¿Te has imaginado cómo sería si mandaras a tu hijo a la misión y te escribe comentando que ya no desea estar ahí?
Esto le pasó al hermano Jeff Strong. Dos semanas antes, todo parecía exactamente como muchas familias Santos de los Últimos Días lo imaginan. Su hijo había dado su discurso de despedida, llevaba camisa blanca, corbata y estaba emocionado por servir una misión en Japón.
Pero entonces llegó el correo.
“Ya no quiero hacer esto”.
El mensaje apareció mientras Jeff Strong servía como obispo en Midway, Utah. Y aunque había pasado años enseñando sobre la obra misional desde el púlpito, en ese momento sintió que todo lo que creía entender sobre el Evangelio, la familia y las expectativas dejó de encajar tan fácilmente.
Cuando el “plan perfecto” empieza a romperse

Jeff cuenta que durante años construyó junto a su esposa una cultura familiar basada en expectativas muy claras. En su hogar, servir una misión, casarse en el templo y seguir cierto camino parecía simplemente parte natural de la vida.
No había amenazas ni presión, pero sí existía una especie de guión silencioso sobre cómo debían verse las cosas.
Con el tiempo entendió que mientras todos seguían ese “plan ideal”, su hijo Kale estaba luchando emocional y espiritualmente debajo de la superficie.
Muchas de esas señales pasaron desapercibidas porque estaban demasiado concentrados en que todo saliera “correctamente”.
El Evangelio no puede imponerse

Después de años reflexionando sobre esa experiencia, Jeff llegó a una conclusión que transformó su manera de ver la paternidad y el discipulado.
Las expectativas, cuando se vuelven demasiado rígidas, pueden terminar sintiéndose como control, incluso cuando nacen del amor.
Explicó que nadie puede “instalar” el Evangelio en otra persona. El testimonio no funciona como una lista de tareas ni como una tradición familiar automática. La fe tiene que crecer dentro de cada persona por decisión propia.
Más adelante, Jeff serviría como presidente de misión supervisando a cientos de misioneros. Y fue ahí donde otra lección quedó aún más clara para él. Según contó, lo más importante nunca fue quién sabía más Escrituras o quién parecía más perfecto externamente.
Lo más importante era el deseo de cuando un joven realmente decide acercarse a Cristo por voluntad propia, el Señor puede hacer el resto.
La diferencia entre guiar y controlar

Uno de los momentos que más marcó a Jeff ocurrió en un avión, mientras conversaba con un hombre que observaba fotografías de halcones.
El hombre había dedicado años a entrenar esas aves y, durante la conversación, Jeff le preguntó qué era lo que la mayoría de personas no entendía sobre los halcones. La respuesta lo dejó pensando durante mucho tiempo.
“Ellos no tienen que volver. Ellos eligen volver”.
El entrenador explicó que cuando un halcón siente enojo, presión o frustración de parte de quien intenta controlarlo, simplemente deja de regresar.
En ese instante, Jeff sintió que Dios le estaba enseñando algo sobre su hijo. Kale no era rebelde o estaba rechazando a su familia, él necesitaba espacio para decidir, sanar y encontrar su propio camino hacia Dios.
Así, Jeff entendió que, sin darse cuenta, había confundido la mayordomía con control y el amor con expectativas imposibles de flexibilizar.
Dios también está presente en los procesos difíciles

Una de las reflexiones más profundas que compartió Jeff es que muchas veces queremos que el Evangelio se vea limpio, ordenado y predecible. Pero la realidad rara vez funciona así.
Hay jóvenes que regresan temprano de la misión. Otros dudan. Algunos se alejan por un tiempo. Y muchos están tratando de entender quiénes son mientras cargan expectativas familiares, culturales y espirituales muy pesadas.
Eso no significa que Dios los haya abandonado, el Salvador también está presente en los procesos incompletos, en las preguntas difíciles y en las etapas confusas de la vida.
Jeff dijo que aquella experiencia le enseñó a dejar de “clasificar” personas según estándares externos y comenzar a verlas como hijos de Dios que necesitan apoyo, paciencia y amor genuino.
El objetivo siempre ha sido acercarlas a Jesucristo.

GRACIASPOR EL TIEMPO QUE CERVIS EN TU VIDA Y MISION SE QUE NO ES FACIL SEGUIR TAL CUAL A JESUCRISTO NO.LO FUE ES COMPRENCIBLE PUES SOMOS HUMANOS Y NADIE TE PODRA JUZGAR POR TU DECICION HAY MOMENTOS EN QUE AÑORAS TU CASA PERO RECUERDEN QUE ESTA VIDA DE 24 MECES Y 18 MECES ES TEMPORAL PARA LA ETERNIDAD JAMAS JESUCRISTO VA OBLIGARTE HIJO MIO SOY MADRE DE DOS MISIONEROS RETORNADOS ELLA CIRVIO EN MEXICO D.F Y EL EN CHILE ANTOFAGASTA Y 2009 Y 2011 DESPUES DE LA MISION FALLECIO. MI.ELDER PASO A CERVIR OTRA MISION 2021 NOV PASO EL VELO. ELDER TORRES Y SU HERMANA JUNTOS EN UN ABRAZO SE DESPIDIERON POR UN MOMENTO HASTA LUEGO ELDERES Y HNAS SOLO ES UN MOMENTO.
Como padre debemos ser mas enpatico con los jovenes y mas alegre por mas que tengas problema con tu esposa o en tu trabajo .yo fi primer consejero daba todo mi tiempo pero queria mas experiencia en todo como es y aprender mas cosas pero como no cumplen con la palabra MAYORDOMIA pero como vino un hermano a darles charle de esa palabra espero que recapasitan .y me da mucha pena ese barrio donde me bautize le veo muerto nada de actividad esta como un sementerio yo con mi esposa haciamos llenar ese barrio por motivo que no sabian que significa la MAYORDOMIA .
Ahora si saben quisas por que no habian leido esa palabra que estaba en el libro de mormon .
Y nos pasamos a otro barrio .
Una sugerencia autoridades de la iglesia Mormon deben ver cada barrio si hay actidades por eso los jovenes regresan y muchas cosas mas para que sea buen misioneros debemos estar pendientes de los jovenes para que lean el libro de mormon muchas cosas mas que se debe ver en cada barrio reaccionen autoridades de la iglesia mormon .se estan quedando misioneros deben estar bien preparado para que cumplan su mision los dos años .pensar.
Saben me sucedio hace un año, me toco ministrar a una familia, y con el tiempo aprendi amarla como mi familia, ese joven carlos digamosle, se preparaba para ir a una mision, y aun cuando muchos miembros veian y mencionaban que el no terminaria bien, por que algunas de sus acciones y actitudes parecian no tener un testimonio firme, yo confiaba en el, y pensaba que todos merecemos una oportunidad para intentarlo, apoyamos al joven y a la familia, y el partio con una gran fe, cuando fuimos a dejarlo a ccm, mi corazon estaba feliz y mis ojos derramaron lagrimas por que sabiamos que un joven estaba llendo con ilusiones, yo le recomende que se fuera sin novia y que se centrara en la obra, y tambien yo era su maestra de instituto, procure por todos los medios apoyarlo a el y su familia, durante su primer año en la mision, su familia paso por retos fuertes, pero avanzaban con fe y amor, mas unidos que nunca, el joven los lunes cuando me marcaba a veces en lugar de su familia, me percataba que algo no estaba bien y se lo dije a el, en particular de la familia su tio era el que mas activo y firme, y el que mas lo apoyaba, paso el tiempo y este joven por diferentes cosas volvio a casa, cuando supe de la situacion lo primero que dije fue no le juzgare, solo le amare, quizas aunque yo supiera el por que regreso, al principio estaba dispuesta a darle mi amor, a el y la familia, como siempre, pero luego tuve una escena que para mi no fue agradable, y le amoneste fuertemente, quizas en el momento por el dolor y la decepcion, que senti al verlo, me aleje por completo……y quizas me juzgue.. …pero yo pensaba y me di cuenta que el debia vivir su proceso con su familia y yo el mio. ..aunque amaba a la familia, comprendi que ese joven lo que necesitaba era a su familia y yo como marca el articulo quise quizas imponer y hacer las cosas como yo sabía que debian hacerse, pero comprendi que el sabia lo que hacia y que apesar de haber vuelto a casa por las razones que fueren, le falle quizas al intentar hacer lo yo crei era correcto,hable con el presidente de estaca de la situacion y me dijo que el se encargaria, que por el momento estaba bien darle su tiempo, y fue lo que hice.Hoy oigo padres que quieren mandar a sus hijos a la mision para madurar, no en todos actua igual, como miembro y en la por retos que hoy observo hasta en las misioneras de mi barrio, hoy las cosas que mas los afligen son emocionales…. mi humilde opinion es, preparenlos espiritualmente con un testimonio de jesucrito y la restauracion, denles una inteligencia emocional en donde les enseñen que ellos tendran responsabilidad afectiva con cada persona, empezando por su compañera o compañero de misión, y ultima en esas llamadas de cada semana, ellos nos comparten sus vivencias y testimonio, no les atormentemos con situaciones de casa, ya que no todos tendran la valentia o fe para seguir en la mision ante la adversidad de la familia, cuando ellos ven esto, es cuando mas quieren irse y volver a casa y si estaban dudando, mas opciones les damos para hacerlo, y es cuando mas deben de aferrarse….Nuestra responsabilidad como padres, hermanos y amigos de un misionero en el campo es amarlo, sostenerle e invitarle a seguir y fortalecer su fe, donde ambos o todos seamos edificados….para poder tener esa vision celestial que el presidente nelson nos pedia, en pocas palabras es estar al nivel espiritual del elder, que hoy siento que el mundo los abruma mas, incluso trabajando bien he observado e incluso les escucho exigirse mas a veces de lo que ellos mismos pueden…..el señor desea que sepan elderes y hermanas que los ama, que agradece que se esfuercen en cumplir cada una de las reglas, las son importantes seguir en esos 24 o 18 meses, ya que aseguraran nuestro regreso a casa y nos daran seguridad.. Les amo y agradezco a ustedes y sus familias sus esfuerzos, solo recuerden el mundo esta lleno de instenciones, tratemos de cumplir con esa labor tan hermosa y maravillosa que se nos encomendo que es traer a los hijos de dios a casa, yo servi hace 20 años en unamision de tiempo completo en México….. Y carlos te invito que si tu corazon a si lo siente y tu tambien vuelvas y perdon….te amo hijo. ..y asi como los hijos se equivocan los padres tambien, yo tambien lo siento. Con amor tu maestra de instituto.
Lo viví en un momento de mi vida cuando mi hijo fue a cervir su misión en Argentina de 3 meses tuve una llamada qué mi hijo regresaba a casa tuve que aceptar por lo que el señor tiene sus propósitos a su tiempo bendiciones