En una noche memorable en la que se reconoció la trayectoria de figuras influyentes de BYU, el presidente Dallin H. Oaks fue homenajeado con el prestigioso premio “Pilar del Valle”, otorgado por la Cámara de Comercio del Valle de Utah.

El evento, realizado el 14 de abril de este año en el Centro de Convenciones de Utah Valley en Provo, reunió a más de 700 asistentes y celebró no solo el legado, sino también el impacto colectivo de los presidentes de la Brigham Young University a lo largo de su historia.

Un reconocimiento a una vida de influencia

El presidente Dalin H. Oaks y su esposa, la hermana Kristen M. Oaks, observan su premio durante el evento «Pilar del Valle». Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

“Me siento honrado de estar entre las personas a las que homenajeamos hoy. Es un grupo distinguido y una buena causa”, expresó el presidente Oaks durante la velada.

Este reconocimiento no fue individual en su totalidad, sino que destacó a la presidencia de BYU como institución, reconociendo el papel que sus líderes han desempeñado en el desarrollo educativo, espiritual y social de los jóvenes del Valle de Utah durante más de un siglo.

El premio “Pilar del Valle” ha sido otorgado en años anteriores a figuras influyentes en la comunidad, pero en esta ocasión tuvo un significado especial al conmemorar también los 150 años de la Universidad Brigham Young.

Un legado que trasciende generaciones

Expresidentes de BYU o sus representantes aparecen en el escenario durante una ceremonia para honrar sus contribuciones, durante el evento «Pilar del Valle». Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

Además del presidente Oaks, durante la ceremonia se rindió homenaje también a otros presidentes de BYU más recientes, quienes han dejado una huella profunda en la vida de miles de estudiantes.

Entre ellos destacan:

  • Jeffrey R. Holland, presidente de BYU de 1980 a 1989.
  • Rex E. Lee, presidente de BYU de 1989 a 1995.
  • Merrill J. Bateman, presidente de BYU de 1996 a 2003.
  • Cecil O. Samuelson, presidente de BYU de 2003 a 2014.
  • Kevin J Worthen, presidente de BYU de 2014 a 2023.
  • Shane Reese (actual presidente de BYU).

El actual presidente de la universidad, Shane Reese, habló en representación de todos los presidentes anteriores de BYU y destacó especialmente el papel del presidente Oaks en el crecimiento de la institución.

Entre las contribuciones más notables del presidente Oaks a BYU se encuentra la fundación de la Facultad de Derecho de BYU, hoy considerada una de las mejores del país.

Un vínculo único con BYU y su comunidad

El presidente Dallin H. Oaks de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se pone de pie para el Juramento de Lealtad durante el evento Pilar del Valle de Utah. Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

Uno de los aspectos más llamativos que se destacó durante el discurso del presidente Shane Reese fue la conexión personal del presidente Oaks con BYU ya que él no solo fue su presidente, sino también vivió diferentes etapas allí, entre ellas fue:

  • Estudiante de la BYU.
  • Líder estudiantil en su juventud.
  • Residente de Provo durante sus años formativos.
  • Y actualmente presidente de la junta directiva de la BYU.

«Que yo sepa, [el presidente Oaks] es el único presidente de BYU que [ha vivido todas esas etapas]», señaló el presidente Reese.

Esta trayectoria refuerza la idea de que la influencia del presidente Oaks en BYU no ha sido solo administrativa, sino personal y generacional.

Un momento simbólico que emocionó a todos

Keith Vorkink habla durante el evento Pilar del Valle de Utah de la Cámara de Comercio de Utah Valley. Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

Aunque el enfoque principal del evento fue el reconocimiento a estos presidentes de BYU, uno de los momentos más memorables de la noche fue protagonizado por Cosmo, la mascota de BYU.

En un gesto simbólico y emotivo, Cosmo se acercó al presidente Oaks, colocó sus manos sobre sus hombros, se inclinó en un gesto de reverencia y simuló “entregarle” su cabeza, como señal de honor y respeto hacia el ahora presidente de la Iglesia de Jesucristo.

Ese momento fue muy especial, ya que el propio presidente Oaks se disfrazó de Cosmo durante su tiempo como presidente de BYU en 1979.

Ahora, luego de varios años, el reencuentro del presidente Oaks con el Cosmo actual fue un instante que trajo varios recuerdos de su historia en BYU y también causó sonrisas y aplausos entre los asistentes.

Los Jóvenes Embajadores de BYU se presentan durante el evento Pilar del Valle de Utah en el Centro de Convenciones del Valle de Utah en Provo, Utah. Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

Esta velada también incluyó presentaciones artísticas, como la interpretación de «I’m Still Standing» por el grupo de canto y danza de la Universidad Brigham Young «Young Ambassadors», además de un video conmemorativo que repasó la historia y el impacto de BYU.

A lo largo del evento, también se destacó constantemente el lema de la universidad:

«Entra para aprender, sal para servir».

Lo cual recordó que la educación en BYU no solo busca el desarrollo académico, sino también la formación espiritual y el servicio a los demás.

Más que un premio

El actual presidente de la Universidad Brigham Young, Shane Reese, habla durante el evento Pilar del Valle de la Cámara de Comercio de Utah Valley. Imagen: Brian Nicholson, Deseret News

El premio «Pilar del Valle» no solo reconoce logros pasados, sino que resalta una misión continua de formar personas que influyan positivamente en el mundo y es por eso que el presidente Oaks fue reconocido, porque su servicio no solo tuvo un alcance en los jóvenes de aquel tiempo sino que continúa vigente.

Más que una premiación, la noche del evento fue un recordatorio de que el liderazgo basado en la fe, la educación y el servicio puede dejar una huella duradera.

Y en medio de premios, discursos y homenajes, quedó claro que el verdadero legado no está en los títulos sino en las generaciones que continúan adelante gracias al impacto que dejamos en el presente.

Fuente: Deseret News

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