El dilema de santificar el Día de Reposo fue un asunto complicado para el joven cirujano.

¿Cómo un doctor con mucho trabajo lidia con el Día de Reposo? “Esta no fue una pregunta teórica para un doctor”, explicó el Dr. Nelson. “Nos dedicamos a sanar y salvar vidas. Además, nos esforzamos por saber cómo manejar esto”.

Russell deseaba estar en la Iglesia con su familia. Después de una semana intensa de realizar operación tras operación y restregar sus manos con jabón, agua y un cepillo de cerdas tantas veces que su piel estaba muy sensible; necesitaba la sanación personal, física y espiritual que el Día de Reposo permite así como un respiro de su profesión.

Aunque, siempre había operaciones que realizar y, a algunas veces, había vidas en juego.

Durante al menos una temporada de su carrera, lidió con un administrador del hospital que quería que los quirófanos se mantuvieran ocupados los fines de semana y que presionaba a los cirujanos para que realizaran operaciones los domingos.

Russell M. Nelson

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El asunto fue complicado y confuso. Durante sus años formativos como cirujano, el Dr. Nelson incluso estudió listas compiladas por otras personas que indicaban qué hacer y no hacer durante el Día de Reposo. Pero, todas fueron insuficientes.

Luego, un día, el Dr. Nelson encontró un pasaje en Éxodo que lo llevó a una comprensión espiritual nueva: “De cierto vosotros guardaréis mis días de reposo, porque es señal entre yo y vosotros” (Éxodo 31:13).

Cuando se dio cuenta de que lo que hacía los domingos era una señal para el Señor sobre cómo se sentía con respecto a Él, se resolvió su dilema. Russell dijo:

“Ya no necesitaba listas sobre lo que tenía y no que hacer. Cuando tenía que tomar una decisión acerca de si una actividad era apropiada o no para el Día de Reposo, simplemente me preguntaba a mí mismo, ‘¿Qué señal le quiero dar a Dios?’ Esa pregunta hacía que mis decisiones con respecto al Día de Reposo fueran claras” (Nelson, “Sabbath Is a Delight”).

Russell decidió que ya no realizaría operaciones los domingos a menos que supiera que la persona no viviría hasta el lunes. Si un paciente venía con una aorta sangrante o un tórax roto, sí, operaría los domingos.

Russell M. Nelson

Todos los cirujanos operaban los domingos para salvar vidas que no resistirían hasta el siguiente día. A veces, la hemorragia debía detenerse inmediatamente. Pero, si el paciente podía esperar hasta el lunes, el Dr. Nelson esperaba.

Russell M. Nelson dijo:

“Una vez que entendí el concepto del Día de Reposo y comprendí que lo que hacía los domingos era una señal de mi amor por Dios, me di cuenta de que, de la misma manera, no demostraría mi amor por Él al operar los domingos cuando podía esperar hasta el lunes, tampoco demostraría amor por Dios si dejaba que muriera alguien que podía haber sido salvado el domingo. Como cirujano cardiovascular, esa escritura salvó mi consciencia y mi corazón”.

Este artículo es un extracto del libro de Sheri Dew, “Insights from a Prophet’s Life: Russell M. Nelson”, que fue publicado originalmente en ldsliving.com con el título “The Scripture That Helped President Nelson Keep the Sabbath Day Holy as a Surgeon”.