La manifestación angelical que José Smith presenció después de no recibir muchas veces una respuesta de Dios (+ qué nos puede enseñar sobre la oración)

José Smith

En cierto momento de nuestras vidas, todos preguntaremos, nos preocuparemos y nos cuestionaremos por qué no recibimos una respuesta a nuestras oraciones. Incluso – a veces, especialmente – cuando más deseamos seguir la voluntad del Señor, podemos sentirnos frustrados cuando Él parece inexplicablemente silencioso. José Smith lo experimentó mientras realizaba la obra de traducción.

También te puede interesar: Cuando las Oraciones pueden no ser respondidas de la manera en que las esperas

El siguiente, es un relato del profeta José Smith, como se cuenta en “History of the Church”:

“No mucho después de haber recibido el mandamiento anteriormente citado, nosotros cuatro – esto es, Martin Harris, David Whitmer, Oliverio Cowdery y yo – acordamos retirarnos al bosque para intentar, mediante oración ferviente y humilde, obtener el cumplimiento de las promesas que el Señor les había hecho a ellos en la revelación anterior, es decir, que podrían contemplar las planchas. De común acuerdo, elegimos un lugar en un bosque cercano a la casa del Sr. Whitmer, al cual nos retiramos, y habiéndonos arrodillado, comenzamos a orar con mucha fe pidiendo que el Dios Todopoderoso nos otorgara la realización de aquellas promesas.

“En conformidad con lo que habíamos acordado previamente, comencé a orar en voz alta a nuestro Padre Celestial, y luego lo hizo cada uno de ellos a su vez. Sin embargo, no obtuvimos ninguna respuesta ni manifestación alguna de favor divino en nuestro primer intento. Volvimos a orar en el orden que habíamos seguido anteriormente, cada uno orando a su vez y suplicando fervientemente a Dios, pero obtuvimos el mismo resultado.

“Al suceder éste, nuestro segundo fracaso, Martin Harris nos propuso alejarse de nosotros, creyendo, como nos lo expresó, que su presencia era la causa de no recibir lo que deseábamos. En consecuencia, se apartó de nuestro lado y nos arrodillamos de nuevo. No habíamos pasado mucho tiempo en oración cuando vimos una luz en el aire, sobre nosotros, una luz de extremo brillo; y he aquí, un ángel se puso ante nosotros.

“En sus manos sostenía las planchas que habíamos solicitado que ellos pudieran ver. Fue dando vuelta hoja por hoja, de manera que pudiéramos verlas y distinguir los grabados claramente. Luego, se dirigió a David Whitmer y le dijo: ‘David, bendito es el Señor y aquel que guarda sus mandamientos.’ En seguida de esto, oímos una voz proveniente de la luz que estaba por encima de nosotros, que nos dijo: ‘Estas planchas han sido traducidas por el poder de Dios. La traducción de ellas que vosotros habéis visto es correcta, y os mando dar fe de lo que ahora veis y oís.’”

Después de eso, José Smith quiso saber qué le había pasado a Martin Harris, quien se había separado de ellos:

“Entonces dejé allí a David y Oliverio y fui a buscar a Martin Harris, al que encontré a bastante distancia, orando fervientemente. En seguida me dijo que no había podido llegar al Señor y ansiosamente me pidió que me uniera a él en una oración, para que también pudiera alcanzar las mismas bendiciones que nosotros acabábamos de recibir. En consecuencia, nos unimos en oración y al fin obtuvimos nuestros deseos, pues antes de haber terminado de orar, la misma visión se desplegó ante mí, y una vez más vi y oí las mismas cosas; en tanto, en aquel mismo momento, Martin Harris exclamó, aparentemente en un éxtasis de gozo: ‘¡Es suficiente, es suficiente! ¡Mis ojos han visto, mis ojos han visto!’ Y poniéndose de pie de un salto, gritó: ‘¡Hosanna!’, bendiciendo a Dios y regocijándose en extremo.” (History of the Church, 1:55).

José Smith

La persistencia de José Smith tuvo como resultado que los cielos se abrieran, pero no llegó en el mismo momento y manera para todos los testigos de Libro de Mormón. El tiempo del Señor, Sus respuestas, y Su comunicación con cada uno de nosotros es única. Él nos entiende perfectamente y sabe lo que más necesitamos.

Como explica el Presidente Dallin H. Oasks:

No siempre recibimos inspiración o revelación cuando lo pedimos. A veces, la revelación tarda en llegar y a veces, se nos deja a nuestro propio juicio. No podemos forzar las cosas espirituales. Así debe ser. El propósito de nuestra vida de obtener experiencia y desarrollar la fe se frustraría si nuestro Padre Celestial nos dirigiera en cada acto, incluso en cada acto importante. Debemos tomar decisiones y experimentar las consecuencias con el fin de desarrollar autosuficiencia y fe.

Incluso en las decisiones que creemos muy importantes, a veces, no recibimos respuesta a nuestras oraciones. Esto no significa que nuestras oraciones no hayan sido escuchadas. Solo significa que hemos orado por una decisión que, por una u otra razón, debemos tomar sin guía por revelación. Quizá, pedimos guía para elegir entre dos alternativas que son igualmente aceptables o inaceptables.

Artículo originalmente escrito por Danielle B. Wagner y publicado en ldsliving.com con el título “The Angelic Manifestation Joseph Smith Witnessed After Failing Multiple Times to Receive an Answer from God (+ What It Can Teach Us About Prayer).”

| Para meditar
Publicado por: Isaac Angulo
Isaac Angulo es el Director de masfe.org y dirige todos los esfuerzos de More Good Foundation en Latinoamerica.
videos del libro de mormón
El joven que interpreta a Nefi en los próximos videos del Libro de...
Escritora mormona gana premio nacional en literatura infantil en Bolivia. Carolina Maldonado es la autora de una magistral novela sobre el bullying escolar.
Escritora mormona gana premio nacional en literatura infantil en...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *