Cuando una pareja Santo de los Últimos Días se casa en el templo, ellos hacen un convenio llamado sellamiento que prácticamente une a su familia por la eternidad, incluyendo a sus hijos.

Sin embargo, tristemente no todos los matrimonios tienen la misma consistencia y eso hace que algunos lleguen al divorcio. Cuando eso ocurre, inevitablemente los más afectados suelen ser los hijos del matrimonio y es común que en ese proceso tengas muchas dudas en cuanto a la relación con sus padres.

 Una de las preguntas más comunes al afrontar esa situación es: ¿Qué sucede con el sellamiento de mis hijos una vez que me divorcie? Entendemos la importancia de esta pregunta y lo mejor es que tenemos respuestas claras en cuanto a esto.

Los hijos nacidos en el convenio siguen sellados a sus padres

Los hijos nacidos en el convenio o sellados a sus padres en el templo siguen estando unidos a ellos. Créditos: Breno Martins

La enseñanza oficial de la Iglesia de Jesucristo afirma que los hijos nacidos en el convenio o sellados a sus padres en el templo siguen estando unidos a ellos y su sellamiento no se cancela cuando los padres se divorcian, incluso si posteriormente el sellamiento de los cónyuges en el templo es cancelado.

El presidente Ezra Taft Benson respaldó esa idea cuando enseñó:

«La cancelación del sellamiento de una esposa a su esposo no afecta a los hijos nacidos en el convenio o sellados previamente».

También explicó que esos hijos tienen asegurado el derecho y el privilegio de la paternidad eterna si permanecen dignos.

Esa declaración ya brinda un alivio a muchas personas que crecen con el mal pensamiento de que el divorcio puede borrar las bendiciones del templo recibidas en su niñez.

¿Puede un hijo ser sellado después a otra familia?

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Un hijo nacido en el convenio no puede ser sellado a otra pareja. Imagen: Shutterstock

La respuesta sencilla es no. Según como se detalló en la sección anterior, un hijo nacido en el convenio no puede ser sellado a otra pareja sino solo a sus padres biológicos quienes realizaron el sellamiento.

El élder James A. Cullimore, quien fue Setenta Autoridad General, explicó:

«Permanecen sellados a sus padres y jamás podrán sellarse a nadie más».

Incluso situaciones como adopciones, nuevos matrimonios o la cancelación del sellamiento de los padres no cambian ese principio. Esta promesa se convierte en una esperanza para quienes están enfrentando un divorcio y les preocupa la relación con sus hijos luego de este proceso.

¿Qué pasa si uno de los padres rompe sus convenios?

Ni el divorcio ni los errores de los padres condena eternamente a sus hijos. Imagen: Shutterstock

Esta es otra pregunta frecuente. Quizá algunos se preguntan si la desobediencia o alejamiento de alguno de los padres puede afectar las bendiciones eternas del hijo. En cuanto a esto, es importante recordar que la dignidad personal sigue siendo el factor más importante. Los Santos de los Últimos Días creemos que:

«Los hombres serán castigados por sus propios pecados, y no por la transgresión de Adán».

En otras palabras, los hijos no tendrían porqué perder sus bendiciones eternas por las acciones de sus padres.  El élder Tad R. Callister también declaró:

«No hay ninguna fuerza externa, ni acontecimiento ni persona —ni pecado, ni muerte, ni divorcio— que pueda evitar que alcancemos la exaltación, siempre y cuando guardemos los mandamientos de Dios».

Eso significa que ni el divorcio ni los errores de los padres condena eternamente a sus hijos.

¿Y si un hijo no desea estar con uno de sus padres en la eternidad?

Dios no obligará a nadie a permanecer eternamente en una relación dañina o injusta. Imagen: iStock

Esta es quizá una de las preguntas más delicadas. Tristemente hay hijos que crecen en hogares marcados por el abuso, el abandono o relaciones traumáticas y sienten angustia al pensar en la eternidad.

En cuanto a esto, la Iglesia de Jesucristo no enseña que Dios obligará a alguien a permanecer eternamente en una relación dañina o injusta. De hecho, sabemos que Dios es perfectamente justo y misericordioso. Entonces, ¿cuál es Su portura en esta situación?

Una publicación en la revista «New Era» de agosto de 2015 aconseja:

«El Padre Celestial los ama por completo y desea lo mejor para ustedes, tanto ahora como en la eternidad. Si guardan sus convenios, sus relaciones en la vida venidera serán justas y correctas».

Aunque no se han revelado todos los detalles sobre cómo se resolverá esta situación particular en la eternidad, lo que sí sabemos es que el Señor conoce perfectamente nuestra realidad y al final, Él aplicará el juicio conveniente para que descansemos de ciertas situaciones familiares complejas en la eternidad si le somos fieles.

Un recordatorio importante

Aunque te divorcies de tu pareja, jamás te podrás separar de tus hijos si te mantienes fiel. Imagen: Freepik

Así como esas hay muchas dudas que podríamos tener en cuanto al impacto eterno de un divorcio, pero lo más importante que debemos saber es que nuestro valor eterno no depende de las decisiones de otras personas.

Tu relación con Dios y tu fidelidad a tus convenios sí importan. El Señor conoce las historias que nadie más entiende completamente, y aunque quizá hoy hallan preguntas sin responder, podemos hallar paz al saber que Dios desea salvar y sanar a las familias, no destruirlas.

Aunque te separes de tu pareja, jamás te podrás separar de tus hijos si te mantienes fiel a tus promesas hechas con Dios.

Fuentes: FAIR, New Era agosto 2015, Add Faith

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