Pregunta

Mientras investigaba qué iglesia debía elegir y hablaba sobre la Primera Visión que tuvo a los 14 años, José Smith escribió que, con el tiempo, su mente se inclinó hacia la Iglesia Metodista y que llegó a sentir el deseo de unirse a ella (José Smith—Historia 1:8).

Entonces, ¿la Iglesia Metodista y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tienen cosas en común?

Respuesta

Tanto los metodistas como los Santos de los Últimos Días consideran a Jesucristo central en la vida cristiana. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La Iglesia Metodista y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tienen historias y creencias diferentes, pero también existen varios puntos de encuentro entre ambas tradiciones cristianas.

Una de las similitudes más importantes es también la más fundamental: tanto los metodistas como los Santos de los Últimos Días consideran a Jesucristo central en la vida cristiana. Ambas religiones enseñan que Jesucristo es el Salvador y que Sus seguidores deben procurar vivir de acuerdo con sus enseñanzas.

La fe en Cristo está relacionada con el arrepentimiento, la oración, el servicio y el esfuerzo por vivir una vida que refleje sus enseñanzas. Para los Santos de los Últimos Días, esta relación con Jesucristo es también una forma de vida.

En la Conferencia General de abril de 2026, el presidente Dallin H. Oaks enseñó precisamente sobre la manera en que los seguidores de Cristo deben relacionarse con otras personas. Su invitación fue clara:

«Como seguidores de Cristo, sigámoslo por medio de la renuncia a la contención y mediante el uso del lenguaje y los métodos de los pacificadores».

Esta enseñanza resulta apropiada al comparar diferentes tradiciones cristianas. Es posible reconocer diferencias doctrinales importantes sin convertirlas en motivos de confrontación.

La fe no se limita al domingo

Un coro se presenta en una reunión dominical en una capilla de la Iglesia de Jesucristo. Imagen: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Otro punto de similitud está en la importancia que ambas tradiciones conceden a una fe que se practica en la vida cotidiana.

Los metodistas tienen una larga tradición de oración personal y familiar, estudio de las Escrituras y participación activa en la vida de la congregación.

Las reglas generales asociadas con John Wesley, fundador del movimiento metodista, resumían una forma de discipulado basada en tres principios: hacer el bien, evitar el daño y participar en las prácticas religiosas, entre ellas la adoración, el estudio de las Escrituras y la oración personal y familiar.

Los Santos de los Últimos Días también enseñan que el discipulado debe formar parte de la vida diaria. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo en todo el mundo se esfuerzan por estudiar las Escrituras, orar y buscar revelación y guía de Dios de forma constante.

Por eso, aunque las dos religiones tienen diferencias en cuanto a qué consideran Escritura y cómo interpretan la revelación, ambas dan un lugar importante a la lectura de las Escrituras y a la búsqueda personal de Dios.

El servicio a los demás

La fe cristiana está relacionada con la manera en que una persona sirve a otros. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El servicio cristiano es otra similitud. La tradición metodista tiene una fuerte historia de servicio comunitario y de ayuda a las personas necesitadas. Sus propias reglas históricas enfatizan la idea de «hacer el bien» como parte de la vida cristiana.

Los Santos de los Últimos Días también consideran el servicio una parte esencial del discipulado. Una de las enseñanzas más conocidas del Libro de Mormón afirma:

«Cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios».

Esta idea ayuda a entender por qué la Iglesia de Jesucristo ha desarrollado diferentes iniciativas de ayuda humanitaria, servicio comunitario y asistencia a personas que atraviesan situaciones de necesidad.

En ambas tradiciones, por lo tanto, la fe cristiana está relacionada con la manera en que una persona trata a quienes la rodean.

La familia ocupa un lugar importante

Ambas religiones valoran a la familia, pero entienden de manera diferente su naturaleza eterna. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La familia también es un valor compartido. Los metodistas consideran importante que los padres enseñen a sus hijos principios cristianos y que el hogar sea un lugar donde se cultiven el amor, la responsabilidad y la fe. Los Santos de los Últimos Días también creen en lo mismo.

Sin embargo, aquí aparece una diferencia doctrinal importante.

Para los Santos de los Últimos Días, la familia tiene una dimensión eterna. La Iglesia de Jesucristo enseña que, mediante las ordenanzas del templo, las relaciones familiares pueden continuar después de esta vida.

El metodismo, aunque concede una gran importancia espiritual a la familia, no enseña el matrimonio eterno mediante ordenanzas de templo de la misma manera.

Por eso, es más preciso decir que ambas religiones valoran a la familia, pero entienden de manera diferente su naturaleza eterna y las ordenanzas relacionadas con ella.

Una diferencia fundamental

bendición del sacerdocio
El sacerdocio es la autoridad que Dios otorga al hombre. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Hasta aquí hemos hablado de puntos similares., pero una comparación seria también debe explicar dónde están las diferencias. Una de las más importantes tiene que ver con la autoridad.

Los Santos de los Últimos Días creen que Jesucristo estableció originalmente una Iglesia con apóstoles, sacerdocio y revelación divina, y que después de la muerte de los apóstoles ocurrió una pérdida de esa autoridad llamada la «Gran Apostasía».

Según la doctrina de la Restauración, Jesucristo restauró posteriormente Su Iglesia por medio de José Smith.

Por ende, la Iglesia de Jesucristo se describe a sí misma como una restauración de la Iglesia establecida por Jesucristo durante Su ministerio mortal, con apóstoles, profetas, sacerdocio y revelación continua.

El metodismo no comparte esta idea de una pérdida total de la Iglesia y de una posterior restauración mediante José Smith.

Esta diferencia es fundamental porque influye en la manera en que cada religión entiende quién tiene autoridad para enseñar, administrar ordenanzas y recibir revelación para la Iglesia.

La naturaleza de Dios es otra diferencia importante

Arte: «The First Vision» por Gary E. Smith

Aquí también existen similitudes y diferencias que conviene explicar con cuidado.

Los metodistas, siguiendo la tradición cristiana histórica, afirman la doctrina de la Trinidad: un solo Dios en tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los Artículos de Religión de la Iglesia Metodista describen al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como tres personas dentro de una misma Divinidad.

Pero los Santos de los Últimos Días, por otro lado, entienden al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como tres seres divinos distintos, perfectamente unidos en propósito y voluntad.

Esta diferencia se encuentra en el centro de la manera en que cada religión entiende a Dios.

Los templos distinguen especialmente a ambas iglesias

El Templo de Salt Lake de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Quizás una de las diferencias más visibles para alguien que conoce ambas religiones sea el papel de los templos.

Las iglesias metodistas no cuentan con templos que tengan la misma función que los templos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Para los Santos de los Últimos Días, un templo es una casa del Señor donde se realizan ordenanzas y se hacen convenios sagrados. Entre ellas se encuentran los bautismos por los antepasados fallecidos y las ordenanzas relacionadas con la unión de las familias por la eternidad.

Los servicios semanales de adoración dominical, en cambio, tienen lugar en centros de reuniones o capillas.

Por ello, aunque ambas religiones tienen edificios destinados a la adoración y a la vida religiosa, el concepto de templo en la tradición de los Santos de los Últimos Días es muy diferente del uso habitual de una iglesia metodista.

Entonces, ¿son similares?

Imagen: San Diego Union-Tribune

La respuesta más equilibrada es: sí, en algunos aspectos importantes, pero no son la misma iglesia ni comparten todos sus principios fundamentales.

Ambas religiones creen en Jesucristo y buscan seguir Sus enseñanzas, valoran la oración y el estudio de las Escrituras, promueven el servicio, valoran la familia y la vida cristiana y enseñan principios morales como el amor, el perdón y la compasión.

Pero aún así, al mismo tiempo existen diferencias profundas en cuestiones como:

  • La naturaleza de Dios.
  • La autoridad del sacerdocio.
  • El papel de los profetas y apóstoles.
  • Los templos y las ordenanzas que allí se realizan.
  • La naturaleza eterna de las familias.

Reconocer esas diferencias no obliga a ignorar las similitudes que de por sí son evidentes en ambas religiones.

Una comparación que puede abrir mejores conversaciones

Quienes todos seguimos es a Dios y Jesucristo, seamos metodistas, Santos de los Últimos Días o de cualquier religión. Imagen: Blake Bybee

Volviendo a la historia de José Smith y su interés inicial por el metodismo, ese interés suyo muestra que las personas pueden encontrarse en diferentes momentos de búsqueda espiritual antes de llegar a sus propias convicciones.

Más de dos siglos después, metodistas y Santos de los Últimos Días continúan encontrando espacios en los que pueden conversar, colaborar y servir a sus comunidades, incluso cuando sus doctrinas no son iguales.

Desde la perspectiva de los Santos de los Últimos Días, seguir a Jesucristo significa no solamente defender aquello en lo que uno cree, sino también aprender a relacionarse con quienes creen de manera diferente.

Por eso, quizá la mejor respuesta es que la Iglesia Metodista y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tienen similitudes como tradiciones cristianas, pero también diferencias doctrinales fundamentales.

Sin embargo, finalmente a quienes todos seguimos es a Dios y Jesucristo, seamos metodistas, Santos de los Últimos Días o de cualquier religión. Ellos son el punto central de nuestra fe.

Fuente: AskGramps

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