Las decisiones que tomamos marcan nuestras vidas y algunas preguntas nos hacen voltear a analizar esas decisiones. Eso fue precisamente lo que le ocurrió a Annie Misitana, miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuando alguien le preguntó si alguna vez se había arrepentido de servir una misión o de pertenecer a la Iglesia.
Su respuesta, compartida en su cuenta de Facebook, fue clara y contundente:
«Absolutamente no».
Lejos de expresar dudas o arrepentimientos, Annie compartió que nunca ha cuestionado la decisión que tomó ni el testimonio que ha desarrollado con el paso de los años.
«Ni una sola vez he dudado de esa decisión ni de mi testimonio. Sé y he sentido que es verdadero».
Una decisión personal

En su reflexión, Annie explica que nadie tomó esa decisión por ella. Su fe no nació únicamente por tradición o por influencia de otras personas, sino por una búsqueda personal del evangelio.
«Nadie decidió por mí. Yo lo elegí y yo misma encontré la verdad».
Sus palabras nos recuerdan una promesa que el Salvador hizo a quienes buscan sinceramente conocer la verdad:
«Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá».
Al concluir su mensaje, Annie resumió esa experiencia con una frase igualmente inspiradora:
«Seek and ye shall find» («Buscad y hallaréis», en español).
Un testimonio fortalecido por las experiencias

Annie también compartió que, a lo largo de su vida, ha sentido la cercanía del Salvador en momentos importantes. Esa experiencia personal es la razón por la que afirma sentirse profundamente agradecida.
«He sentido a mi Salvador cerca de mí y estaré eternamente agradecida».
Además, reconoció que las enseñanzas y doctrinas del evangelio han sido clave para ella y de mucha ayuda para su progreso.
«Las enseñanzas y las doctrinas han formado la persona que soy actualmente».
Para ella, seguir a Jesucristo también ha significado reconocer la mano de Dios en las personas que han llegado a su vida.
«Dios me ha bendecido muchísimo. Ha puesto a muchas buenas personas en mi vida para ayudarme y estoy realmente agradecida».
Una invitación a buscar por uno mismo

Cada persona tiene un camino diferente para desarrollar su fe. Hay quienes crecen dentro de la Iglesia y otros que la conocen más adelante, pero el testimonio siempre llega de la misma manera: mediante una búsqueda sincera y una experiencia personal con Dios.
Las palabras de Annie nos recuerdan que el evangelio no se sostiene únicamente por lo que otros enseñan, sino por lo que cada persona llega a sentir al acercarse a Jesucristo.
El élder John N. Craig, Setenta de Área ha enseñado que el Señor ama a quienes buscan respuestas y que Él está dispuesto a guiarlos cuando acuden a Él con fe. Annie concluyó su mensaje con un testimonio sencillo, pero lleno de esperanza:
«Sé que Dios me ama, y también te ama a ti».
Quizá esa sea la enseñanza más importante de su experiencia. Las preguntas sobre la fe llegarán en algún momento, pero las respuestas más profundas suelen encontrarse en la decisión personal de acercarse a Dios. Como enseñan las Escrituras:
«Porque he aquí, os digo otra vez, que si entráis por el camino y recibís el Espíritu Santo, él os mostrará todas las cosas que debéis hacer».
Buscar, preguntar y actuar con fe sigue siendo la invitación del Salvador para todos los que desean conocerlo más de cerca.
