Para muchas personas fuera de Utah, la familia The Osmonds es conocida por su música y sus décadas en televisión. Pero dentro de la cultura de La Iglesia de Jesucristo, los Osmond representan algo más.
Durante generaciones, fueron vistos como una familia públicamente comprometida con su fe, sus valores familiares y una imagen positiva dentro del entretenimiento.
Ahora, los Osmond vuelven a ser noticia, aunque esta vez no por música o televisión. David Osmond anunció un nuevo proyecto que busca transformar una de las entradas más conocidas del cañón de Provo en un enorme espacio para conciertos, reuniones y actividades al aire libre.
El proyecto llevará el nombre de “Vesper Amphitheater” y estaría ubicado en una antigua zona minera cerca del cañón, en Utah. La propuesta incluye un anfiteatro de gran tamaño, villas tipo resort, restaurantes, senderos y espacios recreativos que funcionarían durante todo el año.
Un lugar Santos de los Últimos Días

Para muchas familias de Utah, el cañón de Provo no es simplemente un paisaje bonito. Es un lugar lleno de recuerdos como campamentos, actividades de barrio y caminatas familiares forman parte de la experiencia de miles de miembros.
Además, la zona se encuentra cerca de lugares muy reconocidos para los Santos de los Últimos Días, como Brigham Young University y el Templo de Provo, Utah.
Por eso, David Osmond explicó que este proyecto tiene un significado muy personal para él. Según comentó durante la presentación oficial, la idea nació del deseo de recuperar un espacio que por décadas fue utilizado como mina y convertirlo en algo que conecte nuevamente a las personas con la belleza del cañón.
La intención del proyecto no es expandir la urbanización dentro del cañón, sino restaurar un terreno que ya había sido alterado durante más de cien años.
Un anfiteatro rodeado de montañas

Las imágenes conceptuales del proyecto muestran un enorme escenario con vista directa hacia el Monte Timpanogos, una de las montañas más emblemáticas de Utah. Según los planes iniciales, el lugar podría recibir alrededor de 20 mil personas durante verano y unas 8 mil en configuración de invierno.
David Osmond explicó que, después de haber pasado gran parte de su vida sobre escenarios, pocas veces había visto un fondo tan impresionante como el que ofrece el cañón Provo de forma natural.
La propuesta busca que la naturaleza sea parte central de la experiencia y no simplemente un escenario decorativo.
El proyecto también contempla la restauración de aproximadamente miles de metros de terreno y la creación de senderos conectados para caminatas y recreación. Los organizadores aseguraron además que trabajarán para proteger zonas del río Provo y mantener espacios destinados a la pesca y actividades al aire libre.
“Somos cuidadores de esta tierra”

Uno de los temas que más se repitió durante el anuncio fue la preocupación por el impacto ambiental. David Osmond reconoció que muchas personas sienten un cariño especial por EL cañón de Provo y aseguró que entienden la responsabilidad que implica intervenir un lugar tan valorado.
Por eso, el equipo detrás de Vesper aseguró que el proyecto incluiría medidas para reducir contaminación sonora, proteger la visibilidad nocturna del cielo y mantener armonía con el entorno natural.
Esa idea de cuidar la creación conecta mucho con principios que frecuentemente enseñan los líderes de la Iglesia sobre la responsabilidad de ser buenos administradores de la tierra.
La visión del proyecto intenta mostrar que el entretenimiento y el respeto por la naturaleza no necesariamente tienen que competir entre sí.
El significado detrás de “Vesper”

David Osmond explicó que la palabra “vesper” hace referencia al momento del atardecer, esa hora tranquila antes de que termine el día.
Para él, representa justamente la idea que quieren transmitir con el proyecto: un lugar para detenerse, compartir y conectar con otras personas.
Y aunque todavía quedan procesos de aprobación, preguntas ambientales y desafíos logísticos por resolver, el anuncio ya empezó a generar conversación entre residentes de Utah, amantes de la música y miembros de la Iglesia que crecieron viendo a la familia Osmond como parte importante de la cultura del estado.
Si todo avanza según lo planeado, la construcción podría comenzar la próxima primavera.
Fuente: KSL.com
