El verdadero éxito: En el reino de Dios, la grandeza empieza con la humildad

humildad

La humildad ablanda nuestro corazón, nos ayuda a edificar y fortalecer nuestra confianza en Jesucristo y nos hace reconocer que nuestra fuerza proviene de Él y no de nosotros mismos.

Aquí te compartimos 10 citas Santos de los Últimos Días sobre la humildad que nos ayudarán a aprender cómo humillarnos ante el Señor.

1. Elijamos ser humildes

“Podemos elegir ser humildes al vencer la enemistad hacia nuestros hermanos, amándolos como a nosotros mismos y elevándolos hasta nuestra altura o por encima de nosotros. 

Podemos elegir ser humildes al aceptar los consejos y las amonestaciones que se nos dan. Podemos elegir ser humildes al perdonar a aquellos que nos hayan ofendido. Podemos elegir ser humildes al prestar servicio con abnegación…

Podemos elegir ser humildes al amar a Dios, someter nuestra voluntad a la Suya y darle a Él el lugar de prioridad en nuestra vida. Elijamos ser humildes. Podemos hacerlo; yo sé que podemos”. – Ezra Taft Benson | “Cuidaos del orgullo”.

2. La humildad para comprender

“La historia nos enseña que los que se jactan de su propia fuerza no tienen un éxito duradero. Recordémonos constantemente que no debemos jactarnos de la fe ni de obras poderosas sino que debemos alabar a Dios por sus bendiciones y su bondad para con nosotros. 

Dios nos ayudara a comprender que la humildad debe ser nuestro fundamento para que la bondad del Señor siga destilando sobre nosotros y de nosotros se proyecte a los demás”. – Marvin J. Ashton | “No os jactéis de vuestra fe y obras poderosas

3. Un cambio de corazón

corazón roto

“El amor de Cristo exige un gran cambio en el corazón y gran humildad; exige que nos despojemos del orgullo y de la envidia; exige que no nos burlemos de nuestros hermanos ni persigamos a nadie. 

Cristo sabía que el hecho de descubrir alguna de esas características en nosotros seria doloroso y que la introspección de por si requeriría un gran esfuerzo de nuestra parte”. – Aileen H. Clyde | “Un Convenio de Amor

4. El mayor acto de amor

Cristo

“El acto más grandioso de valor y amor en la historia de la humanidad, el sacrificio expiatorio de Cristo, fue también el acto más grandioso de humildad y sumisión. 

Algunos se preguntarán si quienes tratan de ser humildes deben ceder ante las firmes opiniones y posiciones de los demás. 

Por cierto, la vida del Salvador pone de manifiesto que la verdadera humildad no tiene nada que se asemeje a la ciega sumisión, ni a la debilidad, ni al servilismo”. – Marlin K. Jensen | “Humillarte ante tu Dios

5. Un esfuerzo sincero

Debemos cultivar una actitud y un espíritu apropiados. Eso se logra al meditar con espíritu de oración y al esforzarse en el espíritu.

Esta obra requiere gran esfuerzo; en ella se incluyen los pasos sumamente activos del buscar, dar oídos a las Escrituras y estudiarlas.

Nuestro corazón se enternece si nos humillamos y dejamos de lado el orgullo, y entonces podemos centrar nuestra atención en los consejos y las instrucciones celestiales”. – Robert R. Steuger | “Seamos enseñables

6. La grandeza empieza con la humildad

“A medida que aprendemos la manera en la que Dios lleva a cabo Sus obras, el poder de la humildad y de la sumisión llega a ser palpable. En el reino de Dios, la grandeza empieza con la humildad y la sumisión. 

Estas virtudes compañeras son los primeros pasos críticos para abrir la puerta a las bendiciones de Dios y al poder del sacerdocio. 

No tiene importancia quiénes seamos o lo sobresalientes que sean nuestros títulos: la humildad y la sumisión al Señor, aunadas a un corazón agradecido, son nuestra fortaleza y esperanza”. – Richard C. Edgley | “El poder que otorga la humildad

7.Como niños mansos y humildes

“Si poseemos un corazón dispuesto a aprender y una disposición de seguir el ejemplo de los niños, los atributos divinos de ellos pueden ser la llave para desencadenar nuestro propio crecimiento espiritual”. – Jean A. Stevens | “Llegar a ser como un niño pequeño

8. La capacidad para influenciar en los demás

Los humildes son mansos y tienen la capacidad de influenciar a los demás a ser lo mismo. La promesa de Dios a los humildes es que Él los guiará de la mano. 

Creo firmemente que evitaremos desvíos y tristezas en nuestra vida siempre y cuando andemos de la mano con el Señor.”. – Ulisses Soares | “Sean mansos y humildes de corazón

9. La humildad cambia nuestra esencia

mujer persona

“Como todos los himnos de la Iglesia, “Sé humilde” enseña verdades puras y sencillas. 

Nos enseña que, si somos humildes, recibimos respuesta a nuestras oraciones, gozamos de paz interior, servimos de manera más eficaz en nuestros llamamientos y, si seguimos siendo fieles, finalmente regresaremos a la presencia de nuestro Padre Celestial…

La humildad nos permite ser mejores padres, hijos e hijas, esposos y esposas, vecinos y amigos. – Steven E. Snow | “Sé humilde

10. Fuerza en nuestras debilidades

“La sorprendente verdad es que nuestras debilidades pueden ser una bendición cuando nos humillan y nos hacen volvernos a Cristo. 

El descontento llega a ser divino cuando acudimos humildemente a Jesucristo con nuestros deseos, en lugar de reservarnos con autocompasión”. – Michelle D. Craig | “El descontento divino

Fuente: ldsdaily

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