7 versículos que te ayudarán a saber cómo encontrar el amor

encontrar el amor

Encontrar el amor en un compañero eterno es algo que todos queremos.

Tratamos de buscar una comprensión exacta de lo que realmente es el amor, para no salir heridos a causa de una relación equivocada, pero a veces simplemente eso sucede.

Es por eso que te compartimos estos versículos de las escrituras sobre cómo encontrar el amor que sé te ayudarán a tener esperanza y reconocer a esa persona especial.

1. No caigas en la desesperación

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“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán una sola carne”. – Génesis 2: 24

Conocer alguien con quién deseas casarte requiere esfuerzo mutuo. Con mucha frecuencia, sobre todo dentro de la cultura de los Santos de los Últimos Días, aceleramos el periodo y proceso de cortejo con la única meta de casarnos lo más rápido posible. 

Lo que debemos recordar es que alcanzar un matrimonio en el templo no es una carrera, no es una meta que debe cumplirse en “6 meses”, ni tampoco es algo que se toma a la ligera. 

Cuando un día nos encontremos en la presencia del Señor, Él no nos preguntará cuánto tiempo nos tomó casarnos con alguien, sino la clase de cónyuges que fuimos.

Así que, no caigas en la desesperación ni en la idea de lo que debería ser el tiempo para casarse, la persona correcta vendrá y ambos tendrán que trabajar en ello. 

2. Vive el día a día

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“¿Por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo cómo crecen: No trabajan, ni hilan; y sin embargo, os digo, que ni aun Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de estos”. –3 Nefi 13: 28-29

Algunas personas tienen tanta prisa por casarse que se olvidan de disfrutar de las cosas que las rodean, de fortalecer su relación con el Señor o de simplemente seguir creciendo como individuos.

Afanarnos al punto de caer en la obsesión no hará que las cosas sucedan con más rapidez y tampoco nos dará la felicidad que buscamos.

Casarse solo por el hecho de casarse no es amor ni cumplir un mandamiento, es como si diéramos un sacrificio con una ofrenda inadecuada (¿Recuerdas a Caín y a Abel?). 

Si caes en este afán, nunca disfrutarás el momento. No importa dónde te encuentres en la vida, siempre habrá algo que deberás aprender, comprender y disfrutar.

3. El Señor cumplirá Su promesa

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“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”. – Salmo 37:4

El Señor ha prometido que todas las bendiciones les serán dadas a aquellos que lo sigan y guarden Sus mandamientos. No debemos caer en el temor, Él Señor proveerá. 

Esto no quiere decir que la persona vendrá de la nada, también debemos hacer nuestra parte sin dejar que eso se vulva el centro de nuestra atención.

El Señor conoce los deseos de tu corazón y Sus promesas son reales. El amor llegará, no importa si ya tengas más de 30, Él cumplirá.

4. Impresiones del Señor

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“Lo que es de Dios invita e induce a hacer lo bueno continuamente; de manera que todo aquello que invita e induce a hacer lo bueno, y a amar a Dios y a servirle, es inspirado por Dios”. -Moroni 7:13

La búsqueda de un compañero eterno y el periodo de cortejo son momentos en los cuales podemos pedir la ayuda del Señor para que nos brinde la inspiración y nos indique si la decisión de progresar junto a esa persona es la adecuada.

Recuerda, que tú sientas una respuesta positiva, no nos lleva a esperar que la otra persona automáticamente sienta lo mismo. A veces ocurre que esa persona simplemente no está en la misma sintonía y no podemos obligar a nadie a sentir lo mismo. 

Sé paciente, ora, presta mucha atención a las impresiones del espíritu y no tan solo te dejes llevar por tus propios deseos. Es bueno saber cuándo seguir en ese periodo de cortejo y cuándo dejarlo.

Y, en todo caso, si las cosas con esa persona no resultan, no te preocupes, hay alguien más. No estamos destinados a una sola persona y por más bonito que suene, no existen las almas gemelas, todo se basa en nuestra elección. 

5. Prepárate para formar una familia

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“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán una sola carne”. Génesis 2:24

Buscar un compañero eterno también implica ser el tipo de persona con el que otros querrán formar una familia. Siempre habrá cosas que mejorar y cosas que aprender. 

Si esperas encontrar un Capitán Moroni o una Emma Smith, ¿qué estás haciendo para estar a esa altura? ¿Eres el tipo de persona con la que alguien quisiera casarse?

Recuerda que para que una relación tenga éxito ambos deben estar en sintonía, dispuestos a ser uno en todas las cosas porque si no son uno, no son de Dios.

6. No hay miedo en el amor

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“El amor perfecto desecha todo temor”. -Moroni 8: 16

El periodo de cortejo es muy importante, no sólo empezamos a conocer a la persona con la que salimos y esperamos que un día sea nuestro compañero eterno, sino que también empezamos a conocer su forma de ser. 

Ya sea que esa persona sea hombre o mujer, tienes que estar atento al tipo de carácter que tiene, el hecho de que estemos ilusionados no nos hace querer tapar el sol con un dedo.

En el amor y en una relación no hay espacio para el temor. Sobre todo cuando en el futuro tus hijos podrían sentir la misma inseguridad.

7. Un ejemplo de amor

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“La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no se jacta, no se envanece; no se comporta indebidamente, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;  no se regocija en la maldad, sino que se regocija en la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. –1 Cor 13: 4-7

La caridad también es amor y uno de los ejemplos más grandes de ello es el Salvador.

Él quiere que seamos felices, que amemos con todo lo que somos, que respetemos a nuestro compañero eterno y que juntos nos esforcemos por llegar a la vida eterna. 

Esto no significa que la frase “todo lo soporta” y “es sufrida” nos diga que debamos aceptar una vida llena de injusticias o violencia física o mental dentro o fuera de la Iglesia. El abuso en cualquiera de sus formas nunca será amor.

Así como el amor “no se regocija en la maldad”, el amor que viene de Cristo tampoco tiene envidia, no se jacta, ni se envanece, en otras palabras, siempre querrá lo mejor para la otra persona. 

Y tú, ¿qué otras escrituras agregarías?

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