5 cosas que te ayudarán a lidiar con el dolor de la muerte de un ser querido

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Sentir la presión de estar bien

Mis padres y dos de mis hermanos murieron hace siete años. Todavía lo recuerdo como si hubiera sido la semana pasada.

Recuerdo que me enteré de la triste noticia apenas regresé de la misión y tenía que planificar un funeral. Sin embargo, después de que todo terminó, mi viaje de duelo apenas comenzaba.

Este evento traumático liberó emociones que fueron más intensas de lo que sabía que era posible experimentar.

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Los sentimientos de enojo, tristeza, insensibilidad, ansiedad y depresión se convirtieron en emociones frecuentes que tuve que aprender a manejar.

Sería fácil asumir que todo el dolor progresa linealmente y termina en un estado de bienestar. Sin embargo, los sentimientos no siempre se dan en un orden definido. Estos sentimientos van y vienen durante toda la vida.

A veces, cuando sufrimos, sentimos presión, incluso subconscientemente, para mostrarnos positivos.

Según mi experiencia, la gente entendió que necesitaba sufrir. No obstante, a medida que pasaba el tiempo, sentía que no se me permitía decir sinceramente cómo estaba.

Respondía cosas como, “estoy bien” en lugar de expresar sinceramente lo que estaba experimentando.

Atravesar tu momento de duelo

El plan de salvación nos extiende la promesa de que mientras “sigamos adelante y perseveremos hasta el fin, tendremos la vida eterna” (2 Nefi 31:20).

“Seguimos” ejerciendo fe al leer las Escrituras, asistir a las reuniones de la Iglesia, ir al templo y cumplir con nuestros llamamientos. No obstante, a veces, en medio del dolor, puede parecer que no tenemos fe en el plan de Dios si mostramos nuestras emociones a los demás.

Muchas personas en las Escrituras experimentaron confusión o dudas durante sus momentos de dolor.

Mientras estaba en la cárcel de Liberty, el profeta José Smith oró en agonía: “Oh Dios, ¿en dónde estás?” (DyC 121: 1). Después de que su padre, Lehi, falleciera, Nefi preguntó: “¿Redimirás mi alma, oh Señor?” (2 Nefi 4:31). Además, Job, después de tantas pruebas terribles, se preguntó por qué había nacido (Job 3:11).

Las escrituras enseñan:

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

Tiempo de curar; tiempo de destruir y tiempo de edificar;

Tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de lamentar y tiempo de bailar” (Eclesiastés 3: 1, 3-4).

Nuestro Padre Celestial comprende que, durante los momentos de pérdida, sufriremos. Él sabe que habrá momentos en los que lloraremos y experimentaremos tristeza. Necesitamos estas experiencias para seguir adelante con nuestras vidas.

5 cosas que te ayudarán a lidiar con el duelo

A pesar de que nuestro Padre Celestial ha preparado “un tiempo fijo” para el dolor, a veces todavía nos sentimos presionados para seguir adelante o ser felices de inmediato.

Si nuestro Padre Celestial es paciente con nosotros durante nuestras dificultades, ¿no deberíamos ser pacientes con nosotros mismos?

Si estás pasando por tu propio duelo, aquí hay algunas cosas que me ayudaron:

1. Permítete sentir las cosas a tu manera y en tu tiempo. Llora cuando lo necesites.

2. Busca ayuda de otras personas y sé honesto con respecto a tus sentimientos.

3. No te sientas mal por experimentar tristeza, incluso mucho después de que haya ocurrido la pérdida.

4. Recuerda siempre que, gracias al plan de Dios, podemos sentir paz. Nuestras dificultades no durarán para siempre.

5. Aprende del Salvador

Sigue el ejemplo del Salvador

El Salvador fue el ejemplo perfecto de llorar con los que lloran. Él sanó a los enfermos y resucitó a los afligidos. Enseñó, escuchó y amó a los demás sin importar sus dificultades. Incluso Él atravesó por Su propio momento de sufrimiento mientras estaba en el Jardín de Getsemaní.

El dolor es una transición difícil que enfrentamos en la vida. Si estás experimentando un momento de dolor, debes saber que está bien no tener todas las respuestas. Si estás tratando de ayudar a alguien, está bien no saber qué hacer.

El Salvador extiende este alivio a todos:

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

experiencias cercanas a la muerte

El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, nos recuerda:

“Debemos reconocer que Él tiene presente a cada uno de nosotros y nuestras necesidades. Necesitamos confiar en el Señor lo suficiente como para estar tranquilos y saber que Él es Dios, que Él sabe todas las cosas y que Él es consciente de cada uno de nosotros”.

Al acercarnos a Él en nuestro momento de dolor, podemos encontrar paz en la esperanza de que “todas las cosas obrarán juntamente para [nuestro] bien” (DyC 90:24).

Fuente: ChurchOfJesusChrist.org

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