El 19 de septiembre de 2026, cerca de 500 personas se reunieron en Sant Cugat del Vallès para participar en la ceremonia de la palada inicial del Templo de Barcelona, España, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El momento marcó oficialmente el inicio de la construcción del segundo templo de la Iglesia en España. Al evento asistieron miembros de la comunidad, representantes de organizaciones no gubernamentales y líderes religiosos. Además, la ceremonia fue transmitida a congregaciones de España, Andorra y el sur de Francia.

Para muchos Santos de los Últimos Días, sin embargo, aquella ceremonia representó mucho más que el comienzo de una obra de construcción. Después de años de desplazamientos para asistir al templo, tener una Casa del Señor más cerca de casa representa una nueva oportunidad para acercarse a Dios y encontrar paz y guía.

Un templo más cerca de casa

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Durante años, asistir al templo ha requerido largos viajes para muchos miembros de España.

Natalia Santidrián Bernal recuerda que, cuando era joven, viajaba aproximadamente cuatro horas en autobús desde Zaragoza hasta Madrid para asistir al Templo de Madrid, España, que fue dedicado en 1999.

Ahora, décadas después, pudo estar presente en el comienzo de la construcción de un nuevo templo, esta vez mucho más cerca de la región donde creció.

Una experiencia similar marcó la vida de Maria dels Àngels Fernández. Cuando sus padres se unieron a la Iglesia, su familia viajaba alrededor de 12 horas en autobús hasta Zollikofen, Suiza, para llegar al templo. Allí participaron en ceremonias sagradas que, según las creencias de los Santos de los Últimos Días, permiten que las familias puedan estar unidas más allá de esta vida.

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Ese recuerdo permaneció con ella durante años. Por eso, ver que ahora se construirá un templo en Barcelona tiene un significado especial.

“Tener un templo aquí es un sueño increíble que se ha hecho realidad”, dijo Maria.

El Templo de Barcelona, España, estará ubicado en Sant Cugat del Vallès, un municipio al norte de Barcelona. El templo contempla un edificio de dos plantas de aproximadamente 2,555 metros cuadrados, construido sobre un terreno de 2,2 hectáreas.

Además del templo, los terrenos incluirán un hostal para los participantes, un centro de llegada, un centro de distribución y amplias áreas ajardinadas.

Actualmente, Europa cuenta con 25 templos, de los cuales 12 están en funcionamiento y los demás se encuentran anunciados, en construcción o en renovación.

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Para los Santos de los Últimos Días, los templos son lugares sagrados donde realizan convenios con Dios y participan en ceremonias que consideran esenciales para fortalecer a las familias y acercarse más a Jesucristo.

Por eso, la cercanía del nuevo templo no se trata solamente de reducir horas de viaje. Para Natalia, el templo es también un lugar al que acude cuando necesita dirección.

“Siempre que necesito ayuda del cielo, intento ir al templo”, explicó.

Con el nuevo templo, esa posibilidad estará más al alcance de miembros de España, Andorra y algunas zonas de Francia.

“No puedo creer que esté tan cerca”

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Para Maria, el nuevo templo tendrá un significado todavía más personal.

Actualmente vive a unos 25 minutos del lugar donde se construirá la Casa del Señor. Pensar que algo que durante años requirió viajes de muchas horas pronto estará tan cerca de su hogar todavía le resulta difícil de asimilar.

“No puedo expresar lo que significará para mí tener el templo a 25 minutos de mi casa. Todavía no me lo creo”, dijo.

Para ella, la construcción del templo representa un privilegio y una oportunidad que también beneficiará a las próximas generaciones.

El templo también tiene un significado particular para Maria y su esposo, Jordi Walter Lacuey, debido a su conexión con Cataluña.

Jordi explicó que la región posee una identidad cultural particular dentro de España y que la presencia de un templo tendrá un significado que va más allá de lo espiritual.

“Estamos en un lugar muy especial, donde la cultura es algo distinta del resto de España, y tener aquí un templo entre nosotros, aparte de lo que significa espiritualmente, también tiene connotaciones culturales”, comentó.

Una Casa del Señor para las próximas generaciones

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

En España viven actualmente unos 72,000 miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, organizados en aproximadamente 150 congregaciones.

La ceremonia de la palada inicial del Templo de Barcelona reunió a miembros que han esperado durante años por este momento, pero también representa algo para quienes todavía no han nacido.

El templo que hoy comienza a construirse será un lugar de adoración para futuras generaciones de Santos de los Últimos Días.

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El élder James W. McConkie III, Setenta Autoridad General y consejero de la Presidencia del Área Europa Central, ofreció la oración de la palada inicial.

Durante sus palabras, explicó que los Santos de los Últimos Días suelen referirse al templo como la Casa del Señor, un lugar donde el cielo y la tierra se encuentran.

También expresó su esperanza de que el Templo de Barcelona sea construido y dedicado de manera que las personas puedan sentir esa verdad y acercarse a un lugar donde Dios el Padre y Jesucristo puedan estar presentes de una manera perceptible.

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El élder McConkie también hizo referencia a la historia y las características de Barcelona, describiéndola como una ciudad asociada con la cortesía, la hospitalidad, la amistad, la generosidad y la belleza.

Desde esa perspectiva, señaló que la Casa del Señor puede ayudar a desarrollar esas mismas cualidades en la vida de quienes adoran en ella.

La ceremonia de la palada inicial, entonces, no solo señaló el inicio de una construcción.

Para quienes estuvieron allí, fue el comienzo de una etapa en la que el acceso al templo será diferente para miles de Santos de los Últimos Días.

Y para quienes durante años tuvieron que viajar horas para llegar a una Casa del Señor, quizá una de las mayores diferencias será algo bastante sencillo: el templo estará mucho más cerca de casa.

Fuente: news-europe.churchofjesuschrist.org

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