4 temores que te impiden hacer la obra misional + cómo superarlos

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Ayer, 26 de enero, en un devocional en Ensign College, el élder William K. Jackson, Setenta Autoridad General, habló de los temores y las preocupaciones que impiden a los Santos realizar la obra misional.

“Si podemos reconocer e identificar nuestras preocupaciones, la fuente de nuestras dudas; entonces, podremos combatirlas”, dijo.

Las siguientes son 4 de las preocupaciones comunes que afectan a los potenciales misioneros y cómo superarlas.

Élder William K. Jackson.

“No tengo el espíritu misional”

Muchos miembros de la Iglesia sienten que no tienen el deseo o el anhelo de compartir el Evangelio. Sin embargo, es algo que pueden y deben obtener.

“A medida que intentemos ser más como el Salvador, desarrollaremos el mismo deseo de cuidarnos y amarnos unos a otros como Él lo hizo. Se llama empatía, caridad y amistad, o, en otras palabras, espíritu misional. Son uno y lo mismo”, dijo el élder Jackson.

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Después del bautismo, los miembros de la Iglesia de Jesucristo reciben el don del Espíritu Santo y depende de ellos mantener el Espíritu mediante la obediencia.

“Todos pueden y deben tener el espíritu misional. Es una consecuencia natural de tratar de ser como el Salvador”, dijo el élder Jackson.

“No tengo lo que se necesita para ser un misionero”

El Señor detalló los requisitos para ser un misionero en Doctrina y Convenios 4: 5-6:

“Y fe, esperanza, caridad y amor, con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, lo califican para la obra. Tened presente la fe, la virtud, el conocimiento, la templanza, la paciencia, la bondad fraternal, piedad, caridad, humildad, diligencia”.

Los atributos son similares a los de un verdadero amigo, que es la clave para el éxito de la obra misional.

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No es necesario tener un título en oratoria para ser un misionero.

“Lo que necesitamos, lo que nos califica para ser misioneros eficaces y competentes es poseer un testimonio del Evangelio y vivirlo”, dijo el élder Jackson.

“No sé cómo ser un misionero”

Los miembros de la Iglesia ya saben cómo compartir el Evangelio, dijo el élder Jackson.

“Al vivir el Evangelio… estamos trabajando automáticamente como misioneros. La forma más eficaz de ser un buen misionero es a través del poder del ejemplo”.

Una forma de dar ejemplo del evangelio es a través del servicio sincero. Cristo mismo vino a la Tierra para servir y ministrar a otros.

El servicio es “una de las formas más elevadas de verdadera amistad”, dijo el élder Jackson.

terremotos en México

Líderes de la Iglesia en el Área de México ayudaron a muchas víctimas de los terremotos. Créditos: mormonnewsroom.org

El élder Jackson sugirió que sonriéramos a los demás, saludáramos a las personas nuevas en la Iglesia, hiciéramos una llamada telefónica, invitáramos a alguien a una actividad o excursión, lleváramos a un miembro o investigador a la Iglesia y otros pequeños actos de servicio.

Los miembros de la Iglesia pueden ser completamente sinceros al elogiar las virtudes de la Iglesia restaurada de Jesucristo porque es verdadera.

“Simplemente vive el Evangelio, ama a tu prójimo y crea oportunidades para que el Espíritu toque otra alma. Ama, comparte e invita. Practica lo que predicamos. Nada podría ni debería ser más natural”, dijo el élder Jackson.

“No quiero ofender o alejar a mis amigos o familiares”

“Compartir, algo realmente especial para ti, con sinceridad, nunca ofenderá a un verdadero amigo”, dijo el élder Jackson.

¿Cómo sabe eso? El élder Jackson compartió algunas experiencias que tuvo al conocer a miembros de otras religiones: un rabino judío, un sacerdote del templo jainista y un joven musulmán.

Cada una de estas personas compartió algo sagrado y especial con el élder Jackson y su familia.

El rabino compartió un banquete de Janucá, el sacerdote jainista le regaló una pequeña estatua de piedra de uno de sus dioses y el musulmán le dio una copia del Corán.

“¿Me sentí ofendido yo o los miembros de mi familia por estas personas? ¿Me enfureció que compartieran conmigo las cosas que más querían?, preguntó el élder Jackson.

De ninguna manera. Me sentí halagado. Me sentí especial. Se formó un vínculo que nunca se romperá.

Debemos prestar atención a su disposición a compartir con otros que no sean de su fe, e ir y hacer lo mismo”.

Los miembros de la Iglesia no han sido llamados a convertir al mundo entero, solo a compartir y ayudar al Salvador a hacer que las personas conozcan la verdad, dijo.

“Creamos oportunidades para que el Espíritu influya en otros y toque los corazones para que puedan tomar sus propias decisiones. Así es como enseñó el Salvador”.

Hay muchas enseñanzas hermosas de la Iglesia restaurada para compartir con los demás, junto con el maravilloso don del Libro de Mormón.

Conclusión

La obra misional no es tan difícil ni tan aterradora, dijo el élder Jackson.

“Solo se trata de servir y amar a quienes nos rodean. Se trata de ser un buen amigo, cristiano y crear oportunidades para el Espíritu, a quien se le ha dado la tarea de hacer todo el trabajo pesado. Se trata de amar, compartir e invitar de forma normal y natural”.

Los Santos de los Últimos Días tenemos la plenitud del evangelio de Jesucristo. “Es nuestra obligación y nuestro gran privilegio compartirlo de muchas formas diferentes”.

¿Te sientes listo para realizar la obra misional? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Fuente: Church News

| Vida S.U.D

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