Confiar en el tiempo de Dios: Si tiene que suceder, sucederá

Ayer, 14 de septiembre, durante un devocional, el presidente de Ensign College, Bruce C. Kush, compartió 5 principios interesantes que debemos aplicar mientras lidiamos con el tiempo de Dios.

1. No te apresures en recibir una respuesta de Dios a tus oraciones; Cuando llegue esa respuesta, lo sabrás

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El presidente Kush relató que cuando asistió a la graduación de su hija en 1998, el entonces élder Henry B. Eyring fue el discursante de la graduación.

“Mientras el élder Eyring hablaba, [recibí] una impresión espiritual muy, muy fuerte de que debería prepararme para enseñar en Ricks College. 

Esta fue una respuesta a una oración de lo más inesperada. Sin embargo, la recibí con gratitud. 

Había estado buscando la guía del cielo con respecto a mi carrera profesional durante casi seis años. En 1998, no cubría con los requisitos para ser contratado. No tenía una maestría, lo cual sabía que sería un requisito”.

2. Dios pone a las personas en nuestro camino para cumplir Sus propósitos y, con frecuencia, de formas milagrosas

Después de regresar a casa de la ceremonia de graduación, el presidente Kusch habló con un miembro de la facultad de Ricks College llamado Craig Bell.

Bell le explicó cómo era el proceso de contratación de la universidad. Además, le dijo que, si enseñar en Ricks College “tenía que suceder, sucedería”.

Decidido a calificar para un puesto como profesor, el presidente Kusch se inscribió en un programa de MBA vespertino, con la esperanza de que algún día cambiara su profesión en Rexburg, Idaho.

3. Cuando el tiempo de Dios sea diferente al tuyo, confía en el Suyo; Él siempre sabe lo que es mejor

A finales de 2001, el presidente Kusch estaba terminando su curso de MBA.

Un día mientras revisaba una página de la Iglesia, se enteró de que se inauguraría una facultad en Rexburg, lo que se había convertido en BYU-Idaho.

No había planeado buscar oportunidades profesionales en la enseñanza durante algunos años. Sin embargo, sintió una impresión espiritual para actuar.

“Las impresiones fueron correctas. Llegué a comprender que si no hubiera presentado la solicitud cuando lo hice, nunca habría tenido otra oportunidad para unirme a la facultad de BYU-Idaho”.

4. Si está destinado a ser, sucederá

futuro

El presidente Kusch solicitó un puesto en el departamento de administración.

Originalmente, se le negó ese puesto debido a una confusión con su solicitud de empleo. El hombre con el que hablo años antes, Craig Bell, fue clave para descubrir el error.

“El viernes por la mañana del fin de semana de la Conferencia General de abril de 2002, el decano Fenton Broadhead me llamó y me ofreció un puesto en la facultad de administración de empresas. Entonces, supimos que eso estaba destinado a ser”.

5. Si lo permitimos, Dios “educará nuestros deseos” para prepararnos para cosas que quizás nunca decidamos hacer por nuestra cuenta

Después de una década de enseñar en Rexburg, el presidente y la hermana Kusch fueron llamados a presidir la Misión México Cuernavaca. Sirvieron de 2012 a 2015. Después de su misión, planearon regresar a BYU-Idaho.

Sin embargo, poco antes de que terminara su misión, el presidente Kusch sintió “fuertes impresiones” acerca de trabajar en lo que entonces se llamaba LDS Business College. No le contó a nadie sobre esas impresiones, incluida su esposa.

Después de su regreso a casa, el presidente Kusch tuvo una conversación con J. Larry Richards, que era presidente de LDS Business College.

El presidente Richards le pidió que considerara mudarse de Rexburg a Salt Lake City para convertirse en el director académico de LDSBC.

Por primera vez, le contó a su esposa sobre sus primeras impresiones sobre trabajar en LDSBC. La hermana Kusch le dijo que recibió impresiones similares.

“El Padre Celestial educó nuestros deseos muchos meses antes.

Nos preparó para responder a la invitación del presidente Richards de una manera que probablemente no lo hubiéramos hecho si no hubiera sido por esas poderosas impresiones. 

Nuestras experiencias en Ensign College han tenido un gran impacto en nuestra felicidad y no podríamos imaginar nuestra vida sin ellas”, dijo.

Para concluir, el presidente Kusch testificó que Dios contesta las oraciones y cumple Sus propósitos. Incluso, en circunstancias que parecen casuales o coincidencias.

“Confiemos en Él y en Su tiempo mientras buscamos ser guiados en nuestros deseos y esfuerzos justos por estar en lugares santos. Soy testigo de que a medida que vivamos de esa manera, descubriremos el plan que nuestro Padre Celestial tiene solo para nosotros”.

Al igual que al hermano Kush, Dios nos moldea con el tiempo y nuestras experiencias. Y, en el momento justo, nos da algo mejor de lo que esperamos. ¿Qué bendiciones has recibido por esperar el tiempo del Señor? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Fuente: Church News

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