Encontrar paz en medio de las pruebas, toma la decisión de vivir sin miedo

Además de la conmoción por el coronavirus, hay muchas razones que están provocando que las personas vivan con miedo. Hace mucho tiempo atrás, tomé la determinación de no vivir con ese sentimiento.

El Padre Celestial tiene un plan y, al final, sucederá todo lo que deba suceder. Si vives con miedo, puede suceder una de estas 2 cosas (1) perder tiempo valioso preocupándote con aquello que te roba la calma o (2) ser cuidadoso y estar en paz.

Podemos sentir paz al dar lo mejor de nosotros en la vida y dejar que las cosas se acomoden. Necesitamos confiar en Dios y en Su plan. Gracias a eso siento paz en mi vida.

Tengo 65 años y mi esposo tiene 77, ambos pertenecemos al grupo de alto riesgo y podríamos elegir entrar en pánico y perder nuestra perspectiva. Sin embargo,  siento calma porque sé que todo está en su debido lugar en el mundo.

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intimidad emocional

Uno de mis discursos favoritos de la Conferencia General de todos los tiempos es “Venga lo que venga, disfrútalo” del Élder Joseph B. Wirthlin.

Si lo no has leído, te aseguro que este discurso te va a ayudar a entender lo que está sucediendo en el mundo hoy.

Todos tenemos altibajos y ocasiones en las que parece que los pájaros no cantan ni las campanas repican. Sin embargo, a pesar del desánimo y la adversidad, las personas más felices parecen saber cómo aprender de los tiempos difíciles y, como resultado, llegan a ser más fuertes, sabias y felices.

Creo que la forma en que reaccionamos ante la adversidad es un factor importante respecto a cuán felices y exitosos seamos en la vida. Si enfrentamos la adversidad sabiamente, los momentos más difíciles pueden ser los de mayor crecimiento, lo que, a su vez, puede traer momentos de mayor felicidad.

El Élder Wirthlin enseña 4 principios que nos ayudan a enfrentar las adversidades:

1. Aprender a reír

2. Buscar el propósito eterno

3. El principio de la compensación, el Señor recompensa a todos los fieles por sus pérdidas

4. Confiar en el Padre y el Hijo

El Élder Wirthlin no estaba sugiriendo que finjamos que nuestros problemas no existen. Al contrario, dijo que enfrentemos nuestras pruebas con calma, valentía y estemos en paz.

Recientemente, mi doctora pidió que hiciéramos varios exámenes de rutina. Yo me negué. Después intercambiar algunos correos electrónicos con ella, finalmente le dije que no quería perder mis “años dorados” en salas de exámenes o consultorios médicos.

Quiero pasar mi tiempo con mi esposo y aprovechar el resto de mi vida con él. Le expliqué que mi esposo es 12 años mayor que yo y que no quiero quedarme viuda por mucho tiempo.

Le dije que no tengo miedo de morir. Sé que en el lugar a donde iré hay muchas personas que me esperan. Ella no me entendió, recibí una respuesta corta, pero mi doctora estuvo de acuerdo con mis deseos.

Sentimos paz cuando aceptamos lo que está por venir. El Espíritu Santo está aquí para consolarnos y guiarnos. Si lo permitimos, Él puede ser la fuerza que calme nuestras vidas.

bondad

Todo se resume en el hecho de que el Padre Celestial tiene un plan. La expiación de Jesucristo es parte de este plan. Podemos usar el poder del sacerdocio para pedir ayuda celestial.

¿Confiamos en el Padre Celestial? ¿En el Salvador? ¿Permitimos que el Espíritu Santo nos guíe y consuele?

Podemos encontrar fuerza en el poder del sacerdocio, respirar hondo, decidir estar en paz y confiar en el Padre Celestial y Jesucristo. Oye al Espíritu.

Ganamos fuerza y conocimiento durante nuestras pruebas. Pregúntate, “¿qué puedo aprender de esto?” Ya hemos enfrentado pruebas antes y seguiremos enfrentándolas en el futuro.

Se nos ha enseñado a ministrar de una manera “más santa”. Recibimos la oportunidad perfecta para practicar nuestras habilidades. Mira a tu alrededor. Date cuenta de quién necesita de ti.

Encontrarás paz y calma al ministrar a tu familia, amigos, vecinos y desconocidos. Ten calma y sigue adelante. Encuentra paz al saber que esa situación va a pasar. Sentimos paz cuando servimos al prójimo.

Fuente: LDS Blogs

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