¿Qué pasaría si algún día la ciencia lograra clonar por completo a un ser humano? Esta es solo una de muchas preguntas relacionadas con los misterios del mundo.

La respuesta ha esa pregunta conllevaría varios aspectos, pero si vemos la clonación desde un puto de vista espiritual, de pronto aparecen otras preguntas como: ¿de dónde vendría el espíritu de una persona clonada? ¿Tendría uno? ¿Cuál es la postura de la Iglesia de Jesucristo sobre esto?

Cabe resaltar que no todo sobre este tema se ha revelado, pero podemos tratar de responder las preguntas anteriores con base en lo que sí sabemos. Acompáñanos a resolver esta duda.

Cada persona tiene un espíritu único

espiritu de un hombre
Nuestro espíritu ya existía desde antes de recibir un cuerpo físico. Imagen: Canva

Primero tenemos que dejar en claro que la Iglesia de Jesucristo no ha publicado una declaración oficial específica sobre cómo funcionaría espiritualmente una persona clonada. Sin embargo, eso no significa que el evangelio no tenga principios que ayuden a aclarar la duda.

Una de las enseñanzas más importantes del evangelio es que todos somos hijos espirituales de Dios antes de venir a la tierra, tal como afirma «La Familia: Una Proclamación para el Mundo»:

«Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija espiritual de padres celestiales».

Eso significa que nuestra identidad no empieza al momento de nacer porque nuestro espíritu ya existía desde antes de recibir un cuerpo físico. Desde esa perspectiva, aunque la ciencia pudiera copiar ADN humano, no podría «fabricar» un espíritu, porque eso proviene de Dios.

Tener el mismo ADN no significa tener la misma alma

Los gemelos idénticos, por ejemplo, comparten prácticamente el mismo ADN, pero aun así son personas diferentes. Imagen: Canva

Con lo anterior en mente, es momento de aclarar un gran malentendido, y es que cuando hablamos de clonación, muchos imaginamos que un clon es una copia absoluta de otra persona. Pero, ¿en verdad funciona así la clonación? Veámoslo desde la ciencia.

Los gemelos idénticos, por ejemplo, comparten prácticamente el mismo ADN, pero aun así son personas diferentes con pensamientos, personalidades y experiencias distintas. Esto sugiere que todos, incluídos los gemelos, tenemos una individualidad eterna. Desde la perspectiva de la fe se nos enseña algo parecido.

Doctrina y Convenios 93:29 dice:

«También el hombre fue en el principio con Dios».

Esto nos enseña que todos teníamos una existencia individual antes de esta vida y, por ende, somos seres eternos con identidad propia.

Entonces, aun si la ciencia pudiera replicar un cuerpo humano con vida, eso no implicaría replicar el espíritu de esa persona, ya que su espíritu seguiría siendo único.

Lo que la Iglesia de Jesucristo enseña sobre crear vida

niños que fallecen
Las tecnologías reproductivas como la clonación representan amenazas éticas y espirituales contra la procreación a la manera de Dios. Imagen: Shutterstock

Aunque no exista una doctrina oficial sobre clonación, sí hay enseñanzas lo suficientemente claras sobre el carácter de la vida y de la familia.

«La Familia: Una Proclamación para el Mundo» declara que:

«El matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios y que la familia es fundamental en el plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos».

Por eso, muchos Santos de los Últimos Días podríamos considerar que las tecnologías reproductivas como la clonación representan amenazas éticas y espirituales importantes contra la procreación a la manera de Dios.

Aun así, la Iglesia de Jesucristo es cuidadosa en no hacer declaraciones definitivas donde todavía no hay revelación. Eso también enseña que no todas las preguntas tienen respuestas completas ahora mismo.

A dónde nos lleva esta pregunta

mundo de los espíritus
No existe clonación de cuerpo y espíritu en su totalidad porque el espíritu no se puede copiar. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La clonación seguirá siendo un tema mediático que genere dudas, debates y preguntas difíciles. Y probablemente pasarán años antes de que existan respuestas más claras sobre muchos aspectos relacionados con ella.

Pero mientras tanto, el evangelio de Jesucristo ya nos enseña algo fundamental en cuanto a esto: ningún ser humano es accidental ante Dios.

Más allá de cómo llegue una persona al mundo, el Señor conoce perfectamente a cada uno de Sus hijos porque para Él, cada espíritu tiene identidad y un valor eterno.

Aunque no tengamos todas las respuestas en cuanto a este tema ahora, podemos aferrarnos a lo que sí sabemos: no existe clonación de cuerpo y espíritu en su totalidad porque el espíritu no se puede copiar.

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