“S.I.G.U.E  A.D.E.L.A.N.T.E”

La sabiduría de este consejo, me sorprendió de diferentes maneras. No conozco a nadie que tenga una vida libre de infortunios, tentaciones, contratiempos y confusión.

Tómate un respiro durante estas pruebas y busca una forma de seguir adelante, no permitas que el desánimo se apodere de ti. ¡Tú eres más fuerte que eso!

Desde un niño que siente frustración en la escuela hasta un misionero que lucha contra las dificultades de la misión, cónyuges que tienen desacuerdos, aquellos que luchan contra las situaciones difíciles que se presentan en el trabajo, una relación fallida, esta fórmula funciona.

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“Seguir adelante” también significa dejar el pasado atrás y no recordarlo más. Esto incluye perdonar de corazón para que ya no se te venga a la mente lo malo que te sucedió. Así que por tu paz mental y emocional, perdona y olvida. No ganas nada viviendo del pasado y teniendo resentimiento. Eso te hace mal.

A veces, la vida no es como queremos, pero es porque el Señor ha preparado algo mejor para nosotros.

Permanecer en constante angustia y lamentarte, no hará que retroceda el tiempo para que hagas las cosas de una manera diferente. Tienes que aceptar tus imperfecciones, tu estado mortal y aprender la lección.

¡No permitas que el pasado te robe el futuro! Te esperan cosas maravillosas, no las desperdicies por seguir viviendo de un pasado que no volverá ni cambiará.

El Élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo una vez:

“Debes aprender del pasado, pero no vivir en él. Mira hacia atrás para recoger las brasas de las buenas experiencias, no las cenizas. Y cuando hayas aprendido lo que necesitas aprender y hayas llevado contigo lo mejor que hayas experimentado, debes mirar hacia adelante y recordar que la fe siempre apunta al futuro”.

A veces, la tragedia nos golpea y es bueno llorar y procesar lo que sucedió. Esto es saludable y es un descanso necesario. Pero, como dice el Élder Holland, no debería convertirse en una parada permanente.

Todos los miembros, casados ​​o no, enfrentan la tentación de sucumbir ante la desesperanza. Las personas en su trabajo, o en sus llamamientos en la Iglesia, también enfrentan adversidades, incluso algunas a diario. ¡Todos enfrentamos adversidades! Pero, es nuestra decisión si nos dejamos vencer o si aprendemos de ellas y continuamos.

Recordar tus metas y avanzar hacia ellas, marcará la diferencia. Esta perspectiva te ayudará a ver los desafíos por los que vale la pena luchar, y aquellos que se puede ignorar.

De vez en cuando, algunas perspectivas te desanimarán. Pero, las opciones de rendirte, amargarte, huir o vengarte no te traerán felicidad ni crecimiento personal.

El Presidente Dieter F. Uchtdorf dijo:

“Tu destino no está determinado por el número de veces que tropieces, sino por el número de veces que te levantes, te quites el polvo y sigas adelante”.

No vivas del pasado, te esperan cosas maravillosas, ¡no te las pierdas!

“El futuro es tan brillante como tu fe”. – Thomas S. Monson.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por maisfe.org con el título “Três palavras que ajudam qualquer um a tomar decisões difíceis”.