Matrimonio eterno: Cómo José Smith supo que Emma era “la indicada”

Hasta donde saben los historiadores, Emma Smith nunca llevó un diario. Sin embargo, ese no fue un impedimento para que los historiadores supieran sobre la vida de la esposa del profeta José Smith.

En una reciente entrevista realizada por la Fundación John A. Widtsoe, los historiadores Richard E. Turley Jr., miembro de la mesa directiva de dicha fundación y ex gerente del Departamento de Historia de la Iglesia, y Jennifer Reeder, autora de la nueva biografía de Emma Smith, “First”, hablaron sobre cómo José Smith decidió casarse con Emma Smith.

Richard E. Turley Jr.: 

También te puede interesar: 5 Consejos para Adultos Solteros: Cómo encontrar un amor que dure

Hablemos un poco acerca de cómo se contrae matrimonio en el mundo.

En muchas culturas que he visitado, el matrimonio formal tiene un precio alto.

Por ejemplo, en algunas áreas del mundo donde la gente tiende a organizarse al menos informalmente en tribus, con frecuencia hay un precio para la novia, un precio que debe pagar la pareja antes de que pueda casarse formalmente.

En los Estados Unidos, las parejas retrasan el matrimonio por un período prolongado para ahorrar suficiente dinero para una recepción elegante.

Hablemos de José y Emma. ¿Cómo decidieron casarse y en qué momento lo hicieron?

Jennifer Reeder:

Me encanta la historia detrás de esto.

Creo que estás haciendo una pregunta interesante sobre las tradiciones nupciales mundiales.

No necesariamente puedo hablar de ello porque me enfocaré en Emma y el siglo XIX. Sin embargo, creo que quizás en nuestra conversación podamos hacer algunas comparaciones.

En primer lugar, Moroni le había dicho a José en su cita anual en el Cerro Cumorah que tenía que llevar consigo a la persona adecuada.

La primera vez que se reunió con Moroni, José Smith pensó que la persona adecuada era su hermano mayor, Alvin.

José Smith y rumores

Sin embargo, ese año, solo unos meses después, Alvin se enfermó y murió.

Así, él continuó reuniéndose con Moroni y en 1826, Moroni dijo:

“Tienes una oportunidad más. Tienes que traer a la persona adecuada”.

José no sabía quién era esa persona adecuada.

Conoció a Emma Hale en 1825 cuando fue al área de Harmony para trabajar y quedó impresionado con la inteligencia y la fe sincera de Emma en su experiencia, la Primera Visión.

Entonces, vio en su piedra vidente, que era una de las formas en que recibía revelación, a Emma Hale y supo que ella era la indicada. No solo la indicada para ayudarlo a conseguir las planchas, sino también la indicada para ser su compañera en su vida.

Emma Smith

Luego, se acercó a su madre y le dijo:

“Me he sentido muy solo desde que murió Alvin, y realmente creo que me voy a casar y me voy a casar con Emma Hale”.

Eso presentó algunos desafíos. Ya que, los padres de Emma, ​​su madre, Elizabeth Hale, probablemente más que su padre, Isaac Hale, eran metodistas acérrimos.

Estaban preocupados por su hija, su sustento y la forma en que podría tener su propia familia.

Muchos de sus hijos ya se habían casado y vivían en Harmony, muy cerca a ellos.

Gran parte de sus hijas se habían casado con hombres que no tenían una educación completa ni eran ricos, por lo que para ellos no era una preocupación que José Smith no tuviera educación ni riqueza.

Lo que a los padres de Emma les preocupaba era que José afirmara tener visiones religiosas y poseer las planchas de oro, que sabían que existían, pero no se les permitía ver.

Entonces, cuando José Smith fue a hablar con Isaac Hale para pedirle la mano de su hija, Isaac dijo: “No, no puedes casarte con mi hija”.

En ese tiempo, era una tradición que cuando las mujeres jóvenes se casaban, la ceremonia debía realizarse en la casa de su padre. Sin embargo, Isaac no lo permitiría, ya que no aprobaba ese matrimonio.

Posteriormente, Emma se reunió con José Smith en Nueva York. No imaginaba que se casaría. No obstante, terminó casándose allí. Squire Tarbell efectuó la ceremonia. Después de casarse, José y Emma se dirigieron inmediatamente a la casa de la familia Smith.

Vivieron allí durante algunos meses y, luego, Emma le escribió a su padre y le preguntó si le enviaría propiedades.

En ese tiempo, se practicaba el “encubrimiento” en los Estados Unidos, algo que no existe hoy. Dicha práctica consistía en que, si una mujer se casaba, sus derechos y obligaciones eran subsumidos por su padre o esposo, ella no poseía propiedades ni nada.

Emma se encontraba en la cúspide de este cambio, por lo que le escribió a su padre y le pidió permiso para obtener posesiones y llevarlas a Manchester, Nueva York, donde vivía con José y su familia.

Su padre aceptó y envío esas posesiones con uno de sus hermanos.

Sin embargo, luego, cuando la persecución llegó a Manchester y Palmyra, José y Emma decidieron regresar a Harmony.

Estuvieron allí durante un par de años, pero todavía había una relación extraña con Isaac y cuando dejaron Harmony en el otoño de 1830, Emma nunca volvió a ver a sus padres y esto fue muy preocupante para ella.

Cuando su sobrino le contó que su padre había fallecido, ella se sintió muy enojada y triste e, inmediatamente, por primera vez, le escribió a su madre.

Le contó todo sobre los hijos que tuvo y perdió, y los lugares donde vivió e invitó a su madre a venir a Illinois.

Allí había una gran tierra de cultivo y vinieron algunos de los hermanos de Emma. Su madre no gozaba de buena salud.

Además, cuando Emma se enteró de los bautismos por los muertos, se bautizó tanto por su padre como por su madre y por algunos amigos y parientes.

Para Emma, su familia siempre fue muy importante y creo que es significativo que los dejara para irse con José.

De hecho, ese es uno de los versículos de la Sección 25 de Doctrina y Convenios, ella “acompañaría a [José] cuando saliera” (DyC 25: 6). Ella lo hizo, estaba comprometida con él.

Esta es una traducción de un artículo que fue publicado originalmente en LDS Living con el título “How did Joseph Smith know Emma was the right person? Richard Turley and Jennifer Reeder discuss”.

| Vida S.U.D

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *