Este valioso texto, extraído de “Comforting Manifestations”, del sermón fúnebre del presidente Heber J. Grant en febrero de 1931, nos ofrece un poderoso testimonio de la importancia y la realidad de la obra en el mundo de los espíritus.

Feramorz L. Young, uno de los hijos de Brigham Young, sirvió una misión en México, donde murió y fue enterrado en el Golfo de México. Siempre me pareció extraño que un joven con toda la educación que tuvo y que había logrado un gran éxito, se nos fuera arrebatado…

Pensé que era una pena que hubiera fallecido mientras servía al Señor, con su fe y conocimiento y con toda la información que había obtenido.

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Horace G. Whitney fue uno de mis amigos más queridos y más cercanos en mi juventud. Horace tuvo un sueño después de la muerte de Feramorz en el que tuvieron una conversación.

En el sueño, Horace le preguntó qué estaba haciendo y recibió la siguiente respuesta:

“Estoy aquí trabajando Horace, con los desobedientes jóvenes y jovencitas de la Iglesia, que se están apartando del camino, y estoy tratando de devolverles la verdad a sus corazones.

Este es mi llamamiento y es mucho más importante de lo que hubiera sido haberme quedado en la tierra. Tengo una gran influencia en ellos”.

Creo que en su vida, Fera Young nunca se involucró en conversaciones inapropiadas. Si alguien empezaba a contar una historia así, se disculpaba y se retiraba. Nunca lo escuché pronunciar una mala palabra.

Si había un joven pulcro, agradable y absolutamente puro sobre la tierra, era él. Cuando falleció, su madre dijo que no podía recordar una palabra, pensamiento o acción en su vida que le causara tristeza o incomodidad.

¿Cuál es el resultado en la providencia del Señor? Una mujer se acercó a la hermana Young, la madre de Feramorz, con las fotografías de una amiga, una mujer muy hermosa, y le dijo:

“Sra. Young, no creo en nada de lo que le voy a decir. Esta amiga mía era la joven más noble y fina que jamás haya vivido. Ha venido a mí en esta ciudad de Salt Lake en tres situaciones diferentes en mis sueños, y me ha dado esta información: su fecha de nacimiento y su fecha de fallecimiento, y dijo que era suficiente para fuera registrada en el templo. 

Ella me dijo que su hijo, Feramorz L. Young, la convirtió, y que al convertirla también le propuso matrimonio. Me dijo: “Quiero que vayas donde la Sra. Young y le des esa información y testifiques de mi honestidad, virtud, integridad y vida recta, que haga la obra por mí y que me case con su hijo Feramorz L. Young por la eternidad’”.

La mujer que visitó a la Sra. Young dijo: 

“No creo una palabra de eso, pero la última vez que me visitó esta amiga mía, que fue la tercera vez, me dijo: “No hay nadie en Salt Lake que pueda hablar por mí, excepto tú. Eres la única persona que conozco en la ciudad de Salt Lake’”

Luego le dijo a la Sra. Young: 

“Puedo proporcionarle cualquier referencia que desee sobre mi persona y el lugar en donde vivía anteriormente. La última vez que esta joven vino a mí, me dijo: “Es mejor que vayas donde la señora Young y le des esta información, porque sino vendré y vendré hasta que lo hagas’”. 

Templo de Salt Lake

La mujer continuó: 

“No deseo que regrese; es muy extraño, y no creo en nada de esto”.

Esta hermosa jovencita fue sellada al hermano Young y estoy convencido de que mi querido amigo no se perdió de nada cuando murió en su juventud. 

Fuente: Meridian Magazine