Perder la membresía en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una de las experiencias más difíciles que una persona puede atravesar espiritualmente. Sin embargo, aún en esas situaciones delicadas, siempre hay esperanza en una nueva oportunidad gracias al arrepentimiento.

Ya sea que a una persona se le haya retirado la condición de miembro o haya renunciado voluntariamente a su membresía, existe un camino para regresar.

Aunque muchas veces este tema genera dudas, temores o incluso desinformación, el proceso de readmisión en la Iglesia de Jesucristo está  centrado en la misericordia, el arrepentimiento genuino y la esperanza en Jesucristo.

Un proceso basado en el arrepentimiento

hombre orando y sosteniendo una Biblia
El proceso para ser readmitido en la Iglesia de Jesucrissto, requiere que la persona demuestre un arrepentimiento sincero. Imagen: Canva

El Manual General de La Iglesia de Jesucristo enseña que cuando a una persona se le retira la condición de miembro, normalmente debe pasar al menos un año demostrando arrepentimiento sincero antes de que pueda considerarse su readmisión.

En casos donde el miembro tenía un llamamiento prominente o la falta fue especialmente grave, el proceso para la readmisión puede requerir más tiempo. La finalidad es ayudar al miembro a sanar espiritualmente y prepararse para regresar plenamente a la comunión de la Iglesia.

Antes de considerar la readmisión, el obispo o presidente de estaca debe asegurarse de que la persona cumpla con ciertos requisitos como:

  • Ha abandonado el pecado.
  • Demuestra un cambio real de vida.
  • Tiene fe renovada en Jesucristo.
  • Desea sinceramente regresar a la Iglesia.
  • Está preparada espiritualmente para volver a hacer convenios.

¿Qué ocurre para que alguien pueda ser readmitido?

Se debe convocar un nuevo consejo de membresía para evaluar la readmisión de alguien que se le retiró su membresía en un consejo anterior. Imagen: masfe.org

Cuando llega el momento de considerar el regreso de una persona a la Iglesia, se convoca un nuevo consejo de membresía. Ese consejo debe tener el mismo nivel de autoridad que el consejo inicial o uno superior.

Por ejemplo si el retiro de la membresía fue tratado por un obispo, otro obispo debe dirigir el consejo de readmisión, pero si fue un presidente de estaca, otro presidente de estaca debe hacerlo. Durante este proceso, los líderes revisan cuidadosamente el caso anterior de la persona, la entrevistan y buscan discernir si existe un arrepentimiento genuino.

El Manual General señala que los líderes deben analizar aspectos como:

  • La fortaleza actual de la fe de la persona.
  • Su compromiso con Jesucristo.
  • Cómo ha cambiado su vida.
  • Si ha cumplido condiciones legales o civiles relacionadas con el caso, cuando corresponda.
  • El impacto en víctimas o familiares involucrados.

Finalmente, el consejo puede tomar tres decisiones: mantener las restricciones, autorizar la readmisión o recomendar la readmisión a la Primera Presidencia si el caso amerita una aprobación especial.

¿Siempre interviene la Primera Presidencia?

La Primera Presidencia interviene en la readmisión de un miembro según la gravedad de su caso. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

No. Aquí es importante aclarar que no toda persona que se le haya retirado la condición de miembro necesita aprobación de la Primera Presidencia para volver a ser bautizada.

Sin embargo, sí existen situaciones específicas donde la aprobación de la Primera Presidencia es obligatoria. Entre ellas se incluyen casos relacionados con asesinato, incesto, abuso sexual de menores, apostasía, matrimonio plural, malversación de fondos de la Iglesia, casos graves relacionados con abuso físico o emocional o participación en pornografía infantil con condena legal.

En estas circunstancias, el presidente de estaca debe enviar una recomendación formal a la Primera Presidencia antes de proceder.

¿La persona debe bautizarse otra vez?

Para volver a la Iglesia después de un retiro de membresía, la persona debe demostrar arrepentimiento y ser bautizado nuevamente. Imagen: Más Fe

Sí. Si alguien perdió oficialmente la membresía de la Iglesia, debe ser bautizado y confirmado nuevamente para ser readmitido.

Más que un requisito administrativo, el bautismo representa un nuevo comienzo espiritual, un renovado convenio con Dios que realiza voluntariamente la persona que fue excomulgada, dejando atrás el pasado.

Pero el Manual General aclara que a pesar de realizarse un bautismo nuevamente, no se emite un nuevo certificado de bautismo y confirmación como el que recibe un converso regular.

¿Qué pasa si la persona ya había recibido investiduras?

El proceso de readmisión es un poco distinto para quienes recibieron ordenanzas sagradas en el templo como la investidura. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Aquí es donde el proceso cambia un poco. Si la persona había sido investida en el templo antes de perder su membresía, cuando se vuelve a bautizar no se restauran automáticamente sus bendiciones del sacerdocio ni del templo.

Primero debe ser readmitida mediante bautismo y confirmación, permanecer fiel durante un tiempo adicional y luego solicitar posteriormente la restauración de bendiciones. La restauración de bendiciones solo puede aprobarla la Primera Presidencia y se realiza mediante una ordenanza especial.

El Manual General enseña que normalmente debe pasar al menos un año desde el bautismo antes de que pueda considerarse esa restauración. Una vez aprobada, una autoridad general o un presidente de estaca asignado realiza la ordenanza. Después de ello:

  • Se restauran las bendiciones del templo.
  • Se restauran las ordenaciones previas del sacerdocio (excepto ciertos oficios específicos).
  • La persona puede volver a usar el gárment y recibir recomendaciones para el templo.

Luego de eso, los registros de aquel miembro vuelven a mostrar las fechas originales de su bautismo, investidura y sellamiento, sin hacer referencia a la pérdida previa de su membresía.

¿Qué sucede si alguien renunció voluntariamente a la Iglesia?

El obispo o el presidente de estaca evalúan el caso de readmisión de alguien que renunció a su membresía de la Iglesia de Jesucristo. Imagen: másfe.org

Cuando alguien renuncia voluntariamente, el obispo o presidente de estaca primero analiza por qué decidió irse, qué ha cambiado desde entonces, si existen pecados graves involucrados y si la persona realmente desea regresar.

En algunos casos no es necesario convocar un consejo de membresía. Sin embargo, sí se requiere si:

  • Había restricciones formales vigentes.
  • Existieron pecados graves antes o después de la renuncia.
  • Hubo apostasía u otras conductas serias.

Normalmente también debe pasar al menos un año antes de considerar la readmisión de alguien que renunció formalmente a la Iglesia de Jesucristo.

El arrepentimiento sigue siendo el centro

nuevo manual general obispo entrevistando
El proceso de readmisión es una muestra de que nadie está fuera del alcance de la misericordia divina. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Si bien este proceso pueda tardar un tiempo, el enfoque en todo esto es asegurar que la persona vuelva a Cristo íntegramente. Por eso, los líderes buscan evidencias reales de arrepentimiento como los cambios de conducta, humildad y el deseo sincero de la persona por seguir a Cristo.

El proceso de readmisión es una muestra más de que nadie está fuera del alcance de la misericordia divina. Puede que en estos casos serios, el camino de regreso requiera tiempo y quizá algo de pesar, pero al final de este proceso, todos pueden comenzar otra vez.

Volver a la Iglesia mediante el bautismo tras un retiro de membresía, representa descubrir el verdadero significado de la gracia, el perdón y la esperanza. Y en todo este proceso está Cristo, la mayor fuente de gracia y perdón.

Fuentes: Manual General de la Iglesia de Jesucristo sección 32.15, Ask Gramps

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