Febrero ya llegó y con él ha empezado el mes de San Valentín. En estas fechas el amor está en el aire, las parejas demuestran su cariño y muchos viven su romance con libertad. Todo muy hermoso pero, ¿qué pasa si vienes de terminar una relación?

En ese caso, puede que este mes no sea tu favorito. Cuando crees que al fin estás sanando de la ruptura, entras a las redes sociales y ahí está tu ex, sonriendo en una nueva relación, quizás ya con un compromiso, o simplemente “feliz” mientras tú sigues en el mismo lugar. O al menos eso crees.

De pronto, casi instantáneamente, llega la pregunta inevitable a tu mente: “¿por qué ellos sí y yo no?” Si esto te ha pasado, no tienes que sentirte mal. No significa que estés fallando ni mucho menos que Dios te haya olvidado.

El dolor incomprendido

Ver a tu ex “avanzar” más rápido que tú es una situación que no todos toman con tranquilidad. Imagen: Canva

Hablemos con honestidad. Ver a tu ex “avanzar” más rápido que tú es una situación que no todos toman con tranquilidad. Es como si todo lo que hubieras avanzado para sanar fuera insignificante en comparación.

Algunos confunden esos sentimientos con celos y piensan erróneamente que se sienten así porque en el fondo aún sienten amor por sus ex parejas, pero no siempre es eso.

En realidad puede tratarse de una mezcla de nostalgia e impotencia por ver que a pesar de que te estás esforzando por hacer “todo bien”, nada sale como esperas, pero al parecer a tu ex sí le está resultando. Y eso duele.

Pero, como suele suceder, las palabras de Jesucristo siempre brindan consuelo. Quizás el mejor consejo celestial que necesites sea este:

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. (Eclesiastés 3:1)

Este versículo sugiere una clave: paciencia. Pero el problema es que es difícil aceptar este consejo cuando el tiempo de los demás parece ir más rápido que el tuyo.

Jamás compares tu proceso con el de otros

Cuando comparamos nuestra vida con los procesos de alguien más como tu ex, inevitablemente saldremos perdiendo. Imagen: iStock

Una solución para trabajar en la paciencia es evitar la trampa de las comparaciones. ¿La razón? Porque las comparaciones roban tu gozo.

El élder Dieter F. Uchtdorf una vez declaró

“Gastamos tanto tiempo y energía comparándonos con los demás… Como resultado, nunca celebramos nuestra buena labor porque parece ser menos de lo que hacen los demás”.

Cuando dejas de compararte con los demás, incluso con tu ex, dejas de apresurarte. Debes comprender que cada persona tiene procesos, heridas y tiempos de aprendizaje distintos, y debes respetar el tuyo.

Cuando comparamos nuestra vida con los procesos de alguien más, inevitablemente saldremos perdiendo.

Este consejo también tiene respaldo en el Libro de Mormón:

“No se exige que un hombre corra más aprisa de lo que sus fuerzas le permiten”. (Mosíah 4:27)

Tal vez tu ex vaya más rápido, pero tú estás yendo al ritmo que necesitas y eso no es un atraso.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

mujer mirando arriba
Si aun te duele ver a tu ex, valida tus sentimientos para hallar paz. Imagen: Unsplash

Si estás en el limbo y aún te cuesta saber cómo reaccionar mientras ves a tu ex feliz, aquí te van algunos consejos:

  • Valida lo que sientes: No te juzgues por sentir tristeza, celos o confusión. Eso no es pecado. Reconocer tus sentimientos es el primer paso para sanar.
  • Cuida tu corazón con límites sanos: Si te duele mucho ver a tu ex, quizás debas dejar de ver sus redes y tomar tu distancia. Esos límites te cuidarán.
  • Reenfoca tu progreso: Pregúntate: “¿Qué ha cambiado en mí desde esa relación?” Quizá has logrado mucho, solo que no te das cuenta.
  • Confía en el tiempo del Señor: Recuerda lo que Él te promete:

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te fortalezco”. (Isaías 41:10)

En lugar de lamentarte, aprovecha este tiempo para fortalecer tu relación con Aquel que nunca te decepcionará.

Para este San Valentín

cover version señor te necesito
Quizás tu ex ya tenga otra pareja, pero tú tienes una relación fuerte con Dios. Imagen: Masfe.org

Tal vez este año no lo celebres con flores ni cenas románticas, pero estar en silencio, reflexionando y fortaleciendo tu fe, también cuenta. Al final, la única cita que necesitas es con tu Padre Celestial.

Y si en algún momento tu ex llega a tu mente, recuerda que el amor siempre llega cuando estamos listos para recibirlo y no cuando queremos.

Avanzar no es ir más rápido que tu ex, sino caminar con honestidad y fe incluso en medio del dolor. Y si hoy tu ex parece estar más adelante que tú, recuerda también que lo bueno se hace esperar.

Quizás tu ex ya tenga otra pareja, pero tú tienes una relación fuerte con Dios y si esperas lo necesario, llegará tu amor eterno. ¡Que pases un feliz San Valentín!

Video relacionado

También te puede interesar