Josh Searle fue uno de los muchos mormones homosexuales que compartieron su historia en el sitio web de la Iglesia, mormonandgay.lds.org. A continuación unos de los videos de la Iglesia que comparte su historia:

Recientemente, él escribió esta entrada en su blog y nos dio permiso para publicarla en su totalidad. (Traducido en español para mormonsud.org).

Para mí, ser un mormón gay es como estar sentado en una mesa viendo a todos a mi alrededor disfrutar de la comida y la conversación. La conversación parece centrarse en la comida y lo genial que sabe. Sin embargo, solo los que se encuentran en un matrimonio heterosexual tradicional pueden comer. El resto de nosotros solo puede sentarse y ver.

Así que quiero dejar la mesa y buscar otras mesas que me dejen participar como un hombre gay en una relación gay. Y mientras estoy a punto de pararme e irme a otra mesa, se me advierte que esta mesa es donde Dios quiere que yo esté y necesito quedarme si quiero volver a Su presencia. “¿Qué?” Respondo con incredulidad. “¿Tengo que quedarme en esta mesa mientras que todos ustedes se llenan las caras con las relaciones tradicionales, mientras niegan la mía, la cual siento tan naturalmente? ¿Es este el Evangelio de Jesucristo que predicamos que trae alegría y paz? ¡Esto no puede ser!”

Los que están sentados en la mesa se quedan callados, sin saber qué contestar. La incómoda tensión es casi tangible. Mirándoles a los ojos con intención, pregunto: “¿Cómo se espera que un miembro gay se quede en esta mesa que llamamos el Evangelio de Jesucristo? ¡De hecho, en esta situación personas como nosotros no podríamos quedarnos por mucho tiempo!

Experiencia personal

Hablo por experiencia propia, he probado la comida que se encuentra en otras mesas y me sentí alimentado y mi hambre fue satisfecha en estas relaciones homosexuales en cada forma emocional y física. Yo era feliz. Pero Dios me llamó de vuelta a su mesa y yo con tristeza regresé. Y durante mucho tiempo, enojado le dije a Dios, “no puedo quedarme en esta mesa. ¡Me muero de hambre por una conexión emocional y física con otro hombre! Esto es demasiado duro y demasiado solitario y no es justo. ¡Si me amas, no me pedirías cosas tan duras!”

Una vez sentado en la mesa en la que fui bautizado, cierro los ojos y callo las conversaciones a mi alrededor. Hablo con Dios acerca de mis angustias y penas y ruego por comprensión. Después de varias conversaciones agitadas y muchas lágrimas, abro los ojos y veo la cena un poco diferente. La comida o la conversación no ha cambiado, pero mi perspectiva sí.

Nueva perspectiva

Hoy, me doy cuenta de que esto no es una fiesta de matrimonio y relaciones tradicionales. Esta es la fiesta del Evangelio de Jesucristo. Esta es la fiesta del arrepentimiento, la fe, la esperanza, la caridad, los dones del Espíritu, el servicio, la bondad, los convenios, el gozo y la Expiación. Estos son los alimentos que yo puedo comer libremente ahora y puedo saborearlos y sentirme satisfecho de muchas maneras.

Ahora estoy participando en la conversación con los demás en la mesa y siento alegría compartiendo mi amor por la comida, que es el Evangelio de Jesucristo. Estoy feliz y sé que esto es sostenible. Sin embargo, sigo sintiendo los dolores de no poder expresar mis atracciones emocionales y físicas que son reales y profundas. Así que sigo buscando la sabiduría y la guía de Dios. Él conoce mi situación y me guía para que pueda estar a su mesa y llenar mi alma.

Estoy tratando de ejercer fe en las palabras de Cristo: “Yo soy el pan de vida; el que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás” (Juan 6:35).

 

 

 

Este artículo fue escrito originalmente por Josh Searle y publicado en ldsliving.com, con el título “Gay Mormon Shares What’s It’s Like Being Gay in Family-Oriented Church (+The Powerful Insight That Changed His Perspective)” Español ©2017 LDS Living, A Division of Deseret Book Company | English ©2017 LDS Living, A Division of Deseret Book Company