Para aquellos que se preguntan si es una impresión del Espíritu o su propio pensamiento, el Presidente de la Universidad Brigham Young, Kevin J. Worthen, dio una charla a los estudiantes sobre como podemos reconocer y seguir nuestra impresiones espirituales.

PROVO, Utah – El Presidente de la Universidad Brigham Young, Kevin J. Worthen, recuerda cuando tenía la edad de muchos estudiantes universitarios y escuchaba a algunos de sus conocidos compartir historias sobre cómo el Espíritu les había dado direcciones específicas de maneras espectaculares. Sin embargo, él no podía recordar fácilmente su experiencia personal.

“Los consejos sobre la necesidad de recibir revelación me intimidaron y, francamente, me preocuparon mucho”, expresó él.

“Empecé a preguntarme si estaba haciendo algo mal”, les dijo a los estudiantes durante un devocional en el campus de la Universidad Brigham Young el martes, 11 de septiembre. “Comencé a imaginarme lo que pasaría en el día del juicio y que Dios me diría ‘Intenté decirte lo que necesitabas hacer en tu vida en tal y tal fecha, y simplemente no te diste cuenta.’”

Ese sentimiento sólo se agravó durante su misión, cuando fue asignado con un compañero que “genuinamente tenía un don para saber a dónde ir para encontrar personas que estuvieran listas para aceptar el evangelio.”

Mientras Kevin Worthen tomaba un enfoque lógico, calle por calle y puerta por puerta, su compañero sentía la impresión de saltearse algunas casas o calles enteras.

profeta

“Y la mayoría de las veces, tenía razón. Pero rara vez yo, si alguna vez, sentía tales impresiones. Por lo tanto, durante gran parte de mi juventud, me preguntaba si había nacido espiritualmente sordo.”

Para aquellos que puedan estar pasando por sentimientos similares, el Presidente Worthen dijo, “ninguno de nosotros está espiritualmente sordo.”

Debido a que cada persona es un hijo espiritual de Padres Celestiales perfectos, él o ella, tiene el potencial innato de recibir y reconocer la revelación, enseñó Kevin Worthen.

“Pero hay más buenas noticias para aquellos que cuestionan su capacidad de recibir y reconocer la revelación a pesar de sus esfuerzos sinceros, pero que a menudo aparentemente son ineficaces. Probablemente te está yendo mejor de lo que crees. Las Escrituras dejan en claro que es posible ser influenciado por el Espíritu Santo y no reconocerlo por completo.”

Reconociendo que hay diferentes tipos de revelación, algunas impresiones son más fuertes, claras y distintas en comparación con la más sutil revelación que viene “línea sobre línea”, Kevin Worthen alentó a los oyentes a no “cuestionar innecesariamente” su capacidad de recibir revelación sólo porque experimentan la segunda impresión.

La revelación de “línea sobre línea”, aunque menos obvia, es igualmente poderosa, compartió él.

Y, sin embargo, a pesar de que una persona puede estar yéndole mejor de lo que inicialmente piensan, todavía hay lugar para mejorar, dijo Kevin Worthen.

Él compartió tres puntos sobre cómo una persona puede aumentar su capacidad de recibir y reconocer la revelación.

1. La revelación incluye tanto al corazón como la mente

mantener la fe

“Podemos mejorar nuestra capacidad de recibir revelación si preparamos nuestros espíritus y nuestro cuerpo para tales experiencias. La preparación espiritual incluye el estudio diario de las Escrituras, la oración diaria, el cumplimiento de los mandamientos, la asistencia a la reunión sacramental, la observancia del día de reposo y la adoración regular en el templo.”

Reconociendo que esas son todas tareas que le son familiares a todos los miembros de la Iglesia como consejos que se nos brindan con regularidad, Kevin Worthen dijo que espera que “esa repetición no nos haga menospreciar el significado de estas acciones… La preparación espiritual facilita la revelación.”

2. La preparación física para recibir revelación

Iglesia de Jesucristo

“Además de adherirnos a los principios de salud física descritos en la sección 89 de Doctrina y Convenios, podemos aumentar nuestra capacidad de recibir y reconocer la revelación siguiendo la advertencia que el Señor brindó en la sección anterior.”

Reconociendo que las escrituras dicen “acostaos temprano para que no os fatiguéis; levantaos temprano para que vuestros cuerpos y vuestras mentes sean vigorizados”,Kevin Worthen alentó a los estudiantes a seguir ese consejo.

“La sinceridad requiere que admita que cuando estaba en la universidad no me consideraba una ‘persona madrugadora’, nunca fui a una clase antes de las 9 am… pero con el tiempo he llegado a descubrir que el tiempo de la madrugada es sagrado, un momento en que pocas personas te interrumpen, y mi mente está más abierta y con energía -o viva- a nuevas ideas e impresiones espirituales.”

Él compartió que guarda una libreta junto a su cama para anotar pensamientos e ideas que le llegan temprano en la mañana, Worthen alentó a los estudiantes a hacer del estudio de las Escrituras y la oración su “primera acción en sus actividades de la mañana”.

3. Tiempo y espacio para escuchar

El arrepentimiento no es una oferta de un solo momento.

“Dedica tiempo y espacio en donde puedas concentrarte y estar atento a esos pensamientos y sentimientos. Apaga la música; ponle pausa al Netflix; quítate los auriculares. Busca tiempo para escuchar tus sentimientos.”

Para aquellos que se preguntan si es una impresión del Espíritu o su propio pensamiento, Kevin Worthen dijo que si una persona siente una impresión de hacer algo bueno por otra persona, hay poca necesidad de deliberar sobre su origen.

“Hay otras cosas que podemos hacer para mejorar nuestra capacidad de recibir revelación, incluida la ampliación de nuestra comprensión de la verdad, de que la revelación se produce de la manera y el momento que Dios lo determina. Necesitamos reconocer que Su objetivo no es sólo darnos instrucciones sino ayudarnos a ser como Él”.

A veces, el proceso de perfeccionamiento requiere mucho trabajo, estudio y, a veces, incluso acción especialmente cuando una persona no está 100 por ciento segura de qué es lo correcto.

“A menudo tendremos que esforzar más nuestras almas, más allá de lo que creemos que es posible antes de que llegue la revelación. … Las respuestas pueden tardar en llegar no porque estemos haciendo algo mal, sino porque nuestro Padre Celestial lo deja en manos de nuestro albedrío o porque Él ya nos ha dado la respuesta y quiere que aprendamos cómo surgió esa respuesta previa, o porque necesitamos para aprender algo más antes de que la respuesta tenga sentido para nosotros. Pero, por favor, sepan que incluso en esos momentos en que los cielos parecen silenciosos, hay explicaciones que nos aclararán las cosas con el tiempo si es que confiamos en Dios…”

“Al final, lo único que podemos hacer para aumentar nuestra capacidad de recibir revelación es confiar más en Dios, aumentar nuestra fe en Él.”

Este artículo fue escrito originalmente por Marianne Holman y fue publicado por ldschurchnews.com bajo el título de “‘You are not spiritually tone deaf’: 3 ways to help recognize, follow inspiration