cosas en Su poder para ayudarnos. ¡Sé que Él puede! ¡Y lo hará!

Este artículo fue escrito originalmente por Melisa Hargrove y fue publicado originalmente por ldsblogs.com bajo el título “Doing All Things After All We Can Do

| Para meditar
Publicado por: Sabina Mujica Estrada
Graduada de Turismo, Hotelería y Gastronomía, apasionada por los libros y los idiomas, profesional armando rompecabezas.
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ángel Moroni
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