Estás son algunas de las preguntas más comunes entre los seres humanos: “¿Por qué estoy aquí? ¿De dónde vengo? ¿A dónde iré cuando muera?”. 

Este artículo es el primero de dos artículos sobre el Plan de Salvación: el plan de Dios para llevarnos de regreso a nuestro hogar celestial. 

Recuerdas esos momentos de quietud que te pasan en la vida, cuando miras las estrellas y simplemente le preguntas a Dios en tu cabeza…

“¿De dónde vengo? ¿Por qué me enviaste aquí?”

Bueno, hoy vamos a ver cómo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días respondería estas preguntas y algunas otras.

¿De dónde venimos?
¿Por qué estamos aquí?
¿Cuál es el propósito de la vida?
¿Y a dónde vamos después de morir?

Elder Andersen padre celestial

Las respuestas a estas preguntas resumen lo que los Santos de los Últimos Días llaman el Plan de Salvación.

Debes saber que al abarcar este tema, como podrás verlo en el video, muchas de estas enseñanzas provienen de las escrituras extrabíblicas.

Entonces, si estás buscando que cada una de estas doctrinas se expliquen claramente en la Biblia, te advierto que probablemente quedarás decepcionado.

Voy a darles una vista panorámica del Plan, y en los próximos videos entraré en más detalles sobre cada parte.

Primero, ¿de dónde venimos? Respondamos esto con una historia.

padres celestiales

Los Santos de los Últimos Días creen que antes de que existiéramos en la tierra, nuestros espíritus existían, y todos vivíamos como una familia con nuestro Padre Celestial.

Llamamos a esto la vida premortal, o la preexistencia. Aún eras tú. Desarrollaste una personalidad y atributos y pudiste tomar tus propias decisiones de una manera similar a como lo haces ahora.

Éramos felices, pero hasta ese punto no podíamos alcanzar todo nuestro potencial. Y es por eso que Dios nos dio una opción.

Dios había formulado un plan que podría ayudarnos a ser más como Él. Una manera de crecer en conocimiento, en poder, capacidad y gozo.

Dios

Un plan para maximizar y alcanzar todo nuestro potencial. Ese plan incluía venir a la tierra, obtener un cuerpo físico y elegir entre el bien y el mal.

Tú y yo aceptamos ese plan. Así es como terminamos en la tierra. Sin embargo, algunos miembros de nuestra familia espiritual, liderados por un espíritu llamado Lucifer, no estuvieron de acuerdo con el plan.

Pensaron que sería mejor que cada uno de nosotros tuviera garantizada la vida eterna, a pesar de nuestras elecciones. Fue un plan imperfecto, y Dios lo rechazó.

Lucifer y sus seguidores se enojaron, se rebelaron y fueron desterrados a la tierra. Estos espíritus todavía están aquí, de manera invisible, tratando de hacer que nos rebelemos contra el plan de Dios de cualquier manera posible.

La misma queja que tenían entonces todavía los molesta en la actualidad. Que manera de guardar rencor.

Adán y Eva fueron los primeros hijos de Dios que recibieron cuerpos físicos en la tierra, como parte del plan original. Pero entonces algo sucedió.

Ellos desobedecieron a Dios, y la humanidad cayó. La decisión de Adán y Eva puso dos obstáculos en nuestro camino para regresar y ser más como nuestro Padre Celestial.

El primero es la muerte física. Uno de los propósitos de la vida terrestre era recibir un cuerpo físico. Pero debido a la muerte, vamos a perder ese cuerpo. Y eso es terrible.

El segundo obstáculo es la muerte espiritual, o la separación espiritual de Dios causada por el pecado. Dios no puede tolerar el pecado. Entonces, el hecho de que cada uno de nosotros haya pecado es un problema muy grande. ¿Qué hacemos ahora?

Bueno, todo es parte del plan. Dios había previsto el peligro que representaban estos obstáculos, y Su hijo, Jesucristo, se ofreció como voluntario para ayudarnos.

Jesucristo es central, vital, esencial para el Plan de Salvación. Solo a través de Él podemos superar los dos obstáculos que bloquean nuestro camino de regreso a casa. Jesucristo vivió una vida perfecta y sin pecado.

Sin embargo, en el Jardín de Getsemaní, tomó sobre sí todos los pecados que la humanidad tuvo, tiene y tendrá. Él los sintió. Los experimentó. Él sufrió por ellos. Pagó el precio por ellos.

Su sufrimiento nos permite, a cada uno de nosotros, arrepentirnos y ser perdonados por nuestros pecados. Solo a través de este proceso continuo podemos volvernos espiritualmente limpios.

Pero todavía queda un obstáculo: la muerte física. Como saben, Cristo murió en la cruz. Su cuerpo fue puesto en un sepulcro sellado.

Élder Holland - Jesucristo

Tres días después, retomó Su cuerpo. Rompió las cadenas de la muerte y extiende esa misma bendición, gratuitamente, a cada uno de nosotros.

Cada uno de nosotros, justos o inicuos, recibirá un cuerpo físico resucitado e inmortal algún día.

Si no fuera por Jesucristo, no podríamos superar los obstáculos de la caída. Estaríamos peor que los de la opción donde nunca se escoge el plan de Dios.

Terminaríamos como espíritus pecaminosos sin cuerpo, como Satanás y sus seguidores. Separados para siempre de nuestro hogar celestial.

Es por eso que los Santos de los Últimos Días y otros cristianos están tan locos por Jesucristo. Él nos salva.

Élder Holland - Jesucristo

Ahora, aún no hemos terminado con el plan. Todavía tenemos que cubrir algunos puntos importantes sobre el propósito de la vida y muchos otros puntos sobre el más allá, pero este es un buen momento para terminar este video.

Visita los enlaces en la descripción para obtener más información sobre estos temas y, si deseas obtener información sobre el resto del plan, suscríbete al canal y asegúrate de ver la segunda parte en unos días.

Una vez que se publique, colocaremos el link aquí, en algún lugar.

Recursos adicionales: