Una nueva representación de Jesucristo ya forma parte del atrio del Centro de Conferencias de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en Salt Lake City, Utah.
La escultura, titulada “Cristo visita las Américas”, fue instalada hace aproximadamente seis semanas y pudo ser vista por primera vez por el público durante las primeras sesiones de la 196.ª Conferencia General semestral, celebradas el sábado 3 de octubre de 2026.
La obra reemplaza a la fuente que durante años ocupó este espacio y que resultó dañada por un terremoto ocurrido en 2020.
Un cambio pensado para centrar el espacio en Jesucristo

Bill Williams, director de Diseño de Templos y Proyectos Especiales de la Iglesia, explicó que el cambio respondió a dos razones, pero también representó una oportunidad para darle al atrio un enfoque más definido.
La nueva temática busca que quienes ingresen al Centro de Conferencias encuentren un espacio visualmente centrado en la vida y el ministerio del Salvador.

La escultura fue creada por el escultor Michael Hall y representa a Jesucristo mostrando las marcas de los clavos en Sus manos y muñecas, un detalle que recuerda Su sacrificio y Su Resurrección.
Sobre la obra también se encuentra una inscripción tomada de 3 Nefi 11:11, donde el Salvador declara:
«“Yo soy la luz y la vida del mundo”.»
El pasaje forma parte del relato del Libro de Mormón sobre la visita de Jesucristo a los habitantes de las Américas después de Su resurrección. La escultura busca representar precisamente ese momento en el que el Salvador se manifestó a Su pueblo y permitió que reconocieran que Él había vencido la muerte.
Una obra que recibirá a millones de visitantes

La nueva escultura también tendrá un papel importante en la celebración del Templo de Salt Lake que se realizará el próximo año.
Se espera que hasta 5 millones de personas visiten la Manzana del Templo durante esta celebración, que incluirá recorridos por el Centro de Conferencias.
Michael Hall, creador de “Cristo visita las Américas”, también es el escultor de otras obras recientemente instaladas en los terrenos de la Manzana del Templo, entre ellas “Jesucristo llevando la cruz” y “La Primera Visión”.
Durante las dos primeras sesiones de la Conferencia General de octubre, unas 34,438 personas tuvieron la oportunidad de contemplar por primera vez la nueva obra.
Más allá de reemplazar una antigua fuente, la instalación busca convertir este espacio en un recordatorio visual de la vida, el ministerio y la misión de Jesucristo, especialmente de Su Resurrección y de Su visita a las Américas.
