La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días informó el fallecimiento del élder W. Mark Bassett, quien murió el 11 de mayo de 2026 a los 59 años a causa de una lesión cerebral traumática mientras se encontraba junto a su familia en St. George, Utah.
La noticia fue dada a conocer a través de una declaración oficial publicada por la Sala de Prensa de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Un líder vinculado a la obra misional

Desde abril de 2016, el élder Bassett sirvió como Setenta Autoridad General y, al momento de su fallecimiento, se desempeñaba como Director Ejecutivo del Departamento Misional de la Iglesia, supervisando la obra misional en todo el mundo.
Su servicio coincidió con uno de los períodos de mayor crecimiento misional de los últimos años, marcado por un aumento histórico en el número de jóvenes y adultos que decidieron servir misiones.
La Iglesia de Jesucristo destacó que será recordado por «su gran fe y su dedicado servicio al Señor Jesucristo», así como por el amor y la influencia que dejó en miles de misioneros alrededor del mundo.
Un mensaje final para los misioneros

Pocos días antes de su fallecimiento, el élder Bassett participó en un devocional para misioneros en el Centro de Capacitación Misional de Provo, Utah. Allí compartió un mensaje centrado en invitar a las personas a acercarse a Jesucristo.
Durante esa reunión, expresó:
«Invitar a todos a venir y hacer todo lo posible para ayudarlos a entrar por esta hermosa puerta que conduce a la vida eterna».
Quienes lo conocieron recuerdan que esa invitación resumía la manera en que vivió su ministerio: con dedicación, cercanía y amor por las personas.
Un legado de servicio y fe

A lo largo de los años, el élder Bassett participó en numerosas asignaciones relacionadas con la obra misional y el fortalecimiento de los miembros de la Iglesia. Su liderazgo dejó huella especialmente entre los jóvenes misioneros, quienes constantemente escuchaban de él mensajes de fe, esperanza y compromiso con Jesucristo.
La Iglesia de Jesucristo también expresó su apoyo y cariño hacia su familia en este difícil momento, especialmente a su esposa Angela, sus hijos y sus nietos.
Un recordatorio de una vida dedicada al Evangelio

La partida del élder Bassett deja tristeza entre muchos miembros de la Iglesia de Jesucristo, pero también gratitud por una vida dedicada al servicio. Su ejemplo refleja cómo una persona puede influir silenciosamente en miles de vidas al seguir a Jesucristo con constancia y amor.
Para muchos misioneros y miembros alrededor del mundo, su legado permanecerá no solo en los llamamientos que tuvo, sino en la manera en que enseñó a servir con el corazón.
Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org
