Durante siglos, miles de artistas han intentado representar el rostro de Jesucristo. Algunos lo mostraron como un rey glorioso, otros, como el hombre adolorido en la cruz. Pero hay un pintor surcoreano que decidió hacer una pregunta distinta: ¿cómo quiere Cristo que las personas lo vean?

Esa pregunta cambió por completo su carrera.

Se trata de Yongsung Kim, un artista cristiano cuyas pinturas han dado la vuelta al mundo y han conmovido a millones de personas. Sus obras aparecen en hogares, iglesias, publicaciones cristianas e incluso son muy conocidas entre los miembros de la Iglesia de Jesucristo.

Lo interesante es que, para Yongsung, pintar nunca ha sido solo una profesión. Él mismo afirma que cada proyecto de arte comienza y termina de la misma manera: con una oración.

El inicio de cada pintura

Jesucristo alegre
Yogsung Kim siempre empieza con una oración antes de iniciar sus obras. Imagen: Yongsung Kim

Yongsung Kim ha contado que, cuando era joven, oró para preguntarle a Dios qué quería que hiciera con su vida. Según su propio testimonio, sintió una clara respuesta: debía usar el talento que había recibido para acercar a las personas a Cristo.

Desde entonces desarrolló una costumbre que mantiene hasta hoy.

Antes de empezar una pintura, ora y pide dirección para inspirarse y comprender qué aspecto del Salvador necesitan ver las personas. Después de terminar la obra vuelve a orar y pregunta si Dios acepta la obra.

Puede sonar inusual para quienes ven el arte únicamente como una expresión personal. Sin embargo, para Kim sus cuadros no son únicamente «sus» pinturas. Él los considera parte de un ministerio cuyo propósito es ayudar a otros a conocer mejor a Jesucristo.

Por eso sus obras no buscan impresionar únicamente por la técnica, sino invitar al espectador a detenerse unos segundos y pensar en el Salvador.

Un Cristo cercano, amable y lleno de esperanza

jesucristo cargando a un niño
Las obras de Yongsung Kim nos invitan a mirar a Cristo como alguien cercano. Art: Yongsung Kim

Gran parte del arte cristiano tradicional ha retratado a Jesús principalmente durante su sufrimiento: la cruz, la corona de espinas o los momentos previos a Su muerte. Pero Yongsung Kim decidió ir por otro lado.

En sus pinturas podemos encontrar a Cristo caminando entre flores, abrazando personas, sonriendo a los niños, cuidando ovejas o contemplando tranquilamente la naturaleza como un recordatorio de que Jesucristo también vino para traer vida, esperanza, paz y gozo.

Las Escrituras describen al Salvador invitando a todos a venir a Él para hallar descanso (Mateo 11:28-30), llorando con quienes sufrían (Juan 11:35) y bendiciendo a los niños con ternura (Marcos 10:13-16). Esa cercanía es precisamente la que Kim intenta reflejar en sus pinturas.

Su objetivo no es representar a un Cristo distante, sino a alguien que sigue acompañando a las personas en medio de sus luchas.

Su pintura más famosa

En Jesucristo puedes encontrar salvación.
«La mano de Dios», la obra más famosa de Yongsung Kim. Arte: Yongsung Kim

Entre todas sus obras existe una que se ha convertido en la más conocida: La mano de Dios, una obra inspirada en el momento conocido en el que Pedro se hunde en el agua y Cristo le extiende Su mano para salvarlo.

Pero lo más especial es que Kim decidió cambiar la perspectiva para esta pintura. En lugar de pintar a Pedro siendo salvado, colocó al espectador en su lugar.

Quien observa la pintura prácticamente se convierte en la persona que está siendo rescatada.

Quizá esa sea la razón por la que la obra ha conectado con personas de culturas muy distintas. Todos, en algún momento, hemos sentido que nos hundimos por el miedo, el dolor, la enfermedad, la ansiedad o el pecado.

Y el mensaje de la pintura nos recuerda que Cristo sigue extendiendo Su mano para salvarnos.

Cuando el arte fortalece la fe

Pintura de Yongsung Kim inspirado en la mujer que tocó el manto de Jesús. Arte: «Touch of Faith» por Yongsung Kim

En una ocasión, Yongsung Kim relató una experiencia que jamás olvidó. Después de terminar una pintura sobre la mujer que tocó el manto de Jesús para ser sanada (Marcos 5:25-34), llevó la obra a su congregación.

Allí asistía una mujer que padecía una enfermedad similar a la descrita en ese pasaje bíblico. Según el testimonio del artista, ella contempló la pintura, extendió la mano hacia la imagen del manto de Cristo y, mientras oraba con fe, pidió ser sanada. Kim afirma que aquella mujer posteriormente testificó haber recibido un milagro.

Más allá de cómo cada persona interprete esa experiencia, el propio pintor reconoce que él no atribuye el milagro a la pintura.

Para él, el arte solo puede señalar hacia Cristo. Es Jesucristo quien sana, quien fortalece y quien cambia vidas.

Cuando un talento se convierte en un ministerio

Jesus
Dios utiliza nuestros talentos para bendecir a otros. Arte: «Little one» por Yongsung Kim

La historia de Yongsung Kim nos recuerda que Dios puede utilizar nuestros talentos para bendecir a otras personas.

Algunos enseñan, otros escriben, otros sirven y otros, como Yongsung, pintan. Pero cada uno de esos dones son esenciales para cumplir los pkanes de Dios.

En Doctrina y Convenios 46 se enseña que los dones espirituales son diversos, pero todos se conceden «para el beneficio de los hijos de Dios». Ese principio también puede reflejarse en el arte.

Las pinturas de Kim no reemplazan las Escrituras ni la experiencia personal con Jesucristo. Pero sí pueden fortalecer la fe y recordar a quienes las contemplan que el Salvador continúa buscando a cada una de Sus ovejas.

Fuentes: LDSLiving, Havenlight Art

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@masfe.org

Seguramente has visto estas pinturas por la iglesia, te contamos un poco quién fue el artista detrás. #pinturas #arte #mormones #sud

♬ Chasing Your Light – RAMADHAN HUSEIN NUR JASMAN

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