Cuando un joven de la Iglesia de Jesucristo recibe su llamamiento misional, entra en una etapa de gran emoción, nerviosismo y, sobre todo, muchas preguntas. ¿Qué necesita? ¿Qué le servirá? ¿Qué regalo puede acompañarlo durante esos meses lejos de casa?
Los detalles más significativos suelen ser los que terminan acompañando al misionero todos los días. Muchos de ellos sirven con presupuestos ajustados, largas caminatas, cambios de clima y culturas completamente distintas. Es por eso que algunos regalos misionales terminan siendo mucho más valiosos de lo que parecen.
Si tienes hijos o familiares que están por a ir a la misión, aquí te compartimos varias ideas de regalos que les puedes dar y que marcarán la diferencia en su servicio.
1. Escrituras personalizadas

Pocas cosas acompañan tanto a un misionero como sus escrituras. Ahí resaltan versículos para compartir en sus lecciones, escriben sus impresiones, marcan experiencias y encuentran respuestas en días difíciles.
Por eso, unas escrituras personalizadas siguen siendo uno de los regalos más especiales que un misionero puede recibir antes de salir a la misión.
Algunas tiendas permiten grabar el nombre del misionero, su misión o incluso una frase especial en la portada. Y aunque al inicio parecen solo «unas escrituras bonitas», con el tiempo terminan convirtiéndose en un recuerdo lleno de experiencias y testimonios.
Puedes encontrar opciones en LDS Bookstore y en Etsy.
2. Un diario misional

Muchos misioneros viven experiencias espirituales poderosas constantemente, pero después de meses enseñando, viajando y viviendo experiencias nuevas, los detalles de cada experiencia empiezan a olvidarse porque la mente es frágil.
Por esa razón, un diario misional personalizado puede convertirse en uno de los regalos más significativos a largo plazo porque ahí quedan registradas experiencias espirituales, milagros pequeños, días difíciles y momentos que años después seguirán fortaleciendo al misionero en su vida como retornado.
Además, escribir ayuda muchísimo emocionalmente durante la misión.
3. Una mochila o bolso cómodo

Sea cual sea la misión a la que vayan, los misioneros caminan muchísimo. Entre buses, bicicletas, lluvia, calor y calles largas, una mochila incómoda termina pasando factura rápido.
Por eso, regalar un bolso resistente y práctico es una buena opción y puede ser muchísimo más útil de lo que parece en una despedida. Al momento de escoger una mochila para regalar a un futuro misionero, ten en cuenta estas recomendaciones:
- que tenga varios compartimentos.
- que sean resistentes a la lluvia.
- que no pesen demasiado.
- cómodas para llevar escrituras, botella de agua y materiales de enseñanza.
4. Un kit básico útil

A veces los regalos más simples son los que más se necesitan. Así que una gran idea de regalo para un misionero que se prepara para ir al campo misional es armar un kit con elementos sencillos pero que formen parte del uso diario de un misionero, por ejemplo:
- Termos o botellas resistentes.
- Medias cómodas.
- Lapiceros buenos.
- Organizadores pequeños.
- Medicamentos básicos autorizados.
Esos artículos pueden hacer toda la diferencia al inicio de la misión. Incluso algunos barrios pueden hacer «kits misionales» entre varios miembros para ayudar con gastos prácticos antes que el misionero parta a la misión.
5. Un llavero, collar o detalle pequeño

Hay regalos pequeños que terminan teniendo muchísimo valor emocional.
Un llavero con la inscripción de «Llamados a Servir», un dije del templo, un anillo HLJ o incluso una nota escrita a mano pueden convertirse en esos recordatorios simples pero importantes durante días difíciles.
Especialmente porque la misión suele ser la primera vez que muchos jóvenes pasan tanto tiempo lejos de la familia, así que estos detalles sencillos se pueden convertir en un recordatorio de casa.
6. Un álbum con cartas o mensajes sorpresa

Este regalo casi nunca falla. Para quienes se preparan para dejar el hogar y enrumbarse al campo misional, una de las cosas que más les puede ayudar emocionalmente son cartas o mensajes de familiares y amigos.
Algunas ideas significativas y personalizadas son crear:
- Un álbum con fotos y mensajes.
- Sobres para abrir en días específicos.
- Notas de ánimo.
- Recuerdos del barrio.
- Testimonios escritos por personas cercanas.
Porque aunque el misionero vaya a enseñar y servir, también tendrá días de cansancio, soledad o dudas, y en esos momentos, ver un album con notas de ánimo o leer testimonios de sus seres queridos pueden fortalecerlo para seguir adelante.
7. Materiales para enseñar

La creatividad es una de las mayores habilidades que todo misionero desarrolla. Muchos tendrán que enseñar a personas que quizá tengan dificultades de aprendizaje, por lo tanto, quizá terminarán improvisando ayudas visuales con hojas, dibujos o cartón para que su mensaje sea entendible.
Por eso, algunos regalos útiles antes de salir a la misión pueden ser kits de piezas del Plan de Salvación, tarjetas de escrituras, imágenes del evangelio plastificadas o pequeños materiales visuales para enseñar.
Además de hacer las lecciones más dinámicas, estos recursos visuales ayudarán muchísimo en caso que el misionero enfrente dificultades que compliquen la comunicación como tener que hablar otro idioma.
8. Ayuda económica, pero de forma inteligente

Aunque a veces da pena decirlo, servir una misión cuesta, y para muchas familias, cualquier ayuda puede aliviar bastante el proceso. Pero esto no se trata necesariamente de donar dinero físico.
Si está en tus posibilidades, puedes ayudar al futuro misionero y a su familia donando cosas que puedan aliviar el impacto financiero que requiere el servicio misional. Por ejemplo, puedes pagar una maleta, regalar zapatos, ayudar con ropa elegante, comprar medicamentos que necesite el misionero o cubrir artículos que todavía falten antes de partir.
A veces, eso termina siendo una de las mayores muestras de amor y un gran milagro para la familia porque ya no tendrán tantas preocupaciones para solo enfocarse en que el misionero se prepare bien para el campo misional.
Y ahí tienes algunas ideas de regalos buenos para un misionero recién llamado. ¿Cuál crees que es la mejor opción? Al final, el mejor regalo no es un objeto en sí sino el hecho que ese misionero sienta que no está solo mientras se prepara para dejarlo todo para servir al Señor.
Fuente: LDSLiving
