Después del fuerte terremoto que sacudió varias zonas de Venezuela, muchos comenzaron a trabajar para apoyar a las familias afectadas.
Entre ellos también se encuentran los misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quienes, además de encontrarse a salvo, han salido a servir a sus comunidades.
Con chalecos de ayuda y el deseo de tender una mano, los misioneros han colaborado en distintas labores de apoyo, recordando que el discipulado también se vive al aliviar las cargas de los demás.
Servir incluso en medio de la dificultad

En momentos de incertidumbre, una acción sencilla puede brindar esperanza. Mientras las comunidades comienzan a recuperarse, los misioneros han participado en esfuerzos para ayudar a quienes enfrentan las consecuencias del sismo, trabajando junto a miembros de la Iglesia y líderes locales.
Su servicio refleja una enseñanza constante del Evangelio. Seguir a Jesucristo significa estar presentes cuando alguien necesita ayuda, ofreciendo tiempo, esfuerzo y disposición para bendecir la vida de otras personas.

El servicio de los misioneros va mucho más allá de compartir un mensaje. En situaciones como esta, también encuentran oportunidades para consolar, escuchar y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.
El amor de Cristo muchas veces se manifiesta a través de personas dispuestas a servir, y eso es precisamente lo que estos jóvenes están procurando hacer en Venezuela mientras apoyan a las comunidades afectadas.
Levantar a otros es parte del Evangelio

Las imágenes de los misioneros colaborando tras el terremoto recuerdan que el Evangelio de Jesucristo también se vive mediante actos de servicio. Allí donde existe una necesidad, siempre puede haber alguien dispuesto a ayudar.
Desde Venezuela, estos misioneros nos recuerdan que, aun en medio de las dificultades, siempre hay manos dispuestas a levantar, consolar y compartir la luz de Jesucristo.
Mientras el país continúa recuperándose, nuestras oraciones están con nuestros hermanos y misioneros venezolanos, así como con todas las personas y familias afectadas por este terremoto.
