Cambios en el Manual General: La Música en la Iglesia de Jesucristo

bendiciones De Dios música

Cuando estaba en la secundaria, me ofrecí como voluntario para que mi grupo de saxofonistas realizara un número musical especial en la reunión sacramental.

Mi propuesta fue rechazada.

Sospecho que fue rechazada debido a las normas de la Iglesia con respecto a la música. El Manual de 1989, el que estaba vigente cuando yo estaba en la secundaria, no tenía normas explícitas sobre los tipos de música y los tipos de instrumentos permitidos en la reunión sacramental.

musica

Imagen: Music Gateway

Su instrucción mantenía que “[la] música y los textos musicales deben ser sagrados, dignos y adecuados para una reunión sacramental de Santos de los Últimos Días”.

Pero eso no fue lo último que se dijo en cuanto a la música; la Iglesia realizó una publicación, un folleto titulado “Church Music Guide for Priesthood Leaders”, es decir, “Guía de música de la Iglesia para líderes del sacerdocio”.

No tengo una copia de este folleto, pero, según un artículo de Ensign de finales de la década de 1980, la guía de música decía lo siguiente:

“Los órganos y pianos son los instrumentos estándar que se emplean en las reuniones sacramentales. Se pueden utilizar otros instrumentos, como cuerdas orquestales. Los instrumentos de viento de metal y percusión no son apropiados”.

revisión del himnario

Fuente: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Esta limitación fue ampliada y codificada por el Manual de 2010; en ella leemos:

“Los órganos y los pianos, o sus equivalentes electrónicos, son los instrumentos estándar que se utilizan en las reuniones de la Iglesia. Si se emplearan otros instrumentos, su uso debería estar en conformidad con el espíritu de la reunión. 

Los instrumentos que tengan un sonido más notorio o menos apropiado para la adoración, como la mayoría de los instrumentos de metal y de percusión, no son apropiados para la reunión sacramental”.

El mes pasado, la Iglesia de Jesucristo publicó una serie de actualizaciones y cambios en el Manual General, cambios que me gustaría resaltar. En especial dos cambios que son increíblemente positivos y que espero que adoptemos de todo corazón.

Instrumentos musicales

Imagen: Canva

La Iglesia ha retirado su prohibición en cuanto instrumentos en el nuevo Manual. Además, ha ampliado la gama de instrumentos que pueden acompañar los himnos de una reunión sacramental.

El Manual actualizado dice:

“El piano, órgano u otro instrumento aprobado por el obispado se puede utilizar para acompañar el canto de himnos en la reunión sacramental”.

Ahora, no espero que veamos un cambio masivo en cuanto al uso de pianos y órganos, al menos, no en los Estados Unidos. 

No obstante, hay muchos lugares en el mundo donde los barrios o ramas no cuentan con pianistas. En mi misión en Brasil, por ejemplo, toqué el piano en todas las reuniones sacramentales (excepto en mi primera área, donde mi compañero era quien tocaba el piano). 

himnos SUD

Fuente: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Los barrios quedaban devastados cuando los misioneros que tocaban el piano eran trasladados porque significaba un período de música sin acompañamiento instrumental.

¿Pero si pudieran ir acompañados de una guitarra o de un ukelele? ¿Tal vez de otro instrumento culturalmente relevante?

De ser así los barrios no tendrían que preocuparse por perder a la única persona que toca el piano. Y, francamente, el piano y el órgano no son universalmente vistos como instrumentos de adoración, a pesar de lo que podamos creer.

Lo que me lleva al segundo cambio.

Estilos musicales

Imagen: Canva

“La música sagrada escrita o cantada en estilos musicales culturalmente diversos puede ayudar a unificar las congregaciones. Los coordinadores de música y los líderes del sacerdocio pueden incluir una variedad de estilos musicales apropiados que sean atractivos a los miembros de diversas procedencias”.

Ni siquiera sé qué decir sobre esto mas solo agradecer.

Nuevamente, no creo que esto vaya a revolucionar nuestras reuniones sacramentales, al menos no todavía. Estamos familiarizados con los himnos que crecimos y que son al estilo de las canciones populares del siglo XIX.

Este es un cambio que nos invita a acoger a todas las personas y que la música con la que no estamos familiarizados no está mal. Es un reconocimiento de que Dios no limita su música a ciertos gustos.

Este cambio requerirá algo de trabajo. Como personas, creo que momentos de asumir la obligación de buscar música sagrada de tradiciones distintas a la nuestra.

Imagen: Canva

No porque tengamos que descubrir cómo armar un coro de gospel, música sagrada africana, música sintoísta u otra clase de música sagrada. Sino porque al estar expuestos a ella podremos reconocer el Espíritu en la música que no proviene de nuestras propias tradiciones de fe.

A medida que la Iglesia se ha vuelto (y continúa volviéndose) más diversa, debemos reconocer las cosas que nos elevan espiritualmente no solo a nosotros, sino también a nuestros hermanos y hermanas que tienen procedencias sagradas diferentes a las nuestras.

Podemos invitar a nuestros hermanos y hermanas a experimentar y compartir la música de sus orígenes culturales, música que habla directamente de sus experiencias y sus corazones, esa es una forma de poder lograrlo.

Fuente: By Common Consent

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