Cuando una película está basada en una historia real, hay una pregunta importante:
¿Qué tanto puede cambiarse la historia original para hacerla más atractiva para el público?
Durante la producción de “Desafío sobre olas”, película basada en la vida de la surfista Bethany Hamilton, surgió precisamente ese debate. Y Dennis Quaid, quien interpretó al padre de Bethany, tuvo bastante claro de qué lado estaba.
El actor contó que, durante los ensayos de la película en Hawái, el equipo de producción anunció que quería eliminar algunas referencias a Jesús y al cristianismo para evitar ofender a parte de la audiencia y aumentar las posibilidades de éxito de la película.
La respuesta de Quaid fue directa, dijo que si iban a quitar la fe de la familia Hamilton, él tampoco quería continuar en la película.
“La fe era parte de su historia”

Quaid explicó que cuando aceptó participar en “Desafío sobre olas”, entendía que estaba entrando en una historia donde la fe cristiana tenía un papel importante.
Para él, no tenía sentido contar la vida de Bethany Hamilton y al mismo tiempo eliminar aquello que formaba parte de su manera de enfrentar lo que había vivido.
Durante aquella reunión, el actor se puso de pie y explicó que la familia de Bethany no era simplemente una familia que casualmente tenía creencias cristianas. Su fe formaba parte de su identidad y de la historia que la película estaba intentando contar.
Por eso dejó clara su posición, si las referencias a Jesús y al cristianismo desaparecían del guion, él también se retiraría del proyecto.
Finalmente, las referencias permanecieron en la película y “Desafío sobre olas” llegó a los cines en 2011.
La fe de Bethany no era un detalle secundario

La decisión de Quaid tiene más sentido cuando se conoce la historia de Bethany.
A los 13 años, Bethany perdió su brazo izquierdo después de ser atacada por un tiburón mientras surfeaba en Hawái. Lo que pudo haber terminado con su carrera deportiva no hizo que abandonara el surf.
Con el apoyo de su familia, sus amigos y su comunidad de fe, volvió al agua y continuó compitiendo.
Pero su historia no se hizo conocida únicamente porque regresó a surfear. Su fe en Dios también se convirtió en una parte central de la manera en que Bethany hablaba de lo que había vivido.
Por eso, para su familia, hacer una película sobre su vida sin mostrar esa dimensión habría significado contar una versión incompleta de quién era ella.
El hermano mayor de Bethany, Noah Hamilton, quien también participó como productor de la película, explicó que “Desafío sobre olas” era una producción poco común para Hollywood porque mantenía una presencia religiosa mucho más marcada que otras películas de ese momento.
“Su fe era su fundamento”

El director Sean McNamara también entendió desde el principio que la fe no podía quedar relegada a un segundo plano.
Según Noah Hamilton, McNamara llegó a insistir en que quienes trabajaran en el proyecto debían comprender que la fe de Bethany era uno de los fundamentos que la motivaban.
Y eso terminó reflejándose en la película. La actriz AnnaSophia Robb, quien interpretó a Bethany, pasó tiempo con ella en Hawái para conocer mejor su personalidad y prepararse para el papel.
Después de conocer su historia, Robb destacó que Bethany tenía una manera particular de mirar lo que había sucedido, no quedarse atrapada en lo que había perdido, sino mirar hacia adelante.
Ese enfoque también quedó plasmado en “Desafío sobre olas”, ver la vida desde una perspectiva más amplia y no permitir que una sola dificultad defina todo lo que somos.
La familia también enfrentó preguntas

La historia de Bethany no fue fácil para nadie, incluido su padre, Tom Hamilton.
Después del ataque, él contó que durante un tiempo estuvo enojado con Dios. No entendía por qué Dios había permitido que su hija pasara por algo así.
Su manera de procesar lo ocurrido comenzó a cambiar durante un viaje de servicio en Tailandia. Allí vio a Bethany acercarse a un niño que había sobrevivido al tsunami que había devastado la región.
Ese momento lo hizo replantearse su manera de enfrentar la situación. Según contó, decidió dejar atrás su amargura y seguir adelante junto a Dios.
La experiencia también influyó en la decisión de llevar la historia de Bethany al cine. Ella misma pasó tiempo orando antes de aceptar que su vida fuera adaptada para una película.
Si su historia podía darle esperanza a alguien que se sentía sin esperanza, entonces valía la pena contarla.
Por eso la fe tenía que estar en la película

Visto desde fuera, “Desafío sobre olas” podría parecer simplemente la historia de una adolescente que perdió un brazo y regresó al surf.
Pero para Bethany y su familia, había mucho más detrás. Su recuperación, sus competencias, sus dudas y la manera en que enfrentó lo ocurrido estaban conectadas con sus creencias y con su confianza en Dios.
Por eso Dennis Quaid no quiso que esa parte desapareciera del guion.
No se trataba simplemente de mantener unas cuantas referencias religiosas. Se trataba de conservar una parte esencial de la persona cuya historia estaban contando.
Por eso, “Desafío sobre olas” sigue siendo recordada: no solo cuenta cómo Bethany volvió a subirse a una tabla después de una experiencia que pudo haber cambiado por completo su vida, sino también cómo su fe en Dios fue parte del camino que recorrió para seguir adelante.
Fuente: CBN.com
