El Elder M. Russell Ballard, un apóstol viviente, dio el discurso de graduación en BYU-Hawaii en diciembre de 2007,  donde él se maravilló de esta generación naciente y de toda la tecnología que se le ofrece.  El les recordó a los estudiantes que cuando el Presidente Hinckley estaba a cargo del Departamento de Asuntos Públicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida como los Mormones, el personal consistía de sólo una persona – él mismo. ¡Realmente hemos logrado mucho progreso desde entonces!

mormon-family-historyLa tecnología nos ha provisto de grandes y nuevas oportunidades, así como retos para el trabajo misional.  El Elder Ballard comentó:

“El Internet puede usarse para proclamar el Evangelio de Jesucristo y fácilmente puede usarse para comercializar la obscenidad y actividad inmoral de la pornografía.” (M. Russel Ballard, BYU-Hawaii, 15 de diciembre, 2007).

He oído que los dos temas más populares en la red son completamente opuestos: genealogía y pornografía.  Tenemos una herramienta tan efectiva a nuestra disposición en la Red Mundial.  ¿Cómo la usaremos para construir el reino?

El Elder Ballard continuó,

“Es de ustedes el mundo en el ciberespacio, teléfonos celulares que toman video, descargas de videos y tonos de llamada, redes sociales como “Facebook”, mensajes de texto y blogs, aparatos portátiles y archivos de sonidos (podcasts).”  El reto se presentó a nosotros cuando él preguntó “¿Cómo usarán estos inventos maravillosos?  Más directamente, ¿cómo los usarán para fomentar el trabajo del Señor?” (Ibid).

En unos minutos cualquiera puede crear un blog y empezar a compartir su testimonio.  En minutos cualquiera puede poner comentarios en un tablero de mensajes o fórums.  Hay tantos lugares en línea donde podemos visitar para recibir edificantes mensajes de ánimo así como también darlos.

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.” (Efesios 4:29).

Escoger cuidadosamente nuestras palabras es extremadamente importante ya que el lector no puede ver nuestra expresión facial o aún detectar cuando estamos bromeando o siendo sarcásticos.

Decida cual es su pasión y use sus talentos para edificar y bendecir a otros. 

“El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.” (Gálatas 6:6).

Por Trina Boice el 20 de febrero de 2008.