Las primeras palabras de un personaje pueden decir mucho sobre su papel en una historia. En la Biblia, por ejemplo, la primera expresión directa de Dios registrada en Génesis es: «Haya luz». Desde el comienzo, el relato presenta a Dios como Creador y como aquel que tiene poder sobre Su creación.

Con esa idea en mente surge una pregunta interesante al comenzar a leer el Libro de Mormón: ¿cuál es la primera ocasión en que el texto registra directamente las palabras de Dios?

La respuesta es un convenio hecho con Nefi, un personaje importante del Libro de Mormón, al principio de la narración.

Dos oraciones en medio de una crisis

Nefi orando
Lprimera intervención de Dios citada directamente en el Libro de Mormón ocurrió con Nefi. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Libro de Mormón comienza con Lehi, padre de Nefi y profeta, preocupado por Jerusalén. Él ora a Dios por su pueblo y finalmente recibe la manifestación de abandonar Jerusalén con su familia y viajar al desierto. Poco después, Nefi también busca una respuesta.

Mientras su familia viaja por el desierto, sus hermanos mayores, Lamán y Lemuel, tienen dificultades para aceptar la decisión de abandonar Jerusalén. Nefi, por su parte, desea saber por sí mismo y pide al Señor que ablande su corazón para creer las palabras de su padre.

El resultado de ambas experiencias tiene ciertos paralelos. Tanto Lehi como Nefi buscan a Dios en un momento de dificultad, reciben revelación y son llamados a seguir un camino de oposición, pero con la promesa de una tierra prometida.

Sin embargo, hay una diferencia notable en la manera en que se registra cada experiencia.

En el caso de Lehi, Nefi explica que el Señor le mandó llevar a su familia al desierto. Pero cuando relata su propia experiencia, conserva directamente las palabras que recibió.

Y allí aparece lo que puede considerarse la primera intervención de Dios citada directamente en el Libro de Mormón.

Lo que Dios le dijo a Nefi

Dios hizo una promesa con Nefi de conducirlo a él y a su familia a una tierra prometida. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Después de que Nefi ora y recibe una manifestación, el Señor le hace una promesa. El centro del mensaje aparece en 1 Nefi 2:20:

«Y según guardéis mis mandamientos, prosperaréis y seréis conducidos a una tierra de promisión».

La promesa continúa explicando que esa sería una tierra preparada para ellos y «escogida sobre todas las demás tierras». El pasaje también incluye una advertencia relacionada con la rebelión y una promesa de que Nefi sería puesto como «gobernante y maestro» sobre sus hermanos.

Es un mensaje breve, pero contiene varios elementos que más adelante se convierten en temas fundamentales del registro de Nefi: obediencia, prosperidad, la tierra de promisión, rebelión, separación de la presencia del Señor y el papel de Nefi como líder y maestro.

El investigador Steven L. Olsen ha estudiado la importancia de estos convenios dentro del registro nefita. En su estudio sobre los convenios presentes en la obra de Nefi, identifica como temas centrales el convenio relacionado con el evangelio de Jesucristo, la tierra prometida y el pueblo del convenio.

Estos temas vuelven a aparecer, de una manera u otra, a lo largo de 1 y 2 Nefi.

Un convenio que se repite

El convenio que hizo Dios con Nefi también influyó en su pueblo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los aspectos más interesantes del estudio del investigador Olsen es observar cómo las palabras y expresiones del convenio no aparecen una sola vez.

Si leemos bien el Libro de Mormón, notaremos que expresiones como guardar los mandamientos, prosperar, tierra, rebelarse, ser separado, maldición y los caminos del recuerdo vuelven repetidamente a lo largo de los escritos de Nefi.

De esa manera, forman un vocabulario que conecta los acontecimientos históricos con sus enseñanzas y profecías. La palabra «prosperar», por ejemplo, aparece desde el comienzo vinculada a la promesa de ser guiados hacia una tierra de promisión.

Más adelante, cuando Nefi finalmente se separa de sus hermanos Lamán y Lemuel y comienza a establecer a su propio pueblo, describe las características de una sociedad que prospera.

En 2 Nefi 5 se habla de guardar los mandamientos, trabajar para obtener el sustento, preservar los registros sagrados, formar familias, defender al pueblo, construir utilizando los recursos disponibles, levantar un templo y establecer un gobierno.

Así vemos que el convenio que hizo Dios con él también influyó en la manera en que su pueblo organizó su vida.

Guardar los mandamientos o rebelarse: las dos partes del convenio

Las mujeres y guerras en el libro de mormón
Las promesas y las consecuencias están relacionadas con la obediencia a Dios y Sus mandamientos. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El convenio con Nefi no contiene únicamente promesas de bendición. También explica lo que sucede cuando las personas se rebelan contra Dios.

El Señor habla de ser separados de Su presencia y de sufrir una «maldición terrible». Palabras como rebelarse, ser separado, maldición y azote reaparecen a lo largo de 1 y 2 Nefi para describir las consecuencias de alejarse del convenio.

Este vocabulario ayuda a explicar la separación que más adelante se produce entre nefitas y lamanitas. El estudio realizado destaca que estas consecuencias no recaen sobre un grupo étnico específico. El texto relaciona las consecuencias espirituales con la obediencia o la rebelión.

Esto se vuelve aún más evidente en otras partes del Libro de Mormón. Por ejemplo, en Moroni 9:20, Mormón declara que la maldad de los nefitas había llegado a superar la de los lamanitas. También existen relatos de lamanitas que se convierten al Señor y cambian por completo su relación con Dios.

La idea central que presenta el convenio es clara: las promesas y las consecuencias están relacionadas con la respuesta de las personas ante Dios y Sus mandamientos.

Un pueblo definido por el convenio

El pueblo de Nefi «los nefitas» decidieron vivir bajo convenio con Dios. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El estudio también pone atención en la manera en que Nefi utiliza la idea de «pueblo».

En este contexto, la palabra no describe necesariamente solo a un grupo unido por lazos de sangre. Puede referirse también a una comunidad definida por su relación de convenio con Dios.

Esto ayuda a comprender las diferentes divisiones que aparecen en el Libro de Mormón y la importancia que tiene pertenecer al pueblo del Señor.

La familia de Lehi, por ejemplo, se presenta como parte de la casa de Israel. Su salida de Jerusalén está relacionada con la preservación de un pueblo y con las promesas hechas a sus antepasados.

Sin embargo, el Libro de Mormón también deja claro que la genealogía no es el único elemento que define la relación de una persona con Dios. La obediencia y el convenio siguen ocupando un lugar central.

¿Por qué Nefi dividió su registro entre 1 y 2 Nefi?

Nefi organizó deliberadamente su relato en torno al convenio que hizo con Dios. Imagen: ShutterStock

El estudio también plantea una pregunta que ha llamado la atención de algunos investigadores: ¿por qué Nefi terminó 1 Nefi exactamente donde lo hizo y comenzó 2 Nefi de la manera en que comienza?

Desde un punto de vista cronológico, la división puede parecer extraña. Después de todo, 2 Nefi continúa acontecimientos y conversaciones que vienen del final de 1 Nefi. Sin embargo, al analizar la situación desde la perspectiva del convenio, se revela la respuesta.

Ambos libros siguen la misma estructura y se desarrollan en paralelo. Ambos comienzan con una experiencia espiritual de Lehi relacionada con el convenio: la visión inicial en 1 Nefi 1 y las bendiciones finales en 2 Nefi 1-4.

Ambos relatos describen la separación entre el remanente fiel y la parte rebelde de la familia: en Jerusalén, en 1 Nefi, y entre los propios hijos de Lehi, en 2 Nefi 5. Ambos concluyen con citas y comentarios sobre las profecías de Isaías, vinculando todo con el mismo convenio.

Según el estudio, esta estructura indica que Nefi organizó deliberadamente su relato en torno al convenio que hizo con Dios.

Una nueva forma de leer el libro de Nefi

Antes de que Nefi narrara muchos de los grandes acontecimientos que conocemos, registró una promesas. Imagen: Venir a Cristo

Entender la importancia de este convenio puede cambiar la manera en que leemos el Libro de Mormón.

En lugar de ver el texto únicamente como una sucesión de acontecimientos históricos, viajes, conflictos familiares y profecías, podemos observar un hilo que une muchas de sus partes: la historia de un pueblo que vive bajo un convenio con Dios.

Desde el comienzo, Dios estableció una relación basada en promesas y responsabilidades con Nefi en el que Nefi escoge obedecer y guardar los mandamientos de Dios, y Dios a su vez promete guiarlo y bendecirlo.

La tierra prometida también forma parte de esa promesa y Dios aclara que la rebelión también tendrá consecuencias. Luego de eso, el resto de la historia de Nefi y su pueblo muestra, una y otra vez, cómo ese convenio siguió vigente.

Antes de que Nefi narrara muchos de los grandes acontecimientos que conocemos, registró una promesa. Y, a partir de ella, podemos conocer la historia de un pueblo que eligió vivir bajo un convenio con Dios. Cuando lees el Libro de Mormón desde esa perspectiva, su mensaje comienza a sentirse más personal.

Fuente: maisfe.org

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