Ex misionera se reúne con el conductor que casi la mata

Kendal Levine

La misionera Kendal Levine estacionó su auto a casi 5 metros a un lado de la carretera.

Salió, caminó un poco entre los arbustos australianos para tomar una buena foto de un arcoíris doble.

Momentos después, fue catapultada 9 metros y quedó atrapada debajo de un automóvil de más de 1800 kilos.

Sucedió el 5 de setiembre de 2014 y, por supuesto, lo que sucedió ese día fue un extraño accidente. Un taxista se quedó dormido al volante, se salió de la carretera y, luego, golpeó a la misionera que en ese entonces tenía 20 años. Aunque el taxista iba a 35 mph en ese momento, Levine apenas tuvo un hueso roto debido al impacto.

Sin embargo, sufrió una lesión cerebral traumática que fue tan grave que los doctores del Hospital de Canberra le dijeron a la familia de Levine que nunca podría hablar ni mucho menos caminar otra vez.

Cinco años después, Kendal Levine hace ambas cosas y mucho más.

Aunque Levine desafió las expectativas durante su recuperación, lo que le quiso decir al conductor que la atropelló fue igualmente sorprendente.

“Quiero agradecerle”, le contó a Deseret News.

Esta respuesta parece particularmente extraña considerando las innumerables horas que Levine pasó y sigue pasando en una terapia física agotadora y dolorosa en la que está volviendo a aprender cómo hacer todo.

Kendal Levine

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Sin embargo, anteriormente, la familia de Kendal Levine le escribió una carta al juez a cargo del caso para pedirle que el conductor no fuera condenado a prisión.

Finalmente, el conductor perdió su licencia y recibió una multa. Pero, no fue condenado a prisión, según abc.net.au.

Después de cinco años del accidente, la nativa de Vineyard, Utah, siguió sin albergar mala voluntad cuando se reunió con el conductor en Australia.

“No tenía miedo”, le contó Levine a abc.net.au sobre la experiencia. “Fue bueno hacerle saber [a la familia del conductor] que no estamos enojados con ellos en absoluto”.

Según Deseret News, Kendal Levine y su familia consideran el accidente como algo que la ayudó a seguir su servicio misional de una manera diferente. Debido al accidente, Kendal se convirtió en una oradora pública y ofreció el discurso de apertura en Time Out for Girls.

“Si no fuera porque me atropelló ese día, no hubiera podido seguir mi obra misional de la manera en que lo he hecho. No quiero que se sienta mal al respecto porque han surgido cosas más importantes a raíz de esto”, Levine le contó a Deseret News.

Mientras estuvo en Australia, Levine también se reunió con el equipo médico y el testigo, que la ayudaron después del accidente, reconoció que gracias a ellos está viva.

“Es gratificante verla ahora. Constantemente, estamos expuestos a lo peor de todo, así que es bueno ver que alguien se recupera”, dijo el especialista de cuidados intensivos, Sean Chan, según abd.net. au. “Es lindo ver que hay una buena razón por la que  hacemos lo que hacemos”.

Levine dice que espera que el encuentro con el conductor y las personas que salvaron su vida le devuelva algunos de los recuerdos de ese día mientras sigue recuperándose.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por Katie Lambert y fue publicado en ldsliving.com con el título “Former Missionary United with Driver Who Nearly Killed Her”.

| Vida S.U.D

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