La doctrina de la Madre Celestial: El valor de toda mujer es esencial para el Plan de Dios

madre celestial

De todas las características de la Madre Celestial, esta es probablemente la que causa menos controversia: la Madre Celestial es la Madre de nuestras almas. 

Esto ha sido declarado por numerosos profetas, autoridades generales y mujeres líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

“Esa gran invitación divina es compatible con el hecho de que, como hijos engendrados de Padres Celestiales, estamos investidos con el potencial de llegar a ser como Ellos; de la misma forma que a los hijos terrenales les es posible llegar a ser como sus padres terrenales”. – Presidente Russell M. Nelson, “La Inminencia De La Perfección”, octubre de 1995

 

“Families forgive” por Caitlin Connolly

“Somos seres eternos, sin comienzo y sin fin. Siempre hemos existido. Somos literalmente hijos procreados en espíritu de Padres Celestiales divinos, inmortales y omnipotentes”. -Élder Dieter F. Uchtdorf, “¡Oh cuán grande es el plan de nuestro Dios!”, octubre de 2016

“Ustedes poseen esa luz porque literalmente son hijas espirituales de la Deidad, “progenie de padres exaltados” con una naturaleza divina y un destino eterno. Ustedes recibieron sus primeras lecciones en el mundo de los espíritus de parte de sus Padres Celestiales”. -Julie B. Beck, primera consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, “Ustedes son de noble linaje”, abril de 2006

madre celestial

Fuente: Exploring Mormon Thought – Heavenly Mother

“Son literalmente hijas procreadas en espíritu por Padres Celestiales, y nada puede separarlas de Su amor ni del amor de su Salvador”.- Presidenta Bonnie H. Cordon, Presidenta General de las Mujeres Jóvenes, “Hijas amadas”, octubre de 2019

“¿Les han dicho alguna vez que son iguales a su madre o que tienen la sonrisa de su padre o que todos en su familia tienen el mismo color de ojos? 

Las características físicas que heredamos de nuestros padres son obvias. Las características espirituales que heredamos de nuestros Padres Celestiales tienen que desarrollarse. 

Ustedes han nacido con todos los dones divinos que tiene Cristo; están dentro de su alma, pero ustedes mismas son las que tienen que decidir cultivarlos y desarrollarlos. 

El progreso espiritual no sucede de la nada, sin que realicemos nuestros mayores esfuerzos”. -Presidenta Elaine L.Jack, presidenta general de la Sociedad de Socorro, “La Identidad de la mujer joven”, noviembre de 1989

Pero, ¿qué importa todo este conocimiento?

mujeres Conferencia de BYU para Mujeres

Fuente: BYU Women’s Conference 2020

Tengo tres hijas y mi mejor amiga también. Hemos hablado con muchas mujeres de diferentes estilos de vida y el hecho es que todas necesitamos desarrollar nuestras almas.

Juntas decidimos escribir “Una guía sobre la Madre Celestial para mujeres” (“A Girls’ Guide to Heavenly Mother”) en parte para nuestras hijas porque necesitaban más información y más comprensión del universo y de cómo funciona, pero también porque regularmente vemos que las mujeres no toman decisiones que las ayuden a conocer sus propias almas y desarrollarse personalmente.

Estuve hablando con una persona recientemente y me dijo: 

“No puedo volver a estudiar. Quiero sacar mi título y estoy interesada en ello, pero no puedo hacerlo porque no tengo un retorno de mi inversión. Financieramente, no tiene sentido que lo haga”.

Medité en eso y le dije: 

Fuente: Canva

“Sabes, llevo a mi hija a sus prácticas de fútbol con regularidad e invertimos en lo que necesita, las lecciones, los entrenadores y lo que sea necesario NO porque espero que sea una jugadora de fútbol profesional y que un día me pague por todo eso, sino porque sé que el ejercicio es bueno para ella y porque aprenderá a trabajar en equipo”.

Creo que es esencial que podamos desarrollar nuestras almas.

Eva Whitesman dijo:

“Nuestra búsqueda del conocimiento tiene su propio valor espiritual, independientemente de si alguna vez formamos parte de una fuerza laboral remunerada… 

Nuestro aprendizaje es valioso y no solo por si nos convertimos en madres o a causa de nuestro trabajo, por ser líderes de la Iglesia o activistas en nuestra comunidad.

Somos valiosas por nuestra herencia divina y por lo que algún día será nuestra herencia divina. Nuestro valor no es meramente instrumental. Es intrínseco. Nuestro aprendizaje no es meramente instrumental. Es esencial”.

madre celestial

“Heavenly Mother” por Moana Larsen

¿De dónde vino la creencia de que el alma de las mujeres no merece esta inversión?

Hace unos años realicé un proyecto sobre las mujeres sabias en mi vida. Una de ellas es la mujer que me enseñó que valía la pena invertir en mi alma. Lo que me sorprendió fue cuando me contó de su situación y sus opciones. 

Pensé: “¿Tiene permiso para hacer eso?” y luego seguido de un rápido “¡Obvio!”.

En ocasiones lo olvido, pero trato de mejorar. Recientemente, cuando mi esposo y yo estábamos planificando el presupuesto familiar, ya teníamos los gastos de nuestras hijas, lo miré y pensé: “Espera. Necesito aplicar lo que he aprendido. ¡Yo también necesito una parte de ese presupuesto”.

El desarrollo del alma no tiene por qué estar relacionado con el dinero. Una amiga mía recientemente le pidió a su familia que la apoyaran para que una noche a la semana pudiera quedarse en su dormitorio y pintar.

“Heavenly Parents” por Anna B Jewkes

Otra amiga tiene una “noche” semanal para ella donde puede escribir o dormir o leer o hacer lo que desee. Tiene la oportunidad de desarrollar su alma.

Ambas mujeres luchan contra la culpa de tomarse un tiempo “alejado” de su vida familiar. La culpa por hacer exactamente lo que se supone que debemos hacer en esta vida terrenal: ¡Crecer!

Hay un gran espacio de desarrollo del alma que proviene del servicio y especialmente del intenso servicio que brindamos a nuestras familias. El desarrollo del alma no necesariamente tiene que alejarnos de nuestras familias. La amiga que pinta me dijo:

“Tengo músculos fuertes desarrollados en un área de mi vida y atrofia total en casi todas las demás”.

El conocimiento de la Madre Celestial nos cambia. Si sabemos que nuestro destino es la Maternidad Celestial, eso significa que nuestras almas ¡tienen que desarrollarse lo más que podamos!

“She Sent Her Son” por Mae Warner

Hay una brecha entre el estado de mi alma y el estado del alma de la Madre Celestial, como si hubiera una brecha entre el ser humano y Dios. Tenemos que seguir creciendo y desarrollándonos. ¡De eso se trata toda esta vida en la tierra!

Las mujeres pueden quedarse estancadas o ver que sus almas no merecen ese tipo de desarrollo. Pero al final del día, tenemos que entender que tenemos un destino divino, que va más allá de toda comprensión.

Eso significa que es necesario el desarrollo vital de nuestra alma.

La hermana Bingham expresó:

“¡Nuestros Padres Celestiales quieren que tengamos éxito gloriosamente!”.

Uno de los mensajes más hermosos sobre la Madre Celestial que podemos interiorizar y compartir es la realidad de Su existencia, que un día seremos como Ella y que está interesada en nutrir nuestras almas.

Fuente: Meridian Magazine

| Para meditar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *