La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días dio un paso importante para fortalecer sus operaciones en América Latina con la dedicación de la ampliación del centro de distribución y de la planta de Beehive Clothing México, un proyecto que busca responder al crecimiento sostenido de la Iglesia en el país y mejorar el suministro de materiales y ropa sagrada para los miembros.

La ceremonia fue presidida por Sean Douglas, segundo consejero del Obispado Presidente, quien dedicó las instalaciones acompañado por el élder José Luis Alonso, de la Presidencia del Área México; Netza Salinas, director de Asuntos Temporales del Área México; y decenas de empleados que forman parte de las operaciones de manufactura y distribución.

Una ampliación para acompañar el crecimiento de la Iglesia

El obispo Douglas, el élder José Luis Alonso, de la presidencia de Área; Netza Salinas, director de asuntos temporales; Kurt Romney, director ejecutivo global del departamento de Administración de Materiales; Maree Baez, gerente de operaciones internacionales de Beehive Clothing, Carmen Estrada, gerente de Beehive Clothing México; y Samuel Gallegos, gerente del Centro de Distribución. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La expansión, cuya planificación comenzó hace aproximadamente una década, permitirá incrementar la capacidad operativa tanto de la planta de confección como del centro de distribución, facilitando el abastecimiento para México y otras regiones donde la Iglesia continúa creciendo.

Durante la dedicación, el obispo Douglas destacó el significado espiritual del lugar y su contribución a la misión de la Iglesia:

«Fui asignado por el Obispado Presidente para representarles bajo la dirección de la Primera Presidencia para dedicar este sitio especial… este sitio testifica de Cristo. Es un lugar importante en la obra de salvación, en poder participar cuando Dios está apresurando Su obra», expresó el obispo Douglas.

Sus palabras destacaron que estas instalaciones no solo cumplen una función logística, sino que también respaldan la labor de la Iglesia al servir a millones de miembros que participan en las ordenanzas del templo.

«Un aceleramiento de Su obra»

La expansión de la planta de ropa y del centro de distribución es importante para México por el notable crecimiento de miembros en el país. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El élder José Luis Alonso señaló que este proyecto representa mucho más que una expansión física de las operaciones.

“No solamente es una ampliación de la operación, sino que es un aceleramiento de Su obra con la finalidad de ayudar a los miembros y a los amigos de la Iglesia a venir a Cristo”.

Esa declaración pone de relieve cómo el fortalecimiento de la infraestructura de la Iglesia busca acompañar el aumento de congregaciones, templos y miembros en México, facilitando el acceso a los recursos necesarios para la adoración y el servicio.

Un lugar estratégico para la fábrica de ropa Beehive Clothing

Trabajadores sonríen para una foto en la planta de Beehive Clothing México. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Por su parte, Kurt Romney, director ejecutivo global del Departamento de Administración de Materiales de la Iglesia, explicó que México ocupa un lugar estratégico dentro de la red internacional de manufactura de Beehive Clothing.

Actualmente existen seis plantas de producción en el mundo: dos en Salt Lake City, una en Paraguay, una en Brasil, una en Filipinas y una en México.

Según Romney, estas instalaciones se ubican deliberadamente en regiones con una alta concentración de miembros para acercar la producción a quienes utilizan estos artículos.

Además, destacó que la ampliación responde al crecimiento que experimenta la Iglesia de Jesucristo en México y al aumento del número de templos en el país, lo cual refleja la dedicación de los miembros, evidente en la obra misional y en el recogimiento de Israel en esta parte de la viña del Señor.

Un proyecto con impacto para el futuro

Cerca de 200 colaboradores que trabajan en la planta de Beehive Clothing y el Centro de Distribución México, escuchan el mensaje del elder José Luis Alonso, de la presidencia de Área. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La ampliación del centro de distribución y de la planta de Beehive Clothing representa una inversión en la capacidad de la Iglesia para atender las necesidades de una membresía en constante crecimiento.

Al mejorar los procesos de manufactura y distribución desde México, estas instalaciones contribuirán a brindar un servicio más eficiente tanto a los miembros del país como a otras regiones del mundo.

Más allá de su importancia operativa, este proyecto simboliza el compromiso de la Iglesia por fortalecer los recursos que apoyan la adoración en los templos y el progreso de su obra en una de las áreas con mayor crecimiento de miembros.

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