Pregunta
Si Jesucristo realizó una Expiación infinita y eterna por los hijos de Dios en todas Sus creaciones, surge una pregunta interesante: ¿Satanás fue expulsado únicamente a la Tierra? Y, si fuera así, ¿podría eso explicar por qué nuestro mundo parece estar tan marcado por la maldad?
Las Escrituras nos enseñan que Dios ha creado «incontables mundos» (Moisés 1:33) y que la Expiación de Jesucristo es infinita y eterna. Esto puede llevarnos a preguntarnos qué papel tiene Satanás en esas otras creaciones y si su influencia está limitada a nuestro planeta.
Respuesta

Para responder esta pregunta, debemos partir desde lo que sabemos.
Las Escrituras enseñan claramente que Satanás fue expulsado de la presencia de Dios y que vino a la Tierra para tentar y engañar a los hijos de Dios. Sin embargo, no existe una doctrina oficial que enseñe que Satanás fue enviado exclusivamente a nuestro planeta o que su influencia esté limitada únicamente a la Tierra.
Eso no significa que la pregunta sea incorrecta, sino que, por ahora, no tenemos suficiente información revelada al respecto. Lo que sí sabemos sobre Satanás es el relato que comienza antes de la creación de la Tierra.
En ese entonces, Lucifer se rebeló contra el plan de nuestro Padre Celestial porque buscaba quitar a los hijos de Dios su capacidad de elegir. Después de su rebelión, él y los espíritus que lo siguieron fueron expulsados de la presencia de Dios. El Señor declaró:
«Y llegó a ser Satanás, sí, el diablo, el padre de todas las mentiras, para engañar y cegar a los hombres».

El libro de Apocalipsis también describe esta batalla premortal:
«Y hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón».
Después de ser expulsado, Satanás comenzó su labor de oposición en la Tierra. Desde Adán y Eva, su objetivo ha sido engañar, tentar y alejar a los hijos de Dios de Jesucristo. Por eso, las Escrituras hablan específicamente de Satanás descendiendo a la Tierra.
Apocalipsis 12:12 declara:
«¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros».
Pero que las Escrituras hablen de su presencia en la Tierra no significa necesariamente que este sea el único lugar donde puede ejercer influencia.
¿Fue la Tierra el único mundo que rechazó a Jesucristo?

Aquí aparece otra idea que durante años ha generado dudas en cuanto a este tema: la Tierra habría sido el único mundo lo suficientemente malvado como para rechazar y crucificar al Salvador.
Si estudiamos las Escrituras notaremos que sí dejan claro que Jesucristo vino a esta Tierra, fue rechazado por muchos y finalmente fue crucificado. Pablo escribió:
«Porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria».
Pero aunque esto sea cierto, no sabemos qué ocurrió en los demás mundos creados por Dios. El Señor simplemente no ha revelado esos detalles.
Y aunque la Tierra fuera única por haber rechazado y crucificado al Salvador, tampoco significaría necesariamente que Satanás sea la razón por la que nuestro planeta es particularmente malvado.
Satanás puede tentar, pero no puede obligarnos

Imagen: Record TV
Quizás esta sea una de las partes más importantes que debemos considerar en cuanto a la pregunta.
Es fácil mirar nuestro mundo actual, ver violencia, injusticia, inmoralidad o sufrimiento y pensar que Satanás tiene un poder enorme sobre nosotros. Sin embargo, el evangelio restaurado enseña que nuestro albedrío es un don personal, y nadie, ni siquiera Dios, puede manipular.
Satanás puede tentar y engañar, pero no puede obligarnos a elegir el mal. El presidente James E. Faust enseñó:
«El temor al poder de Satanás no debe paralizarnos. Él no puede ejercer poder sobre nosotros a menos que se lo permitamos».
Esto significa que la maldad que existe en el mundo no puede atribuirse únicamente a Satanás. Cada persona sigue siendo responsable de sus propias decisiones.
Algo más que también es importante recordar es que, a pesar de toda la maldad, esta misma Tierra también ha sido escenario de una gran cantidad de fe y bondad. Aquí vivieron nuestros primeros padres y muchos otros profetas. Aquí nació Jesucristo, realizó milagros, enseñó Su evangelio, sufrió en Getsemaní, murió en la cruz y resucitó.
Aquí también se restauró el evangelio de Jesucristo, el sacerdocio y las ordenanzas que preparan a los hijos de Dios para regresar a Su presencia. Por eso, quizá no solo debamos centrarnos en lo negativo, sino también mirar nuestro planeta como un lugar central dentro del plan de salvación de Dios.
Lo que sabemos y lo que todavía no sabemos

En última instancia, la pregunta sobre si Satanás fue expulsado exclusivamente a la Tierra nos recuerda que no todas las preguntas han recibido todavía una respuesta revelada.
Sabemos que Dios ha creado muchos mundos, sabemos que Jesucristo es el Salvador y que Su Expiación es infinita y eterna, sabemos que Satanás se rebeló contra Dios, fue expulsado de Su presencia y busca engañar a Sus hijos. Y también sabemos que cada uno de nosotros conserva la capacidad de elegir.
Lo que aún no sabemos es si la influencia de Satanás está limitada únicamente a la Tierra. Hasta que el Señor revele más, podemos dejar esa pregunta abierta.
Por mientras debemos recordar que no importa cuán grande parezca la maldad en nuestro mundo, la Expiación del Salvador es mayor. Su poder alcanza a cada uno de nosotros y ofrece arrepentimiento, perdón, resurrección y vida eterna.
En otras palabras, quizá no sepamos exactamente dónde comienza o termina la influencia de Satanás, pero sí sabemos quién tiene la victoria final: Jesucristo.
Fuente: Ask Gramps
