Cuando se habla del presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, más conocido como el portavoz o profeta de la Iglesia de Jesucristo, y del papa de la Iglesia Católica, es natural notar algunas semejanzas. 

Ambos dirigen comunidades de fe con millones de cristianos, representan figuras de alta autoridad, se dirigen a creyentes de distintos países y tienen la responsabilidad de orientar a sus comunidades en asuntos de fe y vida cristiana.

Esta comparación, sin embargo, puede resultar engañosa. Aunque las asignaciones de estos líderes religiosos se parecen en determinados aspectos, ambos surgen de una comprensión diferente de la autoridad religiosa, la sucesión apostólica y la relación entre Dios y Su Iglesia.

Imagen: Diario Correo, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para los Santos de los Últimos Días, el presidente de la Iglesia de Jesucristo es un profeta, vidente y revelador llamado a recibir dirección divina para la Iglesia en la actualidad. Para los católicos, el papa es el obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro, cuya misión incluye preservar la unidad de la Iglesia y confirmar a los fieles en la fe.

Lejos de decidir cuál religión tiene razón, comprender las similitudes y diferencias del presidente de la Iglesia de Jesucristo y del papa de la Iglesia Católica, es vital para ser cristianos dispuestos a dialogar y respetar las creencias de los demás.

¿Qué significa ser “profeta” para los Santos de los Últimos Días?

profetas fallecidos
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la palabra profeta tiene un significado muy amplio.

La Guía para el Estudio de las Escrituras define al profeta como una:

“Persona llamada por Dios para que hable en Su nombre. En calidad de mensajero de Dios, el profeta recibe mandamientos, profecías y revelaciones de Él”.

Esta creencia se relaciona con uno de los principios centrales de la fe de los Santos de los Últimos Días: Dios continúa comunicándose con Sus hijos y puede revelar Su voluntad mediante profetas vivientes, tal como, según las Escrituras, lo hizo en tiempos bíblicos.

Desde esta perspectiva, los profetas no pertenecen exclusivamente al pasado. La revelación divina tampoco se limita a las enseñanzas que ya fueron registradas en la Biblia.

La Iglesia de Jesucristo enseña que el Salvador sigue estando a la cabeza de la Iglesia y que el profeta no ocupa Su lugar, sino que preside la organización terrenal de la Iglesia bajo Su dirección.

¿Por qué el presidente de la Iglesia también es llamado profeta, vidente y revelador?

El presidente Dallin H. Oaks, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sonríe durante una conversación grabada en video sobre la Universidad Brigham Young. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Los Santos de los Últimos Días sostienen al presidente de la Iglesia como profeta, vidente y revelador, títulos que expresan distintas dimensiones de su responsabilidad espiritual.

Como profeta, tiene el deber de enseñar la palabra de Dios y advertir sobre aquello que puede alejar a las personas de Él. Como vidente, se reconoce su capacidad de recibir conocimiento espiritual mediante revelación divina. Como revelador, se le atribuye autoridad para recibir dirección del Señor relacionada con la Iglesia y su misión.

Estos títulos, sin embargo, no son exclusivos del presidente. Sus consejeros en la Primera Presidencia y los integrantes del Cuórum de los Doce Apóstoles también son sostenidos como profetas, videntes y reveladores.

El profeta José Smith recibió las llaves del sacerdocio. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La diferencia es que el presidente de la Iglesia es la única persona autorizada para ejercer plenamente todas las llaves del sacerdocio necesarias para dirigir la Iglesia en su conjunto.

En cuanto a esto, hay que afirmar que, en la doctrina de los Santos de los Últimos Días, las llaves del sacerdocio son la autoridad que Dios concede a determinados líderes para cumplir funciones de liderazgo y autorizar la realización de ciertas ordenanzas sagradas.

Para entenderlo mejor, el sacerdocio es el poder y la autoridad de Dios para bendecir a Sus hijos, mientras que las llaves permiten organizar y dirigir cómo se utiliza esa autoridad. 

El presidente de la Iglesia de Jesucristo posee y está autorizado para ejercer todas las llaves del sacerdocio para dirigir la Iglesia en todo el mundo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Por ejemplo, un obispo de la Iglesia de Jesucristo posee llaves para dirigir su barrio, mientras que un presidente de estaca las tiene para presidir su estaca. 

El presidente de la Iglesia, en cambio, posee y está autorizado para ejercer todas las llaves del sacerdocio necesarias para dirigir la Iglesia en todo el mundo, siempre bajo la dirección de Jesucristo.

¿Qué significa ser papa para los católicos?

Imagen: Vatican News

Para la Iglesia Católica, el papa es el obispo de Roma y sucesor de san Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Su autoridad se entiende dentro de la creencia católica de la sucesión apostólica, según la cual el ministerio que Cristo confió a Sus apóstoles continúa en la iglesia católica por medio de sus sucesores, los obispos.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en su numeral 882, enseña:

“El Sumo Pontífice, obispo de Roma y sucesor de san Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad, tanto de los obispos como de la muchedumbre de los fieles”.

Esta definición nos permite comprender que, para los católicos, el papa desempeña una misión espiritual vinculada con la unidad de la Iglesia, la enseñanza de la fe y la continuidad del ministerio apostólico.

A su vez, el papa también recibe títulos como Romano Pontífice, Vicario de Cristo y pastor de la Iglesia universal.

El título Vicario de Cristo, dentro de la teología católica, expresa que el papa ejerce un ministerio de representación de Cristo en la Iglesia. Pero esto no significa que los católicos lo consideren Jesucristo ni que le atribuyan naturaleza divina.

¿Por qué el papa es considerado sucesor de Pedro?

Pedro negó a Jesucristo
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El fundamento bíblico principal que emplean los católicos para argumentar esta posición del papa se encuentra en Mateo 16:18–19, donde Jesús le dice:

“Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”.

En ese mismo pasaje, Jesucristo habla de entregarle las llaves del reino de los cielos.

La Iglesia Católica interpreta estas palabras, junto con otros pasajes como Lucas 22:32 y Juan 21:15–17, como fundamento del ministerio particular confiado a Pedro y de su continuidad en los obispos de Roma.

Para los católicos, por tanto, la autoridad papal está relacionada con la sucesión de Pedro y la misión de mantener la comunión de la Iglesia.

Esta es una diferencia importante frente a la perspectiva de los Santos de los Últimos Días, quienes consideran que la autoridad del sacerdocio se perdió y que luego fue restaurada por medio de José Smith después de un periodo de apostasía.

Ambas creencias apelan a Jesucristo y a los apóstoles para explicar su autoridad, pero interpretan de manera diferente cómo se ha transmitido esa autoridad a lo largo de la historia.

¿Cómo se elige al presidente de la Iglesia de Jesucristo y cómo se elige al papa?

Una de las diferencias más claras entre ambos líderes religiosos se encuentra en el procedimiento mediante el cual llegan a ocupar sus respectivos llamamientos.

Aunque tanto los Santos de los Últimos Días como los católicos consideran que Dios guía a Su Iglesia, cada religión cuenta con procesos de sucesión diferentes, establecidos de acuerdo con su propia comprensión de la autoridad religiosa.

La sucesión profética entre los Santos de los Últimos Días

En la Iglesia de Jesucristo se practica la sucesión profética organizada. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la sucesión sigue un principio de antigüedad apostólica. El presidente de la Iglesia es el apóstol de mayor antigüedad, determinada por el orden de incorporación al Cuórum de los Doce Apóstoles, no simplemente por su edad.

Cuando fallece el presidente de la Iglesia, la Primera Presidencia se disuelve y el Cuórum de los Doce Apóstoles asume la dirección de la Iglesia. Posteriormente, el apóstol de mayor antigüedad es apartado como nuevo presidente de la Iglesia, quien organiza una nueva Primera Presidencia y escoge a sus consejeros.

Los Santos de los Últimos Días consideran que este procedimiento se realiza bajo inspiración divina y mediante la autoridad del sacerdocio. No es una elección entre candidatos que compiten por obtener un cargo.

Los apóstoles permanecen de pie mientras se introduce el ataúd del presidente Russell M. Nelson, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, durante el funeral en el Centro de Conferencias de Salt Lake City el martes 7 de octubre de 2025. Créditos: Jeffrey D. Allred, Deseret News

El ejemplo más reciente ocurrió tras el fallecimiento del presidente Russell M. Nelson, el 27 de septiembre de 2025. El 14 de octubre de ese año, el presidente Dallin H. Oaks fue apartado como el decimoctavo presidente de la Iglesia de Jesucristo, con Henry B. Eyring como primer consejero y D. Todd Christofferson como segundo consejero.

Este procedimiento permite que la Iglesia de Jesucristo tenga una línea de sucesión profética continua, aunque la reorganización formal del liderazgo requiere los pasos correspondientes.

La elección del papa mediante un cónclave

Cónclave
Imagen: iStock

En la Iglesia Católica, el nuevo papa es elegido por el Colegio Cardenalicio mediante un proceso conocido como cónclave.

Cuando la sede papal queda vacante, normalmente por el fallecimiento o la renuncia del pontífice, los cardenales electores se reúnen para elegir a su sucesor. En la votación participan los cardenales que cumplen los requisitos establecidos, entre ellos no haber alcanzado los 80 años antes de producirse la vacante.

La elección se realiza mediante votaciones secretas y requiere una mayoría cualificada de dos tercios. Una vez que el candidato elegido acepta el cargo, comienza su ministerio como Romano Pontífice.

Los católicos entienden este proceso como una responsabilidad que debe desarrollarse en oración y con la guía del Espíritu Santo.

La diferencia esencial es que el presidente de la Iglesia de Jesucristo sucede al presidente anterior según la antigüedad apostólica, mientras que el papa es elegido por los cardenales reunidos en cónclave.

¿El presidente de la Iglesia de Jesucristo recibe revelación?

Presidente Dallin H. Oaks. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para los Santos de los Últimos Días, la revelación continua es una característica fundamental del evangelio restaurado.

La Iglesia enseña que Jesucristo llamó a José Smith como profeta para restaurar Su Iglesia y que sus sucesores conservan la autoridad para recibir revelación destinada a dirigir a todos los Santos de los Últimos Días.

Esto incluye orientación sobre asuntos espirituales, de liderazgo y doctrinales, así como decisiones relacionadas con la misión de la Iglesia en diferentes épocas.

Un ejemplo de cómo la Iglesia comprende esta función es la proclamación “La Restauración de la Plenitud del Evangelio de Jesucristo: Una Proclamación para el Mundo”, presentada en abril de 2020 por el entonces presidente Russell M. Nelson, junto con la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles.

primera visión
Satanás atacó a José Smith antes de la Primera Visión. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Este documento reafirma la creencia de que Jesucristo restauró Su Iglesia mediante José Smith y que la revelación divina continúa.

Sin embargo, cabe resaltar que la explicación oficial de la Iglesia sobre la función de los profetas establece que la doctrina es declarada e interpretada por el presidente de la Iglesia, con el respaldo unánime de la Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles.

Este principio introduce una dimensión colectiva en la formulación de enseñanzas doctrinales y ayuda a distinguir las opiniones individuales del presidente de la Iglesia de la doctrina oficialmente establecida para los Santos de los Últimos Días.

El papa y la transmisión de la fe en la doctrina católica

Vaticano. Imagen: iStock

La Iglesia Católica también sostiene que el Espíritu Santo asiste y guía a la Iglesia, incluido su ministerio de enseñanza. Sin embargo, su comprensión de la revelación pública es diferente.

El catolicismo enseña que la revelación pública de Dios alcanzó su plenitud en Jesucristo y que no debe esperarse una nueva revelación pública que complete o sustituya la revelación definitiva de Cristo.

Por eso, tanto el papa como los obispos, buscan custodiar, transmitir, interpretar y enseñar fielmente el depósito de la fe recibido de los apóstoles.

En la teología católica, esta responsabilidad se relaciona con el Magisterio, es decir, la autoridad de enseñanza de la iglesia, ejercida por el papa y los obispos en comunión con él.

Imagen: Catequesis de Galicia

Esto no significa que los católicos nieguen la inspiración divina, la oración o la acción actual del Espíritu Santo. La diferencia está en que la doctrina católica distingue entre la revelación pública definitiva en Cristo y la comprensión progresiva de esa revelación a lo largo de la historia.

Por consiguiente, es impreciso afirmar que los católicos creen que Dios dejó de guiar a Su Iglesia. Lo que sostienen es que esa guía no equivale a una nueva revelación pública.

¿El papa es infalible? ¿El presidente de la Iglesia de Jesucristo también lo es?

Esta es probablemente una de las preguntas que más confusión genera cuando se comparan ambas autoridades.

En conversaciones informales, algunas personas interpretan la infalibilidad papal como si significara que el papa nunca puede equivocarse. Otras suponen que los Santos de los Últimos Días consideran que su presidente de la Iglesia siempre tiene razón, independientemente de lo que diga.

Ninguna de esas afirmaciones representa adecuadamente la enseñanza oficial de las respectivas iglesias.

Qué significa realmente la infalibilidad papal

Imagen: France 24

La Iglesia Católica enseña que el papa goza de infalibilidad papal cuando, en el ejercicio de su autoridad como pastor y maestro supremo de todos los fieles, proclama de manera definitiva una doctrina relacionada con la fe o la moral.

El Catecismo de la Iglesia Católica, en su numeral 891, establece:

“El Romano Pontífice, cabeza del colegio episcopal, goza de esta infalibilidad en virtud de su ministerio cuando, como Pastor y Maestro supremo de todos los fieles que confirma en la fe a sus hermanos, proclama por un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral”.

Por tanto, la infalibilidad no se aplica indiscriminadamente a todas sus declaraciones, entrevistas, opiniones personales, decisiones administrativas o valoraciones sobre acontecimientos políticos y sociales.

Tampoco significa que el papa sea moralmente perfecto o incapaz de cometer errores personales.

Además, la doctrina católica reconoce que el colegio de los obispos, en comunión con el papa, también puede ejercer el magisterio infalible bajo las condiciones correspondientes.

La infalibilidad es, por tanto, una enseñanza específica sobre la protección divina de determinadas definiciones doctrinales, no una afirmación de perfección humana.

¿El presidente de la Iglesia es infalible para los Santos de los Últimos Días?

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no enseña que sus líderes sean personalmente infalibles.

En su explicación oficial titulada: La función de los profetas, la Iglesia declara expresamente que sus líderes están sujetos a las debilidades humanas y que no son infalibles.

Esta aclaración es importante porque, en la fe de los Santos de los Últimos Días, el llamamiento de presidente de la Iglesia no elimina la condición mortal de quien lo recibe.

Los miembros de la Iglesia creen que Dios puede llamar a personas imperfectas para cumplir responsabilidades sagradas, tal como sucedió con numerosos personajes bíblicos.

Por eso, aunque reconocen al presidente de la Iglesia como el portavoz autorizado para dirigirla, no lo consideran absolutamente infalible o perfecto ni lo adoran.

En resumen, la infalibilidad papal es una doctrina católica con condiciones específicas, mientras que los Santos de los Últimos Días creen que el presidente de la Iglesia no posee infalibilidad.

El modelo de liderazgo de ambos líderes

Otra semejanza importante es que ninguna de las dos iglesias reduce su estructura de liderazgo a una sola persona que actúa completamente aislada de los demás.

Aunque tanto el presidente de la Iglesia de Jesucristo como el papa poseen responsabilidades singulares, sus respectivas iglesias reconocen órganos de liderazgo colectivo.

La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles

La Iglesia de Jesucristo está compuesta por profetas y 12 apóstoles a la cabeza de liderazgo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está presidida por la Primera Presidencia, integrada por el presidente de la Iglesia y dos consejeros.

El Cuórum de los Doce Apóstoles también desempeña funciones esenciales en la enseñanza del evangelio, la dirección de la obra misional y el liderazgo de la Iglesia a nivel internacional.

La Primera Presidencia constituye el máximo órgano de liderazgo de la Iglesia, mientras que los Doce participan en la dirección de la obra bajo su presidencia.

Los miembros de la Primera Presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La Iglesia explica que las decisiones doctrinales de alcance mundial se establecen mediante la voz unánime de estos líderes, siguiendo el principio descrito en Doctrina y Convenios 107:27–31.

De esta manera, la autoridad del presidente de la Iglesia se ejerce dentro de una organización que también reconoce la responsabilidad de los Doce Apóstoles.

El papa y el colegio de los obispos

Colegio de obispos. Imagen: Zenit

En la Iglesia Católica, el papa ejerce una autoridad particular como obispo de Roma y sucesor de Pedro, pero también existe el colegio episcopal, integrado por los obispos en comunión con él.

El Concilio Vaticano II, mediante la constitución dogmática Lumen Gentium, desarrolló ampliamente la relación entre el papa y la colegialidad de los obispos.

Según esta enseñanza, el papa posee potestad plena, suprema y universal sobre la Iglesia y, a su vez, el colegio episcopal también participa de la autoridad suprema siempre y cuando actúe en comunión con su cabeza, el Romano Pontífice.

Los concilios ecuménicos constituyen una expresión especialmente significativa de esa responsabilidad compartida.

Esto permite entender que la autoridad del papa no elimina la función de los obispos. Cada obispo tiene responsabilidades pastorales propias dentro de la comunión de la Iglesia Católica.

Similitudes entre el presidente de la Iglesia de Jesucristo y el papa de la Iglesia católica

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, RPP Noticias

Aunque sus fundamentos doctrinales son diferentes, existen semejanzas que ayudan a comprender por qué ambos líderes son importantes para sus comunidades religiosas.

En primer lugar, ambos son líderes visibles de comunidades cristianas internacionales. Sus enseñanzas pueden influir en la vida religiosa, familiar y comunitaria de millones de personas, incluso fuera de los países donde se encuentran las sedes de sus respectivas iglesias.

En segundo lugar, ambos tienen una responsabilidad especial en la enseñanza de la fe. El presidente de la Iglesia de Jesucristo comparte el mensaje de la restauración del evangelio de Jesucristo, mientras que el papa enseña la doctrina católica como sucesor de Pedro y en comunión con los obispos.

También comparten una función de unidad. Para los Santos de los Últimos Días, el presidente de la Iglesia representa la dirección profética y la continuidad de la revelación para el pueblo de Dios. Para los católicos, el papa es el principio visible de unidad de su Iglesia y de comunión entre sus obispos y fieles.

Y, además, ambos participan en la dirección de organizaciones que desarrollan actividades educativas, humanitarias y misionales.

Las diferencias principales entre ambos líderes religiosos

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Vatican News

En resumen, estas son las principales diferencias entre ambas autoridades según lo abordado en este artículo.

Aspecto Presidente de la Iglesia de Jesucristo Papa de la Iglesia Católica
Deber principal Presidente de la Iglesia, profeta, vidente y revelador. Obispo de Roma, sucesor de Pedro y Vicario de Cristo.
Fundamento de su autoridad Restauración del sacerdocio, llaves apostólicas y revelación continua. Sucesión apostólica de Pedro y primacía del obispo de Roma.
Forma de sucesión Antigüedad apostólica y reorganización de la Primera Presidencia. Elección mediante cónclave de cardenales.
Relación con la revelación Autoridad para recibir revelación destinada a dirigir toda la Iglesia. Custodia e interpretación del depósito de la fe mediante el Magisterio.
Relación con otros líderes Preside con dos consejeros y trabaja con el Cuórum de los Doce Apóstoles. Ejerce su ministerio en comunión con el colegio de los obispos.
Infalibilidad La Iglesia enseña que sus líderes no son seres perfectos ni libres de error. Se reconoce infalibilidad doctrinal bajo condiciones específicas.
Función de unidad Representa la dirección profética y la continuidad de las llaves del sacerdocio. Es principio visible de unidad de los obispos y los fieles.
Referencia doctrinal central Restauración de la Iglesia mediante José Smith. Continuidad del ministerio de Pedro en la sede de Roma.

¿Qué significa seguir al presidente de la Iglesia para un Santo de los Últimos Días?

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para un miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sostener al presidente de la Iglesia como profeta significa reconocerlo como la persona llamada a presidir la Iglesia, ser el portavoz del Señor sobre la tierra y recibir orientación divina para dirigirla.

Esta creencia influye en la forma en que los miembros escuchan la conferencia general, estudian las enseñanzas de los líderes y consideran los consejos relacionados con la vida familiar, el discipulado y los desafíos actuales.

Doctrina y Convenios 21:4–5 extiende una invitación a los miembros:

“Daréis oído a todas sus palabras y mandamientos que os dará según los reciba… recibiréis su palabra con toda fe y paciencia como si viniera de mi propia boca”.

Los Santos de los Últimos Días sostienen al presidente Russell M. Nelson durante una asamblea solemne el 31 de marzo de 2018 en el Centro de Conferencias. Imagen: Archivos Deseret News

Sin embargo, la enseñanza de la Iglesia también reconoce la importancia de la revelación personal. Los miembros oran, estudian las Escrituras y buscan una confirmación espiritual de las enseñanzas que reciben para dirigir su propia vida.

Por tanto, sostener al presidente de la Iglesia de Jesucristo no equivale a adorarlo ni a atribuirle naturaleza divina. Para los Santos de los Últimos Días, la adoración está reservada únicamente para Dios y Jesucristo sigue siendo la cabeza de la Iglesia.

El presidente de la Iglesia de Jesucristo es considerado un siervo llamado para dirigir la obra del Señor, no un sustituto del Salvador.

¿Qué significa seguir al papa para un católico?

Imagen: Vatican News

Para un católico, reconocer la autoridad del papa implica mantenerse en comunión con el sucesor de Pedro y con la Iglesia universal.

El papa representa una continuidad espiritual que, de acuerdo con la doctrina católica, se remonta al ministerio que Jesucristo confió al apóstol Pedro.

Su función tiene consecuencias concretas para la vida de los fieles, especialmente en la enseñanza de la doctrina, la orientación pastoral y la unidad de la Iglesia.

Imagen: Conventual Franciscan Friars

Sin embargo, la relación de un católico con el papa tampoco equivale a adorarlo. La Iglesia Católica también enseña que la adoración corresponde únicamente a Dios.

Además, los católicos distinguen entre las enseñanzas doctrinales del Magisterio y las opiniones personales o decisiones prudenciales de un pontífice, que no poseen todas el mismo grado de autoridad.

El papa es, para esta religión, un pastor y maestro con una responsabilidad singular al servicio de la Iglesia, pero no reemplaza a Jesucristo ni se considera una figura divina.

Dos figuras de liderazgo cristiano

El presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y el papa de la Iglesia Católica comparten responsabilidades visibles de liderazgo, enseñanza y orientación espiritual. Ambos presiden comunidades internacionales y desempeñan funciones importantes en la manera en que sus fieles comprenden y practican la fe en Jesucristo.

Sin embargo, las diferencias entre ellos van mucho más allá de sus títulos o de los procedimientos mediante los cuales son llamados como líderes mundiales.

Para los Santos de los Últimos Días, el profeta viviente es una expresión de la creencia en la revelación continua y en la restauración de la autoridad del sacerdocio. Para los católicos, el papa es el sucesor de Pedro y el principio visible de unidad de una iglesia que considera haber conservado la autoridad apostólica desde sus orígenes.

Ambas figuras se comprenden, por tanto, dentro de relatos históricos y doctrinales diferentes sobre la autoridad de Jesucristo en Su Iglesia.

La comparación más respetuosa y precisa no consiste en afirmar que uno es la versión del otro, sino en comprender por qué cada iglesia reconoce en su líder una responsabilidad espiritual particular.

Conocer estas diferencias es el inicio que nos da pie para conversar sobre nuestras creencias con mayor claridad, evitar malentendidos y fortalecer el respeto entre cristianos que, aun perteneciendo a distintas religiones, comparten el mismo deseo de seguir a Jesucristo.

¿Conocías estas similitudes y diferencias entre ambos líderes religiosos? ¿Hay algo que te gustaría conocer más a fondo? Déjanos un comentario y comparte este artículo con alguien con quien te gustaría conversar sobre este tema. 

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