Un abogado Santo de los Últimos Días brinda su opinión sobre las entrevistas a los hombres y mujeres jóvenes realizados por los Obispos

La verdad es esta: Soy abogado y he amenazado con demandar a un Obispo por su forma de comunicarse con una joven. También, he amenazado con noquear a uno y todavía me siento bastante bien con ambas decisiones. 

Dicho esto, no creo que tengamos una crisis de autoridad moral de tal manera, con los Obispos y Presidentes de Estaca, que no deban preguntarle a un joven o una joven: “¿Vives la ley de castidad?”

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Las entrevistas con los jóvenes son algo que la Iglesia hace de manera diferente con relación a otras iglesias y puede ser difícil de entender para las personas que no crecen en entornos espirituales en los que no sólo se habla de responsabilidad y dignidad, sino que también se realizan cara a cara. 

Si bien algunos pueden protestar por completo con la práctica, yo creo que la Iglesia está haciendo todo lo posible por abordar preocupaciones reales, mientras mantiene el aspecto clave de nuestra fe por medio de la entrevista de dignidad.

Las entrevistas son sobre la rendición de cuentas, asesorías y guía, y no de faltarle el respeto a los jóvenes

adolescentes

A diferencia de muchas otras iglesias, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene una gran responsabilidad. Creemos que hacer y guardar convenios sagrados es esencial para nuestro progreso espiritual y para nuestro objetivo final de volver a vivir con nuestro Padre Celestial.

Por eso, la “dignidad” es un concepto importante para nosotros. Hay ciertas cosas que hacemos en la Iglesia (tomar la Santa Cena, asistir al templo) que sólo deben hacerse al alcanzarse los niveles mínimos de dignidad. 

Un componente de nuestra dignidad es vivir la ley de castidad.

Para rendir cuentas, una vez que los niños alcanzan la edad de 12 años (cuando los hombres jóvenes típicamente reciben el sacerdocio), durante sus entrevistas con el Obispo, se les pregunta si cumplen con la ley de castidad. Esto no sólo ayuda a determinar la dignidad, sino que también ayuda a identificar a los jóvenes que pueden necesitar ayuda espiritual de manera particular.

Deshacerse de la pregunta sobre si viven la ley de castidad sería dar un paso a dejar que la pureza sexual ya no sea una prioridad para nuestros jóvenes. No estoy de acuerdo con eso, especialmente en un momento en que nuestros jóvenes son atacados por un mundo que ni siquiera se atreve a hablar de la virtud. 

Creo que las actitudes generales de la sociedad hacia el sexo representan por lo menos una amenaza muy importante para nuestra juventud.

Necesitamos enseñar lo qué significa la castidad y por qué es tan importante, y luego debemos usar los medios adecuados para que los jóvenes puedan decir si viven de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia. 

Las entrevistas a los jóvenes (y las entrevistas en el templo para adultos) están orientadas hacia esa meta. No son una excusa para que los hombres mayores hablen de sexo con los jóvenes.

La Iglesia ya ha abordado el tema de las entrevistas personales

obispo

La Iglesia recientemente les ha dado a los jóvenes la opción de que un padre u otro adulto asista a sus entrevistas con el Obispo, lo que creo que es una idea estupenda. Supongo que algunas personas preferirían que eso fuera obligatorio, pero para los jóvenes en la Iglesia, el Obispo suele ser un asesor confiable al que pueden acudir si hay un problema que les preocupa.

Tomemos, por ejemplo, la situación de maltrato infantil. No es raro que una persona joven acuda a un líder eclesiástico para buscar ayuda. Exigir que alguien más esté presente podría ser un verdadero factor disuasivo para las jóvenes víctimas que desean hablar. 

La entrevista debe ser un “espacio seguro” tanto para evitar preguntas intrusivas como para buscar ayuda de manera confidencial. Hay muchas cosas buenas que pueden venir de una entrevista personal, y creo que la Iglesia está haciendo un esfuerzo justo para equilibrar las preocupaciones de todos los lados.

Sí, algunos Obispos pueden causar temor, y algunos pueden ser peligrosos. Así que los padres necesitan estar atentos

santos de los últimos días

Espero que todos entiendan que estamos tratando con personas imperfectas y que a veces las personas que ocupan puestos de confianza en la Iglesia pueden ser personas peligrosas o simplemente esposos que no saben dónde está la línea hasta que la han cruzado.

He conocido algunos de cada uno, por más raro que parezca. 

(Nota del escritor: Para los amigos de otras religiones que pueden leer esto, los Obispos de la Iglesia son llamados al servicio eclesiástico del lugar en donde viven y también continúan con sus trabajos regulares. Así que su vecino, Jorge el fontanero, también puede convertirse en su Obispo, un llamamiento que dura aproximadamente 5 años.)

Prevenir la mala conducta de nuestros líderes eclesiásticos y retirar a quienes ponen en peligro a nuestros jóvenes es absolutamente algo que la Iglesia debe hacer. Pero ningún sistema va a ser perfecto, por lo que los padres deben participar activamente en la vida de sus hijos al enseñarles lo que es un comportamiento aceptable, capacitarlos para que digan “no” y actuar de manera rápida y firme si un líder hace algo que hace sonar, lo que uno de mis Obispos se refirió como la “Alerta de papá”.

Recientemente, un padre de la Iglesia se acercó a mí y, según las conversaciones con su hija, se sentía incómodo con la forma en que el Obispo la estaba entrevistando. No había ocurrido nada alarmante, pero el Obispo estaba emitiendo algunas vibras de alta intensidad y la hija no quería estar a solas con él.

El padre me preguntó lo qué debía hacer. Le dije que le dijera al Obispo que no se le permitía entrevistar a su hija menor a menos que él o su esposa estuvieran presentes.

Sostener a los líderes del sacerdocio no incluye permitirles poner a los jóvenes en peligro. Los padres necesitan usar el sentido común para proteger a sus hijos. Y si algo sucede, no lo reportes primero a los líderes del sacerdocio. Informa primero a la policía. Puedes lidiar con las cosas de la Iglesia más adelante.

La mayoría de los Obispos son muy buenas personas.

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Reconocer que hay algunos líderes en la Iglesia que abusan de sus posiciones no es una acusación general del liderazgo del sacerdocio. Cada Obispo que he tenido, que yo sepa, ha sido un buen hombre. Han sido personas amables, inspiradas y dignas de confianza por quienes he tenido un gran respeto. Me han ayudado a ser una mejor persona.

A medida que la Iglesia continúa capacitando a sus líderes eclesiásticos sobre cómo llevar a cabo las entrevistas para jóvenes, creo que podemos tener más confianza en que dichas entrevistas se llevarán a cabo de manera adecuada y respetuosa. 

No creo que haya algún tipo de crisis en la Iglesia cuando se trata de las entrevistas con los jóvenes. Por el contrario, creo que las redes sociales han tenido el típico efecto amplificador al hacer que cada incidente malo parezca una norma o algo común.

Cruzar la línea con cualquier niño o joven es inaceptable y debe abordarse con rapidez y seguridad. La Iglesia debe tener cero tolerancia ante la mala conducta de sus líderes. Podemos separar a los poco que no hacen bien las cosas sin tener que derribar el Tabernáculo.

Este artículo fue escrito originalmente por Rob Ghio y fue publicado por mormonhub.com bajo el título “4 Takes on Youth Interviews from an LDS Lawyer