Jared es un barbero chileno que suele crear contenido transformando el estilo de distintas personas según su tipo de rostro. Es común verlo en Instagram rodeado de clientes, pero uno de sus reels llama la atención por tener a jóvenes misioneros de la Iglesia de Jesucristo como «clientes».

Y aunque todo comenzó como un simple corte de cabello, el reel terminó llamando la atención por la naturalidad y cercanía con la que se dio la conversación.

La pregunta que inició todo

Jared inicia una conversación con misioneros de la Iglesia de Jesucristo en Chile. Imagen: Instagram (jared.ordenes)

El reel comienza con Jared acercándose a los misioneros en plena calle. Aunque muchos pensaron que se trataba de una conversación improvisada con alguien ajeno a la Iglesia, en realidad Jared también es miembro activo y exmisionero.

Con naturalidad y buena onda, se acercó a los élderes y les dijo:

«¿Ustedes son élderes, cierto? Soy barbero visagista».

Aunque la conversación comenzó hablando de cortes de cabello y estilos según el tipo de rostro, rápidamente tomó ese tono familiar que suele darse entre quienes entienden lo que significa servir una misión.

Mientras hablaban, Jared comenzó a hacer preguntas que quizá muchos también se han hecho alguna vez al ver a los misioneros caminando por las calles: ¿qué significa ser élder? ¿Cuántos años tienen? ¿Cuál es la diferencia entre una capilla y un templo?

El barbero Jared (al centro) compartió una conversación interesante con los misioneros lo que lo llevó a hacerles una propuesta. Imagen: Instagram (jared.ordenes)

Por su parte los misioneros contestaron con total naturalidad y aclararon que «élder» es un título usado por los misioneros de la Iglesia de Jesucristo y que su propósito principal es ayudar a las personas a venir a Dios y a Jesucristo.

Más que una entrevista formal, el momento se sintió como una conversación genuina entre jóvenes que compartían amor por el evangelio. Cuando Jared preguntó en cuanto al templo, un misionero respondió:

«Es un lugar donde podemos estar más cerca de Dios, hacer convenios con [Él] y unir a la familia eterna».

Aquella fue la oportunidad perfecta de los misioneros para compartir con Jared sobre las bendiciones de la eternidad. Pero algo curioso ocurrió después.

De exmisionero a apoyar a los misioneros

Antes y después de un misionero luego de ser atendido por Jared en su barbería. Imagen: Instagram (jared.ordenes)

Luego de una conversación interesante con los misioneros, Jared se ofreció a llevarlos a su barbería para darles un nuevo look antes de que siguieran con su día. Y los misioneros aceptaron con total disposición.

Como alguien que también sirvió una misión, se preocupó incluso de respetar las normas misionales mientras explicaba cómo trabajaría cada corte. Buscaba un estilo «formal pero juvenil», analizando los rasgos y perfiles de cada élder para encontrar el look que mejor encajara con ellos.

Más allá de los peinados finales, que claramente dejaron a los élderes como nuevos, lo que más llamó la atención fue la interacción genuina entre los misioneros con Jared, lo que demuestra que una sencilla interacción puede convertirse en el medio perfecto para compartir nuestra fe.

Representar a Cristo en momentos cotidianos

Los misioneros representan a Jesucristo también en conversaciones cotidianas. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Muchas veces imaginamos el servicio misional solamente en situaciones espirituales o formales. Pero la realidad es que los misioneros representan a Jesucristo también en conversaciones cotidianas, caminando por la calle o incluso sentados en una barbería.

El presidente Thomas S. Monson enseñó una vez:

«[Jesucristo] fue, en todo sentido, un modelo, un ejemplo de los creyentes».

Y quizá eso fue parte de lo que hizo especial este momento. Los misioneros no estaban predicando formalmente ni dando una lección. Solo personas conversando con respeto, alegría y naturalidad sobre algo que forma parte de su vida.

Si lo vemos de esa forma, la mejor manera de compartir el Evangelio no empieza con un discurso largo, sino con una conversación sencilla y una actitud que haga que otros quieran entender quién eres y por qué haces lo que haces. Y aquí ocurrió.

Video relacionado

También te puede interesar