El día en que Lorenzo Snow vio al Salvador en el templo 

lorenzo snow

Como Santos de los Últimos Días tenemos muchos relatos inspiradores, llenos de actos de fe y milagros. 

El profeta Lorenzo Snow fue el quinto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y en su vida, así como muchos Santos en la historia de la Iglesia, pudo ver la mano del Señor.

En una ocasión, el presidente Snow expresó para una congregación de la Conferencia General:

Lorenzo Snow

Lorenzo Snow

“Hermanos y hermanas, mi testimonio es que esta es la obra de Dios, una en la que estamos comprometidos. No había estado en esta Iglesia ni por dos semanas cuando el Señor me reveló el conocimiento de que Él era Dios y que envió a Su Hijo al mundo para ser crucificado por los pecados del mundo.

Ningún hombre recibió ni pudo recibir un conocimiento más perfecto acerca de la existencia de Dios y de la verdad de esta obra de la que Dios me dio por revelación y apertura de los cielos”.

En cierto momento, antes de 1889, el élder Snow, antes de ser llamado presidente de la Iglesia, recibió una visión del Salvador, que le mostró el futuro cercano del liderazgo de la Iglesia. 

El presidente George Q. Cannon registró su testimonio de esta experiencia, la cual se le dio a la Primera Presidencia y a los Doce Apóstoles:

“El presidente Lorenzo Snow hizo algunos comentarios muy oportunos acerca de la reverencia que tenía por el sacerdocio y que pensó que todos los hermanos debían tener en cuenta. Habló del profeta José y del profeta Brigham. 

Aunque eran hombres y tenían sus defectos… él sabía que eran siervos de Dios, y tenían Su amor y confianza. Nunca sintió, ni siquiera en sus pensamientos, que habían faltas o que debía condenarlos…

El presidente Snow, en el transcurso de los comentarios que hizo al respecto, declaró que mientras estaba en St. George, el Señor le había mostrado que los días del presidente Taylor serían cortos. 

Wilford Woodruff

Primera presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en 1894. De izquierda a derecha: George Q. Cannon, Wilford Woodruff y Lorenzo Snow.

Había visto que el presidente Woodruff presidiría la Iglesia y que Yo sería su primer consejero y el hermano Joseph F. Smith su segundo consejero…

El presidente Snow relató esta circunstancia o visión (dijo que era la primera vez que la había relatado, con excepción del presidente Woodruff) para demostrar la confianza que tenía en el hermano Smith”. – Diario personal de George Q. Cannon, Enero 29, 1891.

En 1889, cuando el presidente Woodruff se convirtió en presidente de la Iglesia, Lorenzo Snow se convirtió en presidente del Consejo de los Doce. Sirvió en ese llamamiento hasta septiembre de 1898, cuando falleció el presidente Woodruff. 

Presidente Lorenzo Snow a los 53 años de edad.

Cuando el presidente Snow se enteró de que el presidente Woodruff había muerto, de inmediato buscó conocer la voluntad del Señor en el templo. 

Él estaba muy preocupado ante la posibilidad de tener que suceder al presidente Woodruff, sin embargo, le prometió al Señor que cumpliría con dedicación cualquier deber que se le requiriera.

“Hágase tu voluntad. No ansío esta responsabilidad, pero si esa es Tu voluntad, me presento ante Ti para recibir Tu guía e instrucción. Te pido que me muestres lo que quieres que haga”.

lorenzo snow

Lorenzo Snow

Después de terminar su oración el élder Snow esperó una respuesta, alguna manifestación especial del Señor. Así que esperó, y esperó, y esperó. Pero no hubo respuesta alguna, ni una voz, ni visitación, ni manifestación.

Él dejó el altar y la habitación con gran decepción.

Al pasar por el salón celestial y salir a un gran corredor, se le dio una gloriosa manifestación al presidente Snow.

La manifestación que recibió en ese momento fue nada menos que la visita del resucitado y glorificado Hijo de Dios, Jesús el Cristo, que había venido a instruir personalmente a Su siervo, el profeta Lorenzo Snow.

iglesia verdadera

Uno de los relatos más bellos de esta experiencia fue contado por Su nieta, Allie Young Pond.

“Una tarde, cuando fui a visitar al abuelo Snow en su oficina del Templo de Salt Lake, permanecí con él hasta que los porteros ya se habían marchado, pero los vigilantes no habían llegado todavía. 

El abuelo dijo que me acompañaría a la entrada principal y me dejaría salir por esa puerta. Sacó un llavero con muchas llaves de una gaveta y salimos del cuarto.

Templo de Salt Lake - experiencias

Cuando caminábamos todavía por el amplio corredor que lleva al salón celestial, yo iba unos pasos adelante de él cuando me detuvo: 

“Espera, Allie, quiero contarte algo. Aquí mismo fue donde el Señor Jesucristo se me apareció cuando falleció el presidente Woodruff. Me dijo que reorganizara enseguida la Primera Presidencia de la Iglesia y que no esperara, como se había hecho anteriormente después de la muerte de los presidentes anteriores, y que yo tomara el lugar del presidente Woodruff ”

Después, el abuelo dio un paso hacia donde yo me encontraba, señaló con la mano izquierda y dijo: “Se paró aquí mismo, como a un metro del piso y parecía que estaba sobre una plancha de oro macizo”.

Me dijo que el Salvador era un personaje glorioso y me describió Sus manos, sus pies, su semblante y sus hermosas y blancas vestiduras, las cuales reflejaban tal luminosidad y blancura gloriosas que casi no podía mirarlo.

Después se acercó un paso más, puso la mano derecha sobre mi cabeza y me dijo: “Nieta, deseo que recuerdes que éste es el testimonio de tu abuelo, que él te dijo con sus propias palabras que en verdad vio al Salvador aquí en el templo y habló con Él cara a cara”” 

Fuente: ldsliving.com

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