Si nos ponemos a pensar, las madres mayormente pasan gran parte de su vida pensando en nosotros, sus hijos, menos en sí mismas. Se preocupan por si ya comiste, si llegaste bien al trabajo, si dormiste y si estás triste aunque digas que no.

Mientras hacen todo eso, muchas veces dejan guardadas sus propias necesidades en un rincón de su corazón. Por eso, cuando llega el Día de la Madre, solemos pensar en flores, regalos, desayunos sorpresa o publicaciones bonitas en redes sociales.

Aunque muchas madres agradecen esos detalles, lo que ellas realmente anhelan son cosas simples pero que vengan del corazón de sus hijos. No son cosas que se compren en una tienda, sino que se queden en el alma. Estos son los mejores obsequios que puedes darle hoy a tu madre.

Tu tiempo es el regalo de más valor

Una de las cosas que muchas madres realmente desean es tiempo de calidad con sus hijos. Imagen: iStock

Con el paso de los años, las mamás entienden que el tiempo pasa demasiado rápido y en un abrir y cerrar de ojos, aquellos días en que todos estaban en casa se convierten en recuerdos.

De pronto las mesas llenas empiezan a tener sillas vacías, las llamadas se vuelven más cortas y, sin darnos cuenta, dejamos que la prisa y el caos de la vida adulta apaguen la relación con nuestras madres.

Por eso, una de las cosas que muchas madres realmente desean este Día de la Madre es tiempo de calidad, más que una simple visita rápida. Así que toma un tiempo para visitar a tu mamá y reír y hablar con ella porque tu madre merece saber que sigue siendo importante en medio de tu agenda ocupada.

Toma un tiempo para visitar a tu mamá y reír y hablar con ella este Día de la Madre. Imagen: Freepik

Para una madre, la presencia tiene un valor emocional enorme. Además, como nos recordó el élder Claudio R. M. Costa:

«No sabemos lo que nos podría pasar mañana y por eso es que hoy es el momento para empezar a manifestar nuestro amor mediante pequeños actos como un abrazo y al decir ‘te quiero'».

Quizá eso es exactamente lo que tu mamá espera de ti en este Día de la Madre.

Ser escuchada de verdad

Las mamás también desean que sus hijos las escuchen. Imagen: iStock

Muchas mamás pasan años escuchando los problemas, preocupaciones, frustraciones y sueños de sus hijos. Ellas son consejeras, enfermeras emocionales y un refugio seguro. Pero pocas veces alguien les pregunta sinceramente: «¿Y tú cómo estás?»

A veces creemos conocer perfectamente a nuestra madre, pero olvidamos que ellas también tienen cansancios, preocupaciones, miedos y emociones que quizá nunca expresan para no preocuparnos.

Escuchar a tu mamá no significa solamente oír sus palabras mientras miras tu celular, sino prestarle la misma atención que ella te presta. Mírala a los ojos y dale espacio para sentirse importante.

Hay madres que solo anhelan sentir que todavía alguien quiere escuchar su voz. Imagen: iStock

Hay madres que solo anhelan sentir que todavía alguien quiere escuchar su voz. Y eso tiene mucho que ver con el amor cristiano que enseñó Jesucristo, un amor presente, atento y lleno de compasión.

En Mosíah 18:9 aprendemos que debemos:

«Llorar con los que lloran; sí, y consolar a los que necesitan de consuelo».

Muchas veces pensamos en esa escritura aplicada solo en grandes tragedias, pero también puede vivirse al darte el tiempo de sentarte y escuchar con atención a las personas que amas, como tu mamá.

Un agradecimiento del corazón

Las madres hacen sacrificios para criar a sus hijos que merecen ser agradecidos. Imagen: iStock

«Mamá, gracias por todo». ¿Cuántas veces le has dicho solo eso a tu mamá? Es una frase bonita, pero muchas veces la repetimos tanto que deja de sentirse honesto.

La realidad es que muchos sacrificios que las mamás hacen por nosotros y que recién entendemos cuando crecemos. Algunas dejaron sueños personales por cuidarnos, mientras que otras atravesaron noches difíciles, preocupaciones económicas o dolor intentando que no lo notemos.

Y aunque probablemente nunca hicieron todos esos sacrificios esperando reconocimiento, escuchar un agradecimiento sincero es una gran felicidad para ellas.

Un agradecimiento a mamá puede venir de palabras sinceras o un abrazo genuino. Imagen: iStock

Un «gracias por estar cuando nadie más estuvo«, «gracias por las veces que oraste por mí» o «gracias por seguir creyendo en mí incluso cuando yo no lo hacía» puede ser algo simple pero las madres recuerdan esas palabras mucho más de lo que imaginamos.

En Proverbios 31:28 se enseña:

«Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada».

Esas palabras pueden significar mucho para tu madre viniendo de tu corazón.

Ver a sus hijos unidos

Lo que muchas madres realmente desean es sentir paz entre sus hijos a quienes aman. Imagen: iStock

Sin importar la edad de los hijos, para una mamá, ver divisiones familiares siempre duele. Es por eso lo que muchas madres realmente desean es mirar alrededor y sentir paz entre sus hijos a quienes aman.

Una madre rara vez deja de preocuparse por la relación entre sus hijos. Así que no hay nada mejor para regalarle que llevarte bien con tus hermanos, hablar con ellos, perdonarlos o pedirles perdón si es necesario y apoyarse mutuamente.

Al hacer las paces con tus hermanos, dejar el orgullo y reconstruir vínculos dañados, harás que tu mamá pase el mejor Día de las Madres.

En cuanto a esto, debemos recordar lo que enseñó el presidente Russell M. Nelson:

«La contención aleja al Espíritu, en todos los casos».

No hay nada mejor que alejar la conteción para sentir armonía dentro de la familia y las mamás lo saben.

Que no la recuerden solo un día al año

El amor a mamá no solo debe expresarse en «ocasiones especiales», sino constantemente. Imagen: iStock

Tal vez este sea el regalo más importante de todos. Otra de las cosas que mamá realmente espera es no sentirse olvidada el resto del año.

Porque el amor a mamá no solo debe expresarse en «ocasiones especiales», sino constantemente y lo mejor es que no necesitas grandes actos, sino sencillas acciones pero especiales como un mensaje inesperado, una llamada, preguntar cómo estuvo su día o visitarla sin motivo especial.

Las mamás no dejan de amar nunca, y en el fondo, lo único que muchas desean es seguir formando parte de nuestro día a día incluso cuando crecemos.

El Día de la Madre puede ser una fecha hermosa, pero también puede convertirse en un recordatorio importante de que todavía estamos a tiempo de amar mejor a mamá. No la festejes solo en el Día de la Madre sino siempre.

Las mamás rara vez piden mucho

Tu madre puede olvidar regalos materiales con el tiempo, pero nunca olvidará cómo la haces sentir. Imagen: iStock

Después de tantos años dando amor, esfuerzo, paciencia y cuidado, muchas madres siguen encontrando felicidad en una conversación sincera, una mesa compartida, una muestra de cariño genuino o simplemente sentir que sus hijos están bien.

Por eso, este Día de la Madre, en lugar de pensar en los mejores regalos, quizá valga la pena preguntarnos: ¿Qué puedo hacer para que mi mamá se sienta amada de verdad?

Porque al final, tu madre puede olvidar regalos materiales con el tiempo, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir al saber que todavía tiene un poquito más de ti.

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