Brianna Thyberg recuerda que la mañana en que recibió el diagnóstico de cáncer de mama de su mamá sintió que todo se derrumbaba. Su dolor fue profundo, y por momentos se preguntó por qué Dios permitiría algo así.
En medio de esa angustia, lo único que quería era quitarle esa carga a su mamá. Quería vivir esa prueba en su lugar. Pero entendió que no podía hacerlo. Entonces decidió orar. Le pidió a Dios la fuerza para sostener a su familia. Fue ahí cuando empezó a notar pequeñas señales de ayuda.
Todo comenzó con una idea sencilla: hacer una colcha. Brianna quería que esa colcha acompañara a su mamá durante la quimioterapia para que fuera un recordatorio de su amor cuando no pudiera estar con ella. Tenía solo una semana para avanzar antes de llevarla con su tía. Así que empezó de inmediato.

Cuando buscó las telas, tenía algo claro en mente. Quería tonos rosados por el cáncer de mama. También quería abejas, porque eran las favoritas de su mamá. Al inicio no encontró nada parecido. Pensó que tendría que conformarse. Pero, casi al final, vio una colección perfecta. Tenía abejas, flores y tonos rosados y amarillos. Para ella, no fue casualidad.
Luego apareció otro problema. Su máquina de coser empezó a fallar. Cuando llevaba solo una parte de la colcha, dejó de funcionar por completo. Le quedaba un solo día. No tenía solución.
Así que volvió a hacer lo que ya había hecho antes: orar.

Pidió ayuda a Dios. También pidió a sus amigos y familiares que oraran. Al día siguiente, se sentó frente a la máquina con fe, aunque con dudas. La encendió… y funcionó. No solo eso: cosía mejor que antes. Gracias a eso, pudo terminar la colcha a tiempo. Se la entregó a su mamá antes de iniciar el tratamiento.
A partir de esa experiencia, Brianna Thyberg entendió que Dios escucha cada oración. A veces la respuesta llega como esperamos. A veces no. Y otras veces toma tiempo. Pero siempre hay respuesta.

El testimonio de Brianna muestra que Dios está pendiente de cada persona. También enseña que esas “tiernas misericordias” aparecen en lo cotidiano. En los detalles pequeños que, al final, lo cambian todo.
Como enseña el Libro de Mormón, “las tiernas misericordias del Señor están sobre todos aquellos que Él ha escogido, a causa de su fe”.
Su historia deja una invitación clara. Confiar en el plan de Dios. Aprender a reconocer Su ayuda. Y recordar que nadie está solo, incluso en los momentos más difíciles.
Fuente: LDS Living
Video relacionado
@masfe.org Es que la riqueza es cuestión de perspectiva… #biblia #contenidocristiano #ricos #fyp ♬ sonido original – Masfe.org
