Dos verdades que te ayudarán a vencer tus desafíos con fe y optimismo

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No conozco todos los desafíos y pruebas que puedes estar enfrentando, pero sé que los enfrentas porque son una parte esencial de nuestra experiencia terrenal.

Puede que algunas de las personas que nos rodean sepan de nuestros desafíos, pero también hay pruebas que solo las conoce el Señor. 

Es mi ruego que Él llene sus almas de paz, ministrándoles como sólo Él puede hacerlo y que estos dos principios fundamentales puedan ayudarte en tu lucha.

Cuanto más comprendamos y creamos estas dos verdades básicas, más exitosamente podremos navegar las pruebas de la vida.

1. Los desafíos son parte de nuestro crecimiento espiritual

Imagen: Shuttrestock

El Padre Celestial sabía que parte de nuestra vida mortal incluiría pruebas, desafíos, enfermedades y oposición. Todo esto es parte de Su plan para nuestro crecimiento espiritual e individual.

En la Perla de Gran Precio, aprendemos el propósito de nuestra experiencia terrenal: 

“Y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare”.- Abraham 3:25

La frase “los probaremos” implica que hay una elección diaria que debemos hacer en cuanto al tipo de personas que queremos ser: Fieles y dependientes de Dios o amargados y llenos de rencor hacia Él. 

Esta vida, entonces, es literalmente una prueba. Esa es una parte clave del plan. No es fácil, de lo contrario no se llamaría prueba. Ttampoco se nos darán las respuestas, pero se nos dan los medios para obtenerlas.

Tampoco sería una prueba si hubiera desafíos u oposición de algún tipo. Sabiendo todo esto, en nuestra vida preterrenal, aceptamos el plan de nuestro Padre.

Sabíamos que seríamos probados. Sabíamos que habría “oposición en todas las cosas” (2 Nefi 2:11). Y aun así, aceptamos Su Plan. 

¿Por qué? Porque sabíamos que las recompensas sobrepasarían todo lo imaginado.

“The Rescuer” por Yongsung Kim

Actualmente todos nosotros enfrentamos diferentes tipos de oposición. Esto no debería sorprendernos. Todos pasamos por cosas que nos hacen clamar a los cielos por paz y consuelo.

Pero aun en nuestros desafíos podemos ser fortalecidos, nuestra determinación de caminar en fidelidad por la senda de los convenios nos da lo necesario para no desmayar. 

Aun en plena tormenta y los ataques más duros del enemigo está nuestro Salvador al lado nuestro, presto para sostenernos. 

El plan que creó nuestro Padre para nuestra experiencia terrenal, hecho a la medida para nuestro crecimiento y desarrollo, no es un viaje solitario, todo lo contrario, es un viaje al lado de Su Hijo y nuestro Dios.

2. Un Salvador que no nos abandonará

“Jesus Blesses the Nephite Children” por Robert T. Barrett

Jesucristo, mediante Su sacrificio expiatorio, ha sentido y superado cada prueba, cada desafío, cada enfermedad y cada angustia que podamos imaginar. Él ha vencido al mundo y caminará con nosotros.

El Padre Celestial está al tanto de nuestras pruebas y tentaciones, y no nos ha dejado para enfrentarlas solos. El Padre Celestial envió a Su Hijo, Jesucristo, para ayudarnos (Alma 7:11–13). El Salvador no quiere que afrontáramos nuestras pruebas solos.

Independientemente de lo que enfrentemos, el Padre Celestial y Jesucristo nos apoyarán y sostendrán a medida que nos volvamos a Ellos.

Podemos salir victoriosos de los desafíos, las pruebas y las angustias de esta vida mortal.

El poder de estas verdades

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Estas dos verdades, que las pruebas son parte del plan de Dios y que Dios envió a Su Hijo para ayudarnos y no dejarnos, son tan básicas en nuestras creencias que puede resultar fácil subestimar su poder. 

Pero considera por un momento cómo estas verdades pueden afectar la forma en que pensamos y sentimos acerca de la adversidad.

Debido a que entendemos el propósito del plan de Dios, sabemos que nuestra adversidad no es una señal de que hemos fallado o que el plan es un fracaso. Significa que estamos progresando.

Y debido a que entendemos el alcance de la expiación de Jesucristo, sabemos que nunca tendremos que enfrentar nuestras pruebas solos.

El Salvador comprende incluso nuestras luchas más íntimas y personales, y sabe exactamente cómo ayudarnos a superarlas.

Todas las cosas obran para tu bien

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Testifico de Jesucristo, la verdadera fuente de paz duradera. Debido a que Él venció al mundo, Él nos proporciona la fuerza para enfrentar cada desafío que el mundo nos presenta.

Él nos brinda una perspectiva eterna mediante Su evangelio restaurado y consuelo mediante la influencia del Espíritu Santo. De hecho, el evangelio de Jesucristo es la respuesta a todos los problemas que enfrentamos en la vida.

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”.– Juan 14:27

Fuente: Church of Jesus Christ

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