¿Hay algún problema con tener relaciones sexuales con tu prometido o prometida?

aunque estés comprometido no debes buscar formas de quebrantar la ley de castidad

Desde la perspectiva del ser humano, parece razonable que una pareja tenga relaciones sexuales si de todos modos se va a casar pronto.

Sin embargo, Dios nos extendió un mandamiento claro y directo sobre este tema:

“Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4).

En este versículo, la “inmoralidad sexual” incluye a todos aquellos que tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Quizás el mundo vea esto a la ligera, pero Dios no.

“Aunque todo el mundo lo haga, lo que está mal nunca estará bien. La maldad, el error y las tinieblas jamás serán verídicos, aunque sean populares”.Russell M. Nelson

Los solteros no deben vivir como si estuvieran casados

Quebrantar la ley de castidad es algo realmente serio

Desde los tiempos de Cristo, se enseñó que las relaciones sexuales debían reservarse para el matrimonio. Imagen: Canva

Pablo exhorta al pueblo a vivir la pureza sexual antes del matrimonio:

“En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer. Pero por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su esposa, y cada una tenga su marido”. (1 Corintios 7:1–2)

Más adelante, insta a aquellos que no pueden dominar sus emociones a casarse antes de pecar:

“Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo. Pero si carecen de dominio propio, cásense; que mejor es casarse que quemarse”. (1 Corintios 7–9)

Finalmente, alienta a los solteros a vivir célibes para servir plenamente a Cristo (1 Corintios 7:25–40).

Entonces, según las escrituras, el único contexto apropiado en el que una persona puede tener intimidad es el matrimonio.

Los que “se van a casar” son, por definición, solteros y no deberían vivir como si estuvieran casados.

pareja tomada de la mano

Que una pareja esté comprometida no significa que puedan tener relaciones sexuales. Imagen: Canva

Asimismo, en la cultura judía, según la ley de Moisés, un hombre y una mujer solo podían consumar su amor en el matrimonio, no antes, aunque estuvieran comprometidos.

El matrimonio y las relaciones sexuales, estaban tan relacionados que casi eran sinónimos.

Tener planes de matrimonio no te da derecho a quebrantar la ley de castidad

sellamiento y matrimonio

Dios nos dio el mandamiento claro y directo de vivir castos hasta contraer matrimonio. Imagen: Canva

El simple hecho de tener planes de matrimonio no te da el derecho de desobedecer los claros mandamientos de Dios.

Si estás planeando casarte, felicidades. Pero, en tu planificación, honra a Dios y a tu futuro cónyuge.

El sexo prematrimonial es una tentación para toda pareja de novios, así que se requiere tomar precauciones y tener el compromiso de caminar en el Espíritu.

Piensa en tus planes de boda y en la bondad de Dios hacia ustedes como pareja. Sin embargo, “no hagáis caso de los deseos de la carne” (Romanos 13:14).

¿Hay perdón para los que quebrantan la ley de castidad?

mujer mirando el cielo

Si quebrantamos la ley de castidad, aún hay una oportunidad para arrepentirnos y ser perdonados. Imagen: Shutterstock

Para aquellos que han quebrantado la ley de castidad, hay esperanza y perdón en Cristo.

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”. (1 Juan 1:9)

Un nuevo camino de pureza puede comenzar hoy, con un compromiso renovado de vivir sexualmente puros hasta el matrimonio, a pesar del pasado.

Como escribió Pablo:

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. (Filipenses 3:13–14)

mujer entrevistada por el obispo

Un líder del sacerdocio puede guiarnos en nuestro proceso de arrepentimiento. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para muchas personas, la confesión puede ser la parte más difícil del arrepentimiento. No obstante, es un paso necesario para alcanzar el perdón de Dios.

En este proceso, un líder del sacerdocio; es decir, nuestro obispo o presidente de estaca, juzgará nuestra condición de miembro dentro de la Iglesia y guiará nuestro camino hacia el perdón.

El Señor dijo a Alma:

“… Al que transgrediere contra mí… si confiesa sus pecados ante ti y mí, y se arrepiente con sinceridad de corazón, a éste has de perdonar, y yo lo perdonaré también”. (Mosíah 26:29)

temor

Si nos arrepentimos y reincidimos, seremos juzgados por los pecados que cometimos anteriormente. Imagen: Canva

Sin embargo, el presidente Spencer W. Kimball advirtió:

“…Aunque el perdón se promete tan abundantemente, no hay promesa ni indicación de perdón para ningún alma que no se arrepienta completamente… Difícilmente podemos emplear demasiada vehemencia para recordar a las personas que no pueden pecar y ser perdonadas, y entonces pecar una y otra vez y esperar que se repita el perdón”. (El Milagro del Perdón, págs. 361, 368)

A quienes reciben perdón por un pecado, y vuelven a reincidir en él, se les considerará responsables por los pecados cometidos anteriormente (Doctrina y Convenios 82:7; Éter 2:15).

Fuente: gotquestions.org y churchofjesuschris.org

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