El presidente del distrito de Mwanza, Tanzania, Michael Itongwa, y su esposa, la hermana Jessica Itongwa, abren un grifo de agua en uno de los ocho puntos de agua cuya construcción fue financiada por la Iglesia en colaboración con Water for Good. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Miles de personas en comunidades rurales de distintas partes del mundo están siendo beneficiadas por proyectos de agua potable impulsados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Desde la instalación de nuevos depósitos de agua en la Polinesia Francesa hasta la construcción de sistemas de abastecimiento en Tanzania y la donación de bebederos en escuelas de Jamaica, estas iniciativas buscan mejorar la calidad de vida de familias que enfrentan dificultades para acceder a este recurso esencial.
Para la Iglesia de Jesucristo, estos esfuerzos también representan una manera de poner en práctica las enseñanzas de Jesucristo mediante el servicio al prójimo.
Polinesia Francesa: agua para miles de habitantes
Miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y de la comunidad en Taha’a, Polinesia Francesa, posan el 6 de octubre de 2026 junto a los nuevos tanques de agua instalados en la isla. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Durante años, los residentes de la isla de Taha’a, en la Polinesia Francesa, enfrentaron problemas con la irregularidad del suministro de agua. Para contribuir a solucionar esta situación, la Iglesia financió nuevos depósitos de almacenamiento en Hurepiti y mejoras en parte de la red de abastecimiento de la aldea de Faaaha, un proyecto que beneficiará a miles de habitantes.
La infraestructura fue entregada oficialmente a las autoridades locales el 6 de octubre de 2026. Durante la ceremonia, el élder Manea Tuahu, Setenta de Área, destacó que la iniciativa fue posible gracias a la colaboración entre las autoridades municipales, equipos técnicos, familias y voluntarios de la Iglesia.
“El servicio no es simplemente un acto humanitario; es una expresión de nuestra fe y de nuestro compromiso de seguir el ejemplo de Cristo, quien dedicó su vida a bendecir, sanar y brindar alivio”, expresó.
De izquierda a derecha, el alcalde de Faaaha, Terii Rupea; el alcalde de Taha’a, Martial Teroroiria; el élder Manea Tuahu, Setenta de Área; y el presidente de la Estaca Bora Bora Tahití, Moana M. Teriipaia, participan en el corte ceremonial de lei durante la entrega de un proyecto de agua en Taha’a, Polinesia Francesa. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Por su parte, el alcalde de Taha’a, Martial Teroroiria, recordó la importancia que tiene el acceso al agua para el desarrollo de las comunidades.
“El agua es vida. Es esencial para nuestras familias, nuestras escuelas, nuestros servicios públicos, nuestros negocios y todas nuestras actividades diarias”, señaló.
El municipio asumirá la operación y el mantenimiento de los nuevos sistemas para garantizar que continúen beneficiando a las próximas generaciones.
Tanzania: energía solar para llevar agua potable
El presidente del distrito de Mwanza, Tanzania, Michael Itongwa, sostiene la Antorcha Uhuru como gesto de agradecimiento del gobierno de Tanzania por la implementación del proyecto de agua por parte de la Iglesia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
En Tanzania, la Iglesia trabaja junto con la organización Water for Goodpara mejorar el acceso al agua potable en distintas comunidades rurales.
Uno de los proyectos se desarrolla en la región del lago Victoria, entre Bukene e Imesela, e incluye estaciones de bombeo alimentadas por energía solar, pozos, bombas, tanques de almacenamiento y puntos de distribución de agua.
Como reconocimiento a estos esfuerzos, el 20 de agosto de 2026 representantes de la Iglesia y Water for Good fueron invitados a participar en el recorrido de la Antorcha Uhuru, una tradicional actividad nacional de Tanzania.
La Iglesia de Jesucristo se unió con la organización Water for Good para hacer posible esta ayuda. Imagen: Borgen Magazine
Durante el evento, Michael Itongwa, presidente del Distrito Mwanza Tanzania de la Iglesia de Jesucristo, destacó que la ayuda humanitaria está dirigida a todas las personas, independientemente de sus creencias.
“Todos somos hijos e hijas del mismo Padre Celestial. El deseo de nuestros corazones es llegar a todos Sus hijos, sin importar su raza, religión, origen social o político, y ayudarlos a mejorar sus vidas, tal como lo hizo nuestro Salvador durante Su ministerio terrenal”, declaró.
La organización Water for Good también agradeció el apoyo de la Iglesia a sus esfuerzos para enfrentar los problemas de acceso al agua y saneamiento.
Jamaica: agua para las escuelas
Imagen: Manos Unidas
En Jamaica, la Iglesia de Jesucristo apoyó una iniciativa destinada a mejorar la hidratación y el bienestar de los estudiantes. Durante octubre de 2026, colaboró con la donación de bebederos y botellas reutilizables para ocho escuelas, como parte de un proyecto de Hydrate Caribbean.
Esta organización, lanzada en junio, busca instalar estaciones de agua potable donde los estudiantes puedan rellenar sus botellas durante la jornada escolar.
Además de facilitar el acceso al agua, la iniciativa promueve hábitos saludables y el uso de recipientes reutilizables en las comunidades educativas.
Una forma de seguir el ejemplo de Jesucristo
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Estos proyectos forman parte de los esfuerzos humanitarios que la Iglesia desarrolla en diferentes países para atender necesidades básicas y apoyar a las comunidades.
Aunque cada proyecto responde a necesidades diferentes, todos comparten el propósito de brindar ayuda práctica a las personas y mejorar sus condiciones de vida.
Para quienes participan en estas iniciativas, llevar agua potable a una comunidad no significa únicamente construir infraestructura, sino también ofrecer mejores oportunidades para las familias, los estudiantes y las futuras generaciones.
Como recordó el élder Tuahu, servir a los demás es una manera de expresar la fe y seguir el ejemplo del Salvador.