Todos tenemos una persona a la que le debemos mucho. Una persona que llegó cuando más la necesitamos, se quedó cuando todo se complicó y se convirtió en alguien especial. Personas así valen oro.

Esas personas han existido en cada época y tiempo de la historia, incluso en las escrituras. Si leemos con atención, hay varios pasajes que nacieron del amor inspirado en esas personas especiales.

Si hoy tienes a alguien especial a tu lado, ya sea tu pareja, un familiar o amigo a quien amas o incluso alguien con quien estás construyendo algo sagrado, aquí te compartimos una selección de versículos para que se los dediques.

Doy gracias a Dios por ti

El amor genuino siempre reconoce y agradece al otro. Imagen: Canva

Una de las cosas que nos sentimos inspirados a hacer cuando encontramos a alguien especial es dar gracias por cada momento y experiencia compartidos. El apóstol Pablo expresó este sentimiento de una forma poderosa:

“Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de [ti]». (Filipenses 1:3)

Este versículo es perfecto para dedicar si lo que quieres decirle a esa persona es: “tu sola existencia ya es una bendición para mí”. 

Esas palabras de gratitud nos recuerdan que el amor genuino siempre reconoce al otro. Además, agradecer a alguien también es reconocer la mano de Dios que puso a esa persona en tu camino.

Cuando todo vaya mal, caminaré contigo

Siempre habrá alguien que, por amor, se disponga a levantarnos y caminar con nosotros. Imagen: Canva

El amor real se pone a prueba a través de los momentos difíciles. Si permanece intacto incluso cuando todo alrededor tiembla, realmente es amor del bueno.

Para todos aquellos que tienen a alguien que los sostenga en las pruebas, Eclesiastés les recuerda:

«Mejor son dos que uno… Porque si caen, el uno levantará a su compañero». (Eclesiastés 4: 9-10)

Este versículo expresa nuestra realidad. Reconoce que aunque tengamos caídas y días difíciles, podemos confiar en que no estaremos solos. Siempre habrá alguien que, por amor, se disponga a levantarnos y caminar con nosotros. ¡No dejes de compartirlo con esa persona que te impulsa!

Por otro lado, también nos invita a reflexionar en que amar a alguien también es comprometerse a levantarlo, incluso cuando estés cansado.

No te veo como los demás sino como Dios lo hace

El amor nos impulsa a ver al otro como Dios lo haría. Imagen: Canva

Cuando amamos de verdad, vemos a la otra persona de forma diferente. No por lo que está afuera sino por el interior de su corazón, donde está la verdadera belleza.

El libro de Cantares incluye un pasaje muy especial para dedicar a esa “persona hermosa”:

“Toda tú eres hermosa, amada mía, y en ti no hay mancha». (Cantares 4:7)

Más allá de la apariencia, este pasaje habla de mirar al otro no desde sus errores visibles, sino desde su dignidad y su valor. Así es como Dios nos mira.

Si lo que quieres decirle a esa persona especial es: “te veo más allá de tus imperfecciones”, entonces este versículo es el perfecto para que se lo dediques.

Nuestro amor será eterno

anillo de matrimonio
El amor verdadero y eterno se construye con Dios en el centro. Imagen: Canva

Algunas relaciones no solo alegran tu presente, sino que también te hacen anhelar un futuro junto a esa persona especial por toda la eternidad. Seguro pensaste en matrimonio, ¿verdad?

Dar ese paso es muy especial. Si lo estás pensando, puedes considerar dedicar este versículo que es una enseñanza del mismo Salvador:

«Así que, no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre». (Mateo 19:6)

Este versículo es una promesa y una responsabilidad. Habla de un amor que se construye con Dios en el centro. Esa es la formación de un amor eterno.

En la doctrina restaurada de la Iglesia de Jesucristo, creemos que el amor verdadero puede crecer más allá del tiempo por medio del convenio del matrimonio. Dedícale este versículo a ese amor verdadero con quien quieras vivir por toda la eternidad.

Elijo quedarme aquí contigo

Elegir permanecer al lado de la otra persona, incluso cuando sea difícil, es una señal del amor verdadero. Imagen: Canva

Algunas de las palabras de amor más poderosas de las Escrituras no se dijeron en una boda, sino ante la tristeza por una despedida. Uno de esos casos fue el de Rut y Noemí.

Cuando Noemí, suegra de Rut, estaba a punto de irse y dejarla luego de la muerte de su hijo y esposo de Rut, ella le declaró a Noemí:

«No me ruegues que te deje y que me aparte de ti; porque adondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré». (Rut 1:16)

Este versículo refuerza la lealtad, un elemento importante del amor. Elegir permanecer al lado de la otra persona, incluso cuando sea difícil, es una señal del amor verdadero.

Si quieres hacerle saber a la otra persona que la eliges una y otra vez, este versículo es el indicado para una hermosa dedicatoria.

Si alguien vino a tu mente mientras leías estos versículos, no lo ignores. Tal vez esa persona necesita que hoy le dediques estas palabras. Escoge a esa persona especial, elige un versículo y compártelo. A veces, una sola escritura es suficiente para expresar tu amor.

Fuente: Instagram

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