Élder Holland: ¡Somos infinitamente más que nuestras limitaciones o aflicciones!

Élder Holland da el consejo perfecto para cuando nuestras pruebas o preguntas no tengan una respuesta sencilla

Debido a que este es el mes de la salud mental, echaremos un vistazo a lo que los líderes de La Iglesia de Jesucristo han enseñado sobre el tema.

La realidad de los desafíos de salud mental

Hermana Reyna Isabel Aburto

Hermana Aburto

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En la Conferencia General de octubre de 2019, la hermana Aburto, segunda consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, enseñó lo siguiente:

“Es normal sentirnos tristes o preocupados de vez en cuando. La tristeza y la ansiedad son sentimientos humanos naturales. No obstante, si constantemente estamos tristes y si el dolor no nos permite sentir el amor del Padre Celestial y Su Hijo, y la influencia del Espíritu Santo, entonces quizá suframos de depresión, ansiedad u otra afección emocional”.

No siempre se pueden identificar las causas del dolor y la ansiedad:

“El cerebro podría padecer debido al estrés o la intensa fatiga, lo cual a veces se puede mejorar ajustando la dieta, el sueño y el ejercicio. Otras veces, podrían necesitarse terapia o medicamentos bajo la dirección de profesionales capacitados”.

Si no se atienden, las afecciones mentales o emocionales pueden causar aislamiento, malentendidos, ruptura de relaciones, daño autoinfligido y hasta el suicidio:

“Esto lo he vivido en carne propia porque mi propio padre se suicidó hace muchos años. Su muerte fue impactante y devastadora para mi familia y para mí. Me ha tomado años procesar el dolor y hasta hace poco me enteré de que hablar del suicidio de maneras apropiadas en realidad ayuda a evitarlo en lugar de propiciarlo”.

Buscar ayuda médica

Hermana Reyna Isabel Aburto

hermana Aburto

La hermana Aburto explicó:

“Como otras partes del cuerpo, el cerebro está sujeto a enfermedades, traumas y desequilibrios químicos. Si nuestra mente padece, es apropiado que procuremos ayuda de Dios, de las personas que nos rodean y de profesionales médicos o de la salud mental”.

Élder Jeffrey R. Holland

elder Holland nueva promesa

El élder Holland aconsejó lo siguiente a aquellos que enfrentan desafíos de salud mental:

“Busquen el consejo de personas certificadas y con buena reputación, aptitud profesional y buenos valores.

Si tuvieran apendicitis, Dios esperaría que pidieran una bendición del sacerdocio y que obtuvieran la mejor atención médica disponible; lo mismo se aplica a los trastornos emocionales. Nuestro Padre en los Cielos espera que usemos todos los maravillosos dones que Él nos ha proporcionado en esta gloriosa dispensación”.

Mostrar compasión por aquellos con enfermedades mentales

Élder Dale G. Renlund

élder Renlund en Puerto Rico

En un video para la Iglesia sobre la comprensión del suicidio, el élder Renlund enseñó:

“Sabemos por las estadísticas actuales que en el barrio hay alguien que está sufriendo, alguien está pensando en el suicidio.

Al reunirnos en familia, en la Iglesia y en nuestra comunidad, podemos mejorar lo que estamos haciendo actualmente… Esta es la manera en que disminuimos cualquier tipo de vergüenza y estigma, y llegamos a comprender mejor el proceso”.

Asimismo, el apóstol hizo hincapié en la importancia de la Iglesia “como una comunidad que se reúne y se ayuda mutuamente a lo largo de esta vida”.

“Lo que necesitamos hacer como Iglesia es tender una mano de amor y cuidar a aquellos que tienen pensamientos suicidas, han intentado suicidarse, o se sienten marginados de alguna manera.

Necesitamos tender una mano con amor y comprensión, y lo hacemos junto con profesionales de la salud y líderes eclesiásticos, con el apoyo de familiares y amigos”.

Hermana Reyna I. Aburto

depresión

Como discípulos de Jesucristo, hemos hecho el convenio con Dios de estar “dispuestos a llevar las cargas los unos de los otros” y “a llorar con los que lloran”.

“Esto podría incluir informarnos sobre las enfermedades emocionales, encontrar recursos que nos ayuden a afrontarlas y, principalmente, acudir nosotros y llevar a los demás a Cristo, quien es el Maestro Sanador.

Aunque no podamos identificarnos con lo que los demás estén pasando, el validar la realidad de su dolor puede ser un gran primer paso para hallar comprensión y sanación”.

Evitar la vergüenza

Élder Jeffrey R. Holland

Elder Holland

El élder Holland hizo hincapié en que las enfermedades y desórdenes emocionales:

“…Son algunas de las realidades de la vida mortal y el reconocerlas no debería avergonzarnos, sino que tendría que ser como cuando reconocemos que tenemos que lidiar con presión arterial alta o con la repentina aparición de un tumor maligno.

¡Somos infinitamente más que nuestras limitaciones o aflicciones!”

Hermana Reyna I. Aburto

hermana Aburto

“Al hablar abiertamente de nuestros problemas emocionales, reconociendo que no somos perfectos, damos permiso a los demás de expresar sus desafíos y juntos comprendemos que hay esperanza y que no tenemos que sufrir a solas”.

Además, debido a un “aguijón en la carne”, podrías tener la capacidad para sentir más compasión por los demás.

“Siguiendo la guía del Espíritu Santo, cuenta tu historia para que ‘socorras a los débiles, levantes las manos caídas y fortalezcas las rodillas debilitadas’”.

El papel del Salvador

Presidente Dallin H. Oaks

El presidente Oaks

“Independientemente de la incertidumbre sobre las causas de la ansiedad, el Evangelio da esperanza y seguridad, así como perspectiva para comprender el propósito de la vida y el papel de la oposición”.

Élder Jeffrey R. Holland

ángeles

En medio del sufrimiento mental y emocional:

“La gran seguridad en el plan de Dios, es que se nos prometió un Salvador, un Redentor que, mediante nuestra fe en Él, nos levantaría triunfantes por encima de esas pruebas y dificultades, aunque el precio para lograrlo fuera inmensurable, tanto para el Padre que Lo mandó, como para el Hijo que aceptó venir.

Sólo el agradecimiento a ese amor divino es lo que hará que nuestro propio sufrimiento, en menor escala, sea, en primer lugar, soportable, luego comprensible, y finalmente redentor”.

Principalmente, el élder Holland dijo que no perdamos la fe en nuestro Padre Celestial, que nos ama más de lo que podemos comprender.

“Como dijo el presidente Monson… ‘Ese amor nunca cambia… Está allí para cuando se sientan tristes o felices, desanimados o esperanzados. El amor de Dios está allí ya sea que sientan que merezcan amor o no; simplemente siempre está allí’.

Nunca jamás duden eso ni nunca endurezcan sus corazones.

Fielmente sigan las buenas prácticas de devoción que invitan al Espíritu del Señor a sus vidas. Busquen el consejo de los que poseen las llaves de su bienestar espiritual. Pidan y atesoren las bendiciones del sacerdocio. Participen de la Santa Cena cada semana y aférrense a las promesas de perfección en la expiación de Jesucristo.

bondad

Crean en los milagros. He visto suceder muchos de ellos cuando todo otro indicio decía que ya no había esperanza. La esperanza nunca se pierde. Si esos milagros no llegan enseguida, plenamente o nunca llegan, recuerden el angustiado ejemplo del Salvador: Si la amarga copa no pasa de nosotros, bebámosla y seamos fuertes, confiando en días más felices por delante”.

Fuente: Church News

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