A veces, con el ajetreo de la vida, podemos pasar por alto o incluso desacreditar esas cosas pequeñas y simples por las que deberíamos estar agradecidos.

Con el fin de ayudarte a reconocer esas pequeñas bendiciones y milagros en tu vida cotidiana, recopilamos 5 consejos que te ayudarán a verlos con facilidad y a desarrollar gratitud.

1. Orar 

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“Las oraciones más fervientes y espirituales que he experimentado contenían muchas expresiones de agradecimiento y pocas peticiones o ninguna.”. David A. Bednar

El Élder Bednar explicó que nuestras oraciones diarias son oportunidades para dar gracias por las muchas bendiciones en nuestras vidas.

La meditación y la oración tienen efectos muy similares en nuestra salud mental, ya que ambas nos dan un momento para sentir gratitud en nuestras vidas.

Cuando comenzamos a reflexionar sobre todo lo que está sucediendo en nuestras vidas, podemos reconocer lo bueno que hemos estado experimentando, por pequeño que parezca.

Tomar ese breve o prolongado período de tiempo para conversar con nuestro Padre Celestial nos mantiene contentos y más enfocados en lo bueno que nos sucede cada día.

2. Tener un diario de gratitud

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Cuando estudiaba en la universidad, hubo un semestre en el que parecía que todo lo que podía salir mal, iba terriblemente mal. Desde problemas de salud hasta clases increíblemente difíciles, hasta simplemente olvidarme de las cosas y que mis relaciones personales resultaran afectadas. Parecía que me estaba ahogando entre todas las cosas que tenía que hacer.

Una tarde, después de una buena conversación con mis padres, me animaron a tener un diario de gratitud, donde debía registrar de 5 a 10 cosas que me ocurrieran cada día por las que me sintiera agradecido.

Algunos días, parecía difícil encontrar 5 cosas para enumerar, pero a medida que pasaban los días descubrí que mi lista se hacía cada vez más grande. Muy pronto, ¡tenía una lista de 20 a 30 cosas por las que me sentía agradecido al final del día! Fue una práctica sencilla, pero marcó la diferencia durante esa temporada difícil.

3. El método de “comunicarse”

Tengo una amiga muy cercana que parece ser la “maestra” de la gratitud. Parece que siempre tiene una gran disposición, una auténtica disposición, y es capaz de encontrar el lado positivo en cada situación.

Cuando le pregunté qué le ayudaba a sentir ese tipo de felicidad, dijo que hizo algo llamado el método de “comunicarse”.

Cada mañana, cuando se despertaba para orar, le preguntaba a nuestro Padre Celestial con quién necesitaba comunicarse ese día y, sin fallar, encontraba alguna forma de comunicarse con la persona que sentía que debía hablar.

A veces, solo enviaba un mensaje a esa persona para hacerle sentir que estaba pensando en ella y, en otras ocasiones, enviaba un pequeño regalo solo para hacerle saber a esa persona que era amada y apreciada.

Mi amiga me explicó que mientras hacía eso constantemente, sentía mayor gratitud por tener a esas personas en su vida y todo lo bueno que podía encontrar en su día a día.

¿Se te vino a la mente alguna persona mientras leías esta sección? ¡Comunícate con ella!

4. Pasar más tiempo con los seres queridos

“Que tengamos una mayor determinación de formar hogares [rectos], de ser maridos más bondadosos, esposas más consideradas, mejores ejemplos para nuestros hijos, más resueltos a tener en nuestro hogar un pequeño pedazo de cielo en la tierra”. – David O McKay

Todos vivimos vidas extremadamente ajetreadas y, a veces, podemos quedar atrapados en todo el estrés y las responsabilidades, y olvidamos tomar un tiempo para estar con aquellos que amamos. Ya sea que se trate de la familia o los buenos amigos, nuestras mentes y espíritus desean  estar con aquellos que amamos.

No solo digo esto desde una perspectiva espiritual, sino también psicológica. La licenciada Angela K. Troyer, explicó en un estudio reciente, que comunicarse con mayor frecuencia con nuestros seres queridos conduce a una vida más larga, una mejor salud física y mental, y una mayor gratitud en nuestra vida diaria.

5. Prestar servicio

Manos que Ayudan

“Mediante esos pequeños actos de caridad, ustedes siguen al Salvador y actúan como instrumentos en Sus manos a medida que ayudan, cuidan, elevan, consuelan, escuchan, animan, nutren, enseñan y fortalecen a las hermanas que están bajo su cuidado”. – Silvia H. Allred

Hay innumerables estudios, escrituras y discursos de las Autoridades Generales que coinciden en que una de las mejores maneras de traer más gratitud a tu vida es dejar de prestar tanta atención a las cosas que no la necesitan, para estar al servicio de los demás.

A medida que sigamos el ejemplo de Jesucristo y busquemos formas en que podamos amarnos y elevarnos unos a otros, comenzaremos a ver cómo los demás hacen lo mismo por nosotros en nuestras propias vidas. Incluso, comenzaremos a notar las cosas más pequeñas por las que podemos estar agradecidos.

El Señor nos ama mucho y solo desea lo mejor para nosotros.

En esos días difíciles, puede ser extremadamente difícil encontrar aquellas cosas por las que podríamos sentirnos agradecidos, pero que están ante nuestros ojos. Cuando busquemos gratitud cada día, siempre nos será devuelta.

Podemos tener esperanza y gozo al saber que nuestros Padres Celestiales nos aman de manera personal y nos animan constantemente a vivir esta vida al máximo.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Devin Justensen y fue publicado en ldsdaily.com con el título “5 Tips and Practices to Have More Gratitude This Thanksgiving”.